lunes 1 de octubre de 2007

Programa de Administración Tributaria


UNIVERSIDAD NACIONAL DE CUYO

Facultad de Ciencias Económicas

Licenciatura en Administración: (Ord. 17/00 C.S.)

ADMINISTRACIÓN TRIBUTARIA


2006 – 2007

Cátedra integrada por:

Prof. Titular.: Cr. Marcelo F. Fernandez

Prof. Invitado: Lic.Roberto Jorge Ros

Adscripto: Cr. José Molina

1. REQUISITOS

Correlativa Previa: Administración del Sector Público

2. OBJETIVOS Y EXPECTATIVAS DE LOGRO

Objetivo final: que el alumno pueda formular un diagnóstico de la administración tributaria a partir de la información disponible o a relevar, y adquiera la habilidad de proponer soluciones a los problemas detectados, tendientes a maximizar el cumplimiento voluntario de los sujetos pasivos de las obligaciones tributarias.

Objetivos intermedios: Que el alumno:


Comprenda el rol de la administración en la sociedad y conozca las influencias recíprocas con la política tributaria y el derecho tributario.


Desarrolle capacidades gerenciales que le permitan preparar a la administración tributaria para el cambio.


Se familiarice con las funciones y sistemas de la administración tributaria, y pueda confrontarlas con las estructuras existentes en la realidad.


Adquiera habilidades que le permitan detectar la situación existente de cumplimiento y los factores o causas de incumplimiento.


Conozca los conceptos y las técnicas para formular una política de control del cumplimiento tributario.


Adquiera habilidades para determinar la información requerida para aplicar la política de control y sus procedimientos en las brechas de incumplimiento.

3. CONTENIDOS

Unidad I. La tributación

1. Los recursos del Estado. La necesidad de la tributación. La tributación como un sistema.

2. Política tributaria: a) Concepto; b) La tributación como instrumento de la política económica; c) Sistema tributario.

3.-Derecho tributario: a) Concepto y partes; b) Poder tributario (concepto, limitaciones y distribución); c) Principios constitucionales de la tributación. Doble y múltiple imposición; d) Relación jurídico-tributaria. Obligación tributaria (Concepto, elementos, determinación, extinción).

4.- Administración tributaria: a) Concepto; b) Enfoques o formas de análisis; c) Objetivos; d) Funciones y sistemas de funciones; e) Interdependencia con la política tributaria y el derecho tributario.

Unidad II. El cumplimiento tributario

1. Factores que influyen en el cumplimiento. Características del medio en que debe actuar la administración tributaria: a) Conciencia tributaria (desarrollo económico-social; nivel de educación; confianza en el Gobierno; difusión de los impuestos); b) Estructura del régimen tributario (Magnitud de la carga; equidad; simplicidad; claridad y precisión); c) Diligencia o expedición administrativa (información al contribuyente; capacidad de servicio); d) Posibilidad de incumplir impunemente; e) Importancia relativa de los factores.

2. La resistencia fiscal. Economía no registrada.

3. La evasión: a) Concepto; b) Causas; c) Efectos; d) Medición; e) Medidas para combatirla

Unidad III. El sistema operativo

1. La función de recaudación: a) Concepto; b) Objetivos; c) La recaudación y su proyección; d) Política de recaudación; e) Control.

2. La función de fiscalización: a) Concepto; b) Objetivos; c) Brechas de control.

3. La función de cobranza; a) Concepto; b) Cumplimientos voluntario y forzado; c) Control de pagos.

Unidad IV. El sistema normativo

1. La función técnico-jurídica: a) Contenido; b) El marco legal; c) Codificación fiscal (Concepto, clases, la codificación en nuestro país); d) Complementación legal.

2. Interpretación de las normas tributarias; a) Concepto; b) Criterios; c) Métodos.

3. Vigencia de las normas tributarias en el espacio (criterios de vinculación del hecho imponible; consecuencias) y en el tiempo (normas generales; retroactividad).

4. Consultas de los sujetos pasivos: a) Concepto; b) Clases; c) Efectos de la respuesta de la administración.

5. La función técnico-administrativa: Contenido.

Unidad V. El sistema de apoyo

1. Concepto. Objetivo.

2. La función de registro de contribuyentes: a) Concepto; b) Contenido; c) Características; d) Instrumentos; e) Operaciones o fases.

3. La función de estadística tributaria: a) Concepto y objetivos; b) Clases; c) Funciones; d) Relaciones con otras funciones.

4. La función de procesamiento automático de datos: a) Concepto; b) Características; c) Etapas; d) Relaciones con el resto de la administración pública.

Unidad VI. Política de control del cumplimiento tributario

1. Objetivos: Mediato e inmediato.

2. Riesgo para el evasor: a) Concepto; b) Características y elementos; c) Naturaleza o relación con el nivel medio de cumplimiento.

3. Determinación de prioridades. Medidas a implementar.

4. Características de la política de control. Efectos directos e indirectos.

5. Control del cumplimiento de acuerdo al medio. Las brechas de incumplimiento.

Unidad VII. Determinación del incumplimiento tributario

1. Capacidad de la administración tributaria para conocer y determinar el incumplimiento: a) Concepto; b) Etapas.

2. Conocimiento de la existencia de los contribuyentes: a) El registro de contribuyentes; b) Contribuyentes desconocidos para la administración.

3. Control de la obligación de presentar declaraciones impositivas formales: a) Objetivo; b) Procedimiento de control.

4. Control de la veracidad de las declaraciones impositivas presentadas: a) Importancia; b) Selección de contribuyentes; c) Procedimiento de revisión o verificación; d) Indicios y presunciones especiales.

5. Control del pago de las deudas: a) Conocimiento de la deuda morosa (registro de pagos; cuenta corriente tributaria); b) Política de cobro.

Unidad VIII. Cumplimiento forzado de las obligaciones tributarias

1. Procedimientos administrativas de oficio: a) Omisión de inscripción; b) Omisión de presentación de declaraciones impositivas; c) Presentación de declaraciones falsas o incompletas.

2. Omisión de pago: a) Concepto de morosidad tributaria; b) Causas; c) Procedimiento

para el cobro.

3. Cobro coactivo: a) Concepto; b) Formas.

4. Controversias entre la administración y los contribuyentes: a) Proceso tributario; b) Recursos.

Unidad IX. Efectos del incumplimiento tributario

1. Sistema de infracciones y sanciones.

2. Objetivos de las sanciones: a) En un medio de alto nivel de cumplimiento; b) En un medio de bajo nivel de cumplimiento.

3. Características generales de las sanciones: a) Naturaleza; b) Determinación; c) Regulación.

4. Criterios básicos para la estructuración de un sistema de infracciones y sanciones a) Principio de legalidad; b)Principio de irretroactividad; c) Tipificación; d) Imputabilidad; e) Responsabilidad.

Unidad X. Gerenciamiento Tributario

1. La filosofía de gestión en la Administración Tributaria. Concepto. Filosofías integradoras y disociativas. Filosofía de Gestión: Responsabilidad social con visión integradora de resultados productivos y valores sociales.

2. El rol de la administración tributaria en la sociedad. a) Objetivos; b) Conflictos y tensiones; c) Tendencias globales que marcarán la evolución de nuestro marco social: La “modernidad líquida”; La “era del acceso”. d) El pensamiento y la acción estratégicos como guía para las decisiones. E) Reflexiones finales.

3. Preparación de la organización tributaria para desarrollar la capacidad de respuesta al cambio. a) El concepto de cambio; b) El cambio en la administración tributaria; c) Aprestamiento de la administración tributaria para el cambio. aa) La estrategia: La administración y su entorno. Los procesos. Los recursos. bb) La ejecución de la estrategia. cc) Las alianzas. D) El concepto “contribuyente-socio” como un modelo de unificación de la gestión del ingreso público y el control social del gasto.

5.- METODOLOGÍA DE ENSEÑANZA-APRENDIZAJE. Asignatura Teórica y Seminarizada

La enseñanza de la asignatura se realizará con la participación activa de los alumnos. Se plantearán situaciones problemáticas realistas, de modo que se entienda y valore el sentido y la utilidad del tema estudiado tanto para la carrera como en la realidad en que se deberá actuar. En las clases, que serán esencialmente teóricas, se utilizarán el pizarrón, la proyección de transparencias, además de artículos de revistas especializadas.

6.- METODOLOGÍA DE EVALUACIÓN DURANTE EL CURSADO.

a) Controles de aprendizaje: Durante el desarrollo del curso se realizarán controles de aprendizaje destinados a verificar el grado de asimilación y aprovechamiento de la enseñanza impartida en las clases, actividades seminarizadas y lecturas indicadas. La ponderación de estas actividades representarán el 10% de la calificación final.

b) Exámenes parciales: Se tomarán dos (2) exámenes parciales, cuyo contenido abarcará los temas estudiados en el período correspondiente, los que representarán el 30% de la calificación final.

c) Clases: En la medida de lo posible, dado que las clases no son obligatorias, se tratará de detectar o percibir el nivel de comprensión e interpretación que los alumnos demuestren sobre los temas analizados.



7.- CONDICIONES DE REGULARIDAD POSTERIORES AL CURSADO.

a) Tener aprobados los dos (2) exámenes parciales, para lo cual se requerirá un puntaje mínimo del 60%.

En caso de resultar “no aprobado” o “ausente” en uno de ellos, el alumno podrá rendir un examen recuperatorio del mismo

b) Los alumnos que no alcancen las condiciones de regularidad, previstas en el punto 7.a), podrán rendir un “examen integrador” de la totalidad de los contenidos dictados en el curso de la asignatura, para lo cual deberán realizar, presentar y aprobar previamente la actividad seminarizada que se menciona en el punto 6.a), para lo cual se requiere un mínimo del 60%.

Las tareas de dicha actividad consistirán en realizar un trabajo en el que se explicará cómo se concreta, en la práctica del Administrador Tributario, el contenido de cada una de las unidades del programa en un medio de bajo o de alto nivel de cumplimiento.

En caso de no cumplir con los requisitos mencionados, será calificado como alumno “libre” en el informe que al efecto elevará la Cátedra.

8. CONDICIONES DE APROBACIÓN DE LA ASIGNATURA

a) Alumno regular: Deberá rendir un examen final, escrito, cuyo contenido se referirá a todo el curso. Su aprobación requerirá un porcentaje mínimo del 60%.

b) Alumno libre: Deberá rendir un examen, referido a toda la materia, el que tendrá dos partes:

Escrita: La que consistirá en un examen cuya aprobación requerirá un porcentaje mínimo del 60 %;

Oral: La que consistirá en un coloquio personal que exigirá para aprobación de un porcentaje mínimo del 60%, previa aprobación de la parte escrita mencionada en el punto 8.b)1.

9. SISTEMA DE CALIFICACIÓN FINAL

a) Alumno regular:

· Controles de lectura o actividad seminarizada: 10% de la nota final.

· Evaluaciones parciales: 30 % de la nota final (15% cada una)

· Evaluación final: 60 % de la nota final.

b) Alumno libre: De acuerdo a lo expresado en el punto 8.b) mencionado más arriba.

Escala de conversión de los porcentajes

Puntos obtenidos

Nota

0 ≤ p <>

0

10 ≤ p < 30

1

30 ≤ p < 50

2

50 ≤ p < 60

3

60 ≤ p < 65

4

65 ≤ p < 70

5

70 ≤ p < 75

6

75 ≤ p < 80

7

80 ≤ p < 87

8

87 ≤ p < 94

9

94 ≤ p ≤ 100

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ADMINISTRACIÓN TRIBUTARIA- Cr. Marcelo F. FERNANDEZ










miércoles 29 de agosto de 2007

Gerenciamiento Tributario


No se puede soslayar que el fenómeno tributario es complejo y su gestión se logra integrando el aspecto jurídico, con el político, el económico y el técnico. Esta consideración no significa la promiscuidad metodológica, pero sí la necesidad de un pensar interdisciplinario.

La gestión tributaria no es sociología, economía ni política, pero sin la aproximación sistemática de las variables que involucran la compleja trama de relaciones fisco-contribuyente no es posible definir un marco jurídico sustentable para la actividad tributaria.

El discurso pragmático circunscrito a la legislación y/o técnica tributaria no sólo no sirve para purificar la gestión fiscal, sino que la predestina irremediablemente a un puro conceptualismo inhábil para lograr las metas de recaudación necesarias para el funcionamiento del Estado.

Para lograr una mejora sustentable en el cumplimiento tributario argentino se debería superar el actual concepto de Administración tributaria e ingresar en un modelo conceptual de Administración Fiscal con control Social. Este modelo propone unificar la gestión del gasto e ingreso público en un sector estratégico del Estado.


1.- La filosofía de gestión. Concepto.


Toda actividad vinculada con la dirección de las organizaciones está sustentada en una concepción filosófica que determina los cursos de acción a seguir, a los efectos de conseguir los objetivos que hacen a la razón de ser de esas organizaciones.

En la administración tributaria argentina no se puede hablar de la existencia de una filosofía propia, habida cuenta que las alternancias en el ejercicio del poder político que se han sucedido en los últimos 24 años de democracia, se manifestaron como respuesta a la coyuntura política, social, cultural y económica por la que atravesó el país y no como concepción integradora que lograra trascender esas coyunturas.

Es necesario comprender que el órgano recaudador tendrá siempre la misión de obtener los recursos tributarios que financien las actividades finalistas del Estado, por lo cual deben crearse las condiciones para que su funcionamiento sea coherente y coincidente con el objetivo de lograr el desarrollo social.

En la búsqueda de una nueva concepción filosófica de la gestión tributaria, es procedente investigar sobre las distintas fuentes de las que se puedan rescatar principios generales que hagan viable el mencionado objetivo.

Es coincidente, en este sentido, la opinión de Jorge Etkin (1) cuando entiende a la “filosofía de gestión como un conjunto de ideas y propuestas que refieren a la razón de ser y el sentido de la organización, del cual se derivan principios y propuestas para la dirección. Un sistema de ideas sobre el ser y el deber ser, que ayuda a los directivos en el análisis y la comprensión de la realidad y en sus decisiones para lograr una organización con desarrollo sustentable. Un cuerpo coherente de conceptos para la gestión, que está relacionado con valores, creencias y principios sustantivos. Ideas sobre lo considerado justo, equitativo, correcto, natural, inevitable, legítimo, razonable, deseable, verdadero, responsable y otras categorías de análisis o cuestiones filosóficas sobre la realidad organizacional y sus propósitos como construcción social.”

“La filosofía de gestión es un saber que atraviesa la gestión, una actitud compartida, que no es parte de un grupo en especial. En el plano de lo formal otorga racionabilidad, cohesión y previsión a los comportamientos.
En el plano de los contenidos discute y marca las diferencias entre una orientación amoral y utilitarista frente a la necesidad social de actitudes responsables y solidarias. Es la diferencia de ver la empresa como recurso para el crecimiento de un grupo o como una capacidad de conjunto sostenida sobre bases de justicia y colaboración, para ayudar en el desarrollo del medio social más amplio. En términos de Davis y Donaldson (1998), es necesario construir una filosofía que nos lleve desde la confrontación y la lucha competitiva hacia el management cooperativista, aplicado a empresas en general y no sólo a organizaciones cooperativas.”

“El por qué de los actos y comportamientos en la organización (una cuestión filosófica) refiere a motivos y significados de los participantes y no necesariamente a los fines de la empresa. Por ejemplo, el proceso de aprendizaje organizacional no deriva de una decisión de política, se produce por la preparación y disposición de los integrantes, no sólo porque es parte de una estrategia de cambio o crecimiento. Esta disposición tiene que ver con la motivación, el compromiso y la capacidad de intercambiar ideas en una cultura de colaboración y trabajo en equipo, clima que se construye con creencias, principios y valores compartidos y no porque una política así lo establezca.”


El desarrollo con justicia social requiere una articulación entre las organizaciones y el orden público, el bienestar general. Hablar de filosofía en el dominio de la gestión implica un razonamiento que excede a los límites de la organización e implica tomar posición acerca de la responsabilidad de ésta en un medio social más amplio. Una imagen de las necesidades a satisfacer, de las áreas o instituciones con las cuales la organización deberá relacionarse, bajo pautas culturales que regulan la interacción cotidiana.

El dominio de lo filosófico como un tema de gestión, significa salir del silencio y abrirse al diálogo sobre conceptos y posiciones, rescata la búsqueda de consensos en la organización.




Filosofías integradoras y disociadoras.


En las empresas, los directivos buscadores de resultados suelen adoptar una posición pragmática por la cual verdad es lo que funciona, tenga o no razones. De modo que en las teorías clásicas de gestión pesan más las ideologías, los fines e intereses, que razonamientos fundados sobre la existencia y la justicia. En el campo de la Administración existen modelos de gestión y formas de crecimiento que tienen consecuencias indeseables sobre la cohesión interna.

La filosofía integradora refiere a sistemas de ideas y creencias que no disocian entre las razones, principios y valores, respecto de las conclusiones o propuestas. Admite dudas y cierta abstracción y ambigüedad, pero no maneja la dualidad para sacar ventaja utilizando el discurso que encubre el poder. Es un sistema de ideas que consiste en la articulación fundada (no sólo interesada), entre el modelo ideal de organización, y las propuestas de políticas para su conducción.

Propuestas que hablan de un proyecto de empresa basado en una idea de organización socialmente sustentable, tanto por el apoyo de sus participantes como por la comunidad más amplia que la legitima. Se habla aquí de filosofía como saber en el nivel de lo social, lo cultural, lo político. Que más allá de la racionalidad económica, se preocupa por la relación entre la organización y el desarrollo social.

La intención es marcar la diferencia entre: a) los intentos de construir una filosofía de gestión defendible tanto en el plano de los argumentos de supervivencia y crecimiento como respecto de los valores y principios que sustentan a las decisiones, considerando sus consecuencias sociales y ambientales, y b) los enfoques pragmáticos y utilitarios de organización y dirección, solamente orientados hacia resultados, preocupados por el crecimiento pero disociados de sus consecuencias sociales y culturales. Los razonamientos de orden pragmático, buscadores de resultados, que justifican las decisiones por su eficacia, no se preocupan por exponer principios generales o fundar socialmente sus propuestas de gestión. No son un sistema de ideas aplicado, sino que más bien responden a ideologías e intereses no declarados. No recorren el camino de los fundamentos a las aplicaciones sino que primero definen sus intereses y luego buscan las explicaciones que convienen.

No se niega que la actitud pragmática o relativista (carente de valores perdurables) puede ser eficaz en términos económicos o de capacidad productiva. Pero dejan la organización en manos de los intereses y los cambiantes criterios de sus directivos sobre qué medios son correctos o incorrectos, justos o injustos.

Después de lo expuesto, es importante marcar las diferencias entre ambos tipos de concepciones. 1.- La filosofía de la confrontación que explica a la organización como una actividad diseñada y conducida para sobrevivir y crecer en un entorno agresivo y 2.- La visión solidaria y colaboracionista de las organizaciones, que se basan en principios y valores; construcciones sociales que tienen sus proyectos compartidos, satisfacen las necesidades de sus participantes y también colaboran en el desarrollo de su medio ambiente.




Filosofía de Gestión en la Administración Tributaria: Responsabilidad social con visión integradora de resultados productivos y valores sociales.

Concebir una filosofía de gestión propia de la Administración Tributaria, significa instalar en la cultura de la organización la convicción de que la razón de existir del órgano recaudador, deriva de la decisión que lo creara.

Y esta creación social está necesariamente integrada con la misión estatal de garantizar el cumplimiento de la ley, la salvaguarda de los derechos y el crecimiento humano, político y económico de la sociedad.

La idea rectora de hacer de la Administración Tributaria, un órgano comprometido con los objetivos que le asigna la Política Tributaria y con la integración estratégica de todo el Estado, constituye el cimiento sobre el cuál debe construirse el comportamiento organizacional que sea capaz de introducir el cambio conceptual de la organización: de la lógica del control a la lógica del servicio.


Cuando la administración tributaria adopta la gestión integradora, hace hincapié fundamentalmente, al decir de Raúl Roa (2), en aspectos tales como la atención al contribuyente, la optimización de los recursos tecnológicos, la limitación de los poderes del fisco para obtener información de los ciudadanos y el intercambio de información entre diferentes administraciones nacionales y subnacionales, en tanto constituyen instrumentos necesarios para combatir el fraude fiscal internacional.

En el actual contexto de nuestro país parecería haber otra prioridad que es analizar las dificultades recurrentes del estado para incrementar el cumplimiento voluntario, con la finalidad de mejorar los resultados productivos.

Dado el contexto mencionado, la Administración Tributaria debe ser analizada desde aspectos muy específicos y adecuados al bajo nivel de cumplimiento observado, a saber:

a) Considerar la administración como una acción de gobierno contenida por tres elementos: el marco legal de la política tributaria, la infraestructura institucional y las operaciones estratégicas.

b) Con la mencionada visión integradora de la gestión tributaria, se analizan aquellas disciplinas que pretenden explicar las causas que originan las conductas sociales e individuales de incumplimiento tributario.

c) Dado la complejidad mencionada en el tema El fenómeno tributario, se hace necesario superar el actual modelo burocrático de tal modo, que pueda incorporarse al mismo u otro específico: el control social .

Agrega Jorge Etkin (3) al respecto, el presente enfoque refiere a filosofías construidas sobre la base de principios de colaboración y solidaridad, de respeto a valores éticos y de pleno ejercicio de la responsabilidad social de la organización interactuando con su medio ambiente. Sobre bases equitativas, no sobre relaciones de fuerza en los mercados. El cliente como ciudadano no sólo parte de la demanda. Creemos que los conocimientos y propuestas directivas pueden verse como una filosofía de gestión cuando van más allá de la racionalidad finalista o instrumental y del pensamiento localizado en el crecimiento económico de la empresa. Ir mas allá significa tener ideas y propuestas para el desarrollo de los individuos y la organización en su contexto.

En la base de la filosofía de gestión se destaca el problema de las consecuencias sociales del crecimiento económico. Cuando los directivos se enfrentan a situaciones de decisión sobre la incorporación de nueva tecnología, como los sistemas informáticos o nuevos métodos de capacitación o de producción: ¿cómo influye la filosofía de gestión en estas decisiones? La visión filosófica no necesariamente demora o niega los cambios sino que llama a evaluar cuáles son compatibles y cuáles traen contradicciones con los valores sostenidos por la organización y los derechos de sus integrantes. Desde la óptica de la filosofía de gestión no es correcto hacer cambios copiando de manera irreflexiva porque siempre se requiere de un análisis y una aplicación razonada.

Se reconoce la posibilidad de múltiples filosofías de gestión como expresión de los supuestos y visiones de grupos diferentes. Se ha tomado posición a favor de una mirada integradora, que considera tanto los procesos económicos (la racionalidad finalista) como los sociales (la cultura cooperativista) y también los políticos (la amplia participación en el gobierno). Una filosofía de gestión basada en la integridad, o sea en la articulación de los resultados productivos, con los valores sociales (las relaciones justas y solidarias). Ello implica ver la organización como una construcción que satisface necesidades en un clima de colaboración, incluyendo en la gestión el respeto a los derechos humanos, la justicia distributiva y la responsabilidad social de las organizaciones. Por razones filosóficas, no sólo estratégicas.
El rol de la administración tributaria en la sociedad. (4)

a) Objetivos.


Recordemos que los objetivos de la administración son los de recaudar, inducir al cumplimiento voluntario de las obligaciones tributarias y crear un riesgo efectivo para el evasor.

Desde la concepción de una filosofía de gestión integradora, se deberán fijar las propuestas basadas en la idea de una organización socialmente sustentable que cuente con el apoyo de sus integrantes como de la comunidad. En este sentido, será de necesidad incorporar el concepto de persuasión a todas las acciones que se desarrollen para lograr los objetivos enunciados, en lugar de enfatizar en el régimen de sanciones.

Esto no significa, para Alberto Abad , simplificar la realidad y pensar que la estrategia general para promover el cumplimiento voluntario es sencilla y se resume en la atención de unos pocos frentes tales como: la educación tributaria, la facilitación del cumplimiento, la percepción de riesgo y la garantía de integridad de la gestión.

La respuesta a estas preguntas en muchos casos es incompleta o tiene altos niveles de incertidumbre. Esta conclusión no hace más que confirmar la apreciación de que no sólo la administración se desenvuelve en un medio caracterizado por información asimétrica, en que el contribuyente siempre conoce más su propia conducta que cualquier administración tributaria, sino que además nuestra actuación en la sociedad se establece inexorablemente en situaciones signadas por el conflicto o al menos por tensiones no totalmente resueltas.

En la Argentina, comenta Elvira H. Balbo (5), por sus características de país federal, coexisten diversas administraciones que procuran el ingreso de alguna especie tributaria: a la Administración Federal de Ingresos Públicos-AFIP-, que depende del gobierno federal, se le adiciona el accionar de 24 administraciones locales, una por cada provincia y la del gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Además, más de 2000 municipios poseen sus propias oficinas recaudadoras, encargadas de percibir tasas y contribuciones por mejoras, que constituyen los recursos tributarios propios.

Cada una de ellas actúa en forma independiente y no han sido muchos los intentos de encarar tareas en forma conjunta y coordinada. Sin embargo, cuando algún organismo tributario es deficiente en el cumplimiento de sus funciones todos los niveles de gobierno se resienten. Porque a pesar de que cada uno tienen su propio cálculo de recursos que cumplir, elabora su presupuesto y maneja su caja, hay alguien que viaja gratis, y por él, otro habitante argentino paga el doble.

La renta nacional es una, única, y el crédito del Estado debe ser el bien tutelado por todos.

Nos encontramos ante el dilema del rediseño de las relaciones fiscales intergubernamentales, que se plasmarán en una ley de coparticipación, o mejor aún, en un sistema de coordinación fiscal, ejercido con responsabilidad.

Nos desvela la correspondencia fiscal. Insistimos en la necesidad de establecer que quien gasta haga el esfuerzo de recaudar. Entonces la propuesta podría ser cambiar la óptica y que todos seamos responsables de recaudar lo de todos y luego, seamos cuidadosos a la hora de gastar lo nuestro.

Para ello es necesario operar un cambio de mentalidad y avanzar hacia una administración tributaria integrada, en la que:

se planifique en forma conjunta;
se coordinen acciones comunes;
se armonicen normas y procedimientos;
se utilicen eficientemente los recursos;
se facilite el cumplimiento al sujeto obligado;

b) Conflictos y tensiones.

Adicionalmente, los problemas de intervención en situaciones concretas se dan el marco de ciertas antinomias que, con distinto énfasis, según sean las circunstancias de lugar y de tiempo, condicionan la gestión tributaria.

Entre ellas pueden mencionarse las siguientes:

- Territorialidad vs. Internacionalización: la lógica misma de la globalización obliga a la administración tributaria a lidiar con hechos, bienes y personas situados en jurisdicciones distintas a la de su país. De esta manera, la capacidad de operación en el territorio propio resulta insuficiente para el cumplimiento de los objetivos, en especial cuando se adopta el criterio de la renta mundial. En este caso, el éxito de la gestión estará condicionado por los esfuerzos realizados para que la administración haga frente a esta “internacionalización” y, en particular cuent3e con los instrumentos necesarios para un efectivo ejercicios de la cooperación internacional.

- Interés público vs. Interés privado: esta antinomia se verifica en la contraposición de intereses resultantes de la aplicación de la ley tributaria. Dicha aplicación obliga al contribuyente a ceder parte de su ingreso para atender necesidades públicas. Tal vez
esta sea entre todas las antinomias , la que tiene un mayor impacto en el quehacer de la administración tributaria y, al mismo tiempo, la que en mayor medida pone de manifiesto el nivel de cultura cívica de una sociedad y el grado de aceptación de normas o compromiso social de sus miembros.

-Imagen organizacional vs. Imagen gubernamental: cualquiera sea la estructura adoptada para conformar la administración tributaria, como ente autónomo o integrante de la administración pública central, su imagen ante la sociedad estará siempre vinculada a la imagen del gobierno. Esto puede entrañar lana necesidad de informar a la opinión pública sobre el campo de actuación de la administración tributaria, de manera que se deslinde su actuación de otras áreas de gobierno que no son de su competencia, como por ejemplo la asignación y aplicación de los ingresos a través del gasto público y, según el caso los efectos distributivos emergentes de la política tributaria puesta en práctica.
Sobre este tipo de condicionamiento, ya se han efectuado las propuestas que se consideran superadoras del mismo en el desarrollo del tema Filosofía de Gestión de la administración tributaria, tratado anteriormente.

-Interés institucional vs. interés personal: los valores que deben orientar la conducta de los funcionarios de la administración tributaria, tales como la credibilidad, la responsabilidad y la diligencia exigen dejar de lado intereses personales. No obstante la superación de situaciones que puedan configurar “conflicto de interés” no depende únicamente de la actitud de los funcionarios, sino que está también estrechamente relacionada con la legitimidad de la cultura organizacional.

-Economía en consolidación vs. Informalidad: la significativa informalidad propia de los países con economías no consolidadas crea una cierta tensión con los agentes económicos del sector formal, quienes pueden tener la percepción de recibir un tratamiento in equitativo que concentra en ellos las cargas impuestas por la legislación (particularmente las tributarias) y las regulaciones administrativas. Para superar esto, es necesario evitar la sensación de injusticia y el eventual incumplimiento que se deriva de ella.

-Simplicidad normativa vs. Complejidad económico-social: no cabe duda de que un elemento que facilita la comprensión de las obligaciones por parte de los contribuyentes e inclusive la acción de la administración tributaria es la simplicidad de las normas. Esa simplicidad beneficia esencialmente la seguridad jurídica en la relación fisco-contribuyente. Sin embargo, se presentan situaciones que deben ser regladas y que de por sí son complejas, sea por la estructura de las transacciones a las que se refieren (por ejemplo, operaciones internacionales entre empresas asociadas), sea por la búsqueda de una mayor equidad en la distribución de la carga tributaria (por ejemplo, la consideración de situaciones personales en los impuestos sobre la renta).

En síntesis, según sea la magnitud y peso relativo de los conflictos y tensiones variará el desarrollo de la estrategia general de promoción del cumplimiento voluntario. La administración tributaria debe realizar una lectura e interpretación adecuada de la sociedad a la que pertenece, que le permita identificar las tendencias y características de ese contexto y, a partir de allí, definir en qué consistirá el desarrollo de sus acciones. Sin embargo, el contexto que caracteriza a una sociedad no debe ser tomado como un dato, sino como una variable sobre la que la administración tributaria debe actuar para desarrollar su estrategia.

Una especial advertencia para efectuar la citada lectura de las situaciones en las que interviene la administración tributaria es tener muy en cuenta que, en las actuales condiciones, el contexto trasciende la escala nacional. Por esta razón, es necesario considerar las tendencias globales que afectarán nuestro comportamiento futuro como sociedad.
c) Tendencias globales que marcarán la evolución de nuestro marco social: la “modernidad líquida”, la “era del acceso”.

En el análisis del tema El fenómeno tributario, se puso de manifiesto la necesidad de realizar un enfoque interdisciplinario mediante el cuál se pueda explicar los aspectos vinculados a dicho fenómeno, con lo atinente al orden político, sociológico, económico, histórico, jurídico, filosófico y técnico-administrativo, entre otras ramas del saber humano.

Desde las ciencias sociales surgen los aportes que realizan diversos autores que hacen prospectiva de la conducta social previsible, y que determinará cual puede ser la conducta tributaria que se manifestará en el contexto en el que se desenvolverá la administración tributaria.

La Sociología es “la ciencia que trata de desarrollar una teoría analítica de los sistemas de ACCIÓN SOCIAL, en la medida en que estos sistemas pueden ser comprendidos de acuerdo con su propiedad de integrarse alrededor de valores comunes.”(6)


c.1) La “modernidad líquida”:

En el campo de la Sociología, es la interpretación del Profesor Zygmunt Bauman, quien en su ensayo “Modernidad Líquida” puntualiza que la era de la modernidad sólida ha llegado a su fin y la estabilidad y orden de sus instituciones está siendo arrastrada por la fluidez de esta nueva fase líquida, caracterizada por nuevas formas que mutan permanentemente.

La modernidad “sólida”, que puede identificarse con el concepto clásico de modernidad, fue el momento para superar el antiguo orden y posteriormente fundar un orden más sólido aun, sustentado en la razón humana.

En la actualidad los sólidos que se derriten, según Barman, son los vínculos entre las elecciones individuales y las acciones colectivas. El retiro de lo público de actividades estratégicas agudiza la ausencia de pautas predeterminadas y estables en esta nueva versión privatizada de la modernidad. Como consecuencia, la construcción colectiva de nuevas reglas de juego y la responsabilidad de dicho proceso se constituye en una tarea a ser asumida por los actores privados.

Barman sostiene, por un lado, que el poder se está evaporando hacia arriba, hacia el dominio de los negocios extraterritoriales; por el otro, que la política se escapa hacia el espacio de las fuerzas del mercado y de la llamada “política de la vida”: el espacio de los individuos con alianzas tenues que tratan con esmero, pero con resultados prácticamente nulos, de encontrar soluciones privadas a los problemas públicos.

Esta potente metáfora de una sociedad fluida que disuelve lo instituido y está en permanente cambio pone en evidencia profundas modificaciones en nuestra concepción de la sociedad y nos obliga a repensar el arsenal conceptual en uso.
c.2) La “era del acceso”.


Si acotamos el ángulo del análisis y observamos las consecuencias económicas de la fase líquida de la modernidad, también nos encontramos con paradigmas en crisis y nuevas tramas relacionales, difícilmente comprensibles en el marco de los conceptos que solíamos utilizar para comprender el contexto y gestionar nuestras organizaciones.

Jeremy Rifkin, con su caracterización de la “era del acceso” aporta una noción clave para comprender la revolución que actualmente se produce en la nueva economía. Se trata de un fenómeno que permite observar cómo la fuerza de la denominada modernidad líquida arrastró conceptos de la economía sólida que aparecían como inmodificables.

En esta nueva era del acceso, los mercados, clásico lugar de encuentro entre la oferta y la demanda, gradualmente dejan espacio a complejas y gigantescas redes de suministradores y consumidores donde se valora mucho más la posibilidad de acceder que la de poseer los bienes.

Dado que la institución mercado también sufre la crisis de solidez, es de esperar que el concepto de propiedad esté en revisión. Puede verse que la propiedad física (o sólida) queda gradualmente relegada en relación con la propiedad intelectual. Conceptos, ideas e imágenes, en cuantas matrices simbólicas para la producción de otros bienes, adquieren primacía frente a los bienes mismos. En inmundo gobernado por la virtualidad y la informática, el fundamento de la riqueza se desplaza de la acumulación del capital físico a la potencialidad de la imaginación y creatividad humanas.

Según Rifkin, en un futuro cercano las actividades económicas estarán progresivamente relacionadas con la comercialización de diversos emprendimientos culturales, relegando la relativa a los bienes y servicios originados en la industria tradicional. El turismo, las ciudades temáticas, el juego, la moda, los medios audiovisuales y los espacios virtuales serán el eje de un nuevo capitalismo que concentra su actividad comercial en el acceso a las experiencias culturales.

Con clara visión estratégica, se instalan dos advertencias que se entienden centrales:

1.- Sus dudas acerca de que la civilización pueda sobrevivir la gran reducción observada en el rol del Estado y la mercantilización de la cultura. En efecto, la di solución de los centros de poder político y la identificación de la cultura con un commodity colocan al comercio en el lugar de mediador omnicomprensivo de las relaciones humanas. No es difícil advertir, por ende, que la producción cultural quedará gradualmente subordinada al principio del lucro;

2.- Su preocupación por el destino de los recursos culturales que, en manos del comercio, corren el riesgo de una sobreexplotación y agotamiento similares a los que sufrieran los recursos naturales durante la era industrial.
c.3) Estrategias.

Frente a las dos poderosas interpretaciones de la sociedad y sus tendencias actuales, es necesario realizar una profunda reflexión sobre el contexto al que pertenecemos y en el que debemos actuar. Si bien no cabría entender las opiniones anteriormente reseñadas como dogma, sí deben tomarse como alerta, en especial al definir nuestras estrategias.

Complementando esas interpretaciones, es necesario evaluar y tener presente el impacto que producen en muchas de nuestras sociedades la pobreza, el nuevo analfabetismo y la exclusión social. Es como si existiese un mundo que camina hacia lo fluido e intangible y otro donde la ausencia de mínimos niveles de acceso a la subsistencia erosiona la convivencia social.

De este intento provisorio y preliminar de caracterizar las tendencias de la sociedad actual y articular el rol de nuestra administración tributaria en la fase de la modernidad que hoy nos toca vivir, parece interesante destacar lo que podría considerarse como dos grandes conclusiones:

- El rol es una creación social. Esto significa que no se reduce a un saber exclusivamente técnico y que, en consecuencia, es necesario ser capaces de desempeñarlo mejor cuanto más conozcamos la situación presente y las principales proyecciones de su evolución. Se debe superar la tendencia al autismo y extender las reflexiones de la organización al campo de lo social, valiéndose de un enfoque prospectivo que supere el común error metodológico de suponer el futuro como una proyección lineal del pasado.

- Se requiere un compromiso serio con la reconstrucción estratégica del Estado. Si la condición de la época es la liquidez y el acceso, no se puede negar, por un lado, el tiempo que se vive ni, por el otro, la misión estatal de garantizar el orden político, el cumplimiento de la ley y la protección de los derechos. La liquidez no ha producido, en este sentido, una alternativa mejor que el Estado para la vida en común.


d) El pensamiento y la acción estratégicos como guía para las decisiones. (7).


La consecución de los objetivos que persigue la Administración Tributaria, están condicionados por los conflictos y tensiones que surgen de las cambiantes condiciones y circunstancias de tiempo y lugar en que aquella debe cumplir su rol.

Las tendencias globales que están influyendo en la evolución del marco social, requieren del desarrollo de la visión 360º o periférica; una forma más inteligente de pensar y accionar que aplica principios sistémicos; una visión integradora de las consecuencias que generan los actos propios, en relación a otros campos vinculados con la actividad tributaria.

Peter Senge, sostiene que el pensamiento estratégico comienza con la reflexión sobre la naturaleza más profunda de un proyecto y sobre los desafíos que plantea. Se desarrolla con la comprensión del foco y la sincronización. Foco significa saber dónde concentrar la atención. ¿Qué es lo esencial? ¿Qué es lo secundario? ¿Qué factores no pueden ignorarse sin poner en jaque el éxito de la organización? Sincronización significa tener presente una dinámica de desarrollo. Aunque cada entorno organizacional es único, todas las instituciones desarrollan aptitudes de acuerdo con ciertos lineamientos genéricos. Algunos cambios son de largo plazo por definición; no se pueden lograr rápidamente. Otros se pueden iniciar con relativa rapidez, pero sólo asumen importancia duradera en conjunción con otros cambios más lentos. Algunos cambios se pueden lograr directamente: otros son subproductos de otros esfuerzos. La comprensión de estos temas es la esencia del pensamiento estratégico.

El pensamiento estratégico también se relaciona con dilemas esenciales. Inevitablemente, uno de los factores que entorpece el cambio es el conflicto entre objetivos contradictorios: deseamos distribuir el poder y la autoridad, pero también deseamos mejorar el control y la coordinación. Queremos que las organizaciones respondan mejor a los cambios del contexto pero que sean más estables y coherentes en su identidad, propósito y visión. Se desea elevar la productividad, pero también la creatividad. El buen pensamiento estratégico lleva estos dilemas a la superficie y los utiliza para estimular la imaginación y la innovación.

Durante los últimos quince años, muchos autores se han afanado en comprender qué es una organización inteligente y cómo se construye. Estos esfuerzos están generando ciertos conceptos que mejorarán nuestra capacidad para el pensamiento y la acción estratégicos.

Practicar una disciplina equivale a seguir un camino de aprendizaje y desarrollo que no tiene fin. Una disciplina no es un mero “tema de estudio”. Es un conjunto de técnicas, basadas en una teoría o imagen del mundo, cuya práctica exige estudio y concentración. De esa manera, nuestra capacidad evoluciona de tal modo que aprendemos a mirar el mundo de otras maneras. Por ejemplo, una vez que empezamos a dominar el aprendizaje en equipo o el pensamiento sistémico, es muy difícil prestarse al viejo juego de consolidar nuestra posición a expensas del conjunto.

Hay gente que tiene un don innato para una disciplina, pero el don innato no es la clave del misterio: muchas personas tienen un gran talento artístico pero nunca crean obras de importancia porque no consagran su vida al afinamiento y desarrollo de ese talento. En las organizaciones, las personas que aportan más son las que se consagran a estas disciplinas por iniciativa propia, ampliando su capacidad de retener y buscar una visión, de reflexionar e indagar, de elaborar aptitudes colectivas y de entender los sistemas.



La actitud colectiva a desarrollar es pensar inicialmente la Administración Tributaria como un conjunto de acciones gubernamentales contenidas en los siguientes elementos: El marco legal de la política tributaria, la infraestructura institucional y las operaciones estratégicas.

El marco legislativo representa el diseño o arquitectura del sistema. La infraestructura institucional comprende todo aspecto relacionado con el montaje y puesta en marcha del diseño, incluyendo los requerimientos de recursos informáticos y humanos al igual que las instalaciones físicas. Las operaciones estratégicas denotan la realización misma de las tareas.

Con relación a las operaciones estratégicas, agrega Raúl ROA (8), que instaurado legalmente el sistema tributario y el marco normativo para el cumplimiento de las obligaciones fiscales, se establece la carga tributaria a la ciudadanía y el régimen de sanciones para los incumplimientos.

Proyectada entonces la recaudación tributaria teórica en función de PBI y ante la necesidad de exigir las cargas impuestas, nace la etapa de operaciones identificadas con el accionar de las Administraciones Tributarias, cuya misión estratégica puede definirse como la de disminuir al máximo la brecha existente entre el cumplimiento fiscal real y la recaudación tributaria teórica definida por ley.

Así el incumplimiento tributario representa la génesis de la gestión tributaria, por cuanto se admite que los impuestos son exacciones económicas de carácter obligatorio de las cuales cada contribuyente no percibe una contraprestación directa e inmediata.

Las estrategias seguidas para proveer al estado de los fondos necesarios para su funcionamiento (impulsar el cumplimiento voluntario, crear riesgo para el evasor, brindar servicios para el contribuyente, entre otras), representan en su conjunto una verdadera política de Estado, por cuanto sus metas de recaudación están íntimamente ligadas a las necesidades financieras temporales del tesoro público, y su accionar debe respetar las facultades y limitaciones establecidas legalmente.

No se puede soslayar que el fenómeno tributario es complejo, como ya se dijera anteriormente, y su gestión se logra integrando el aspecto jurídico, con el político, el económico y el técnico. Esta consideración no significa la promiscuidad metodológica, pero sí la necesidad de un pensar interdisciplinario.

La gestión tributaria no es sociología, economía ni política, pero sin la aproximación sistemática de las variables que involucran la compleja trama de relaciones fisco-contribuyente no es posible definir un marco jurídico sustentable para la actividad tributaria.

e) Reflexiones finales.

En referencia específica al Rol de la administración tributaria en la sociedad, es procedente destacar las reflexiones que surgen del análisis realizado sobre el tema:
- La contribución que puede hacer la administración tributaria, es la de promover el cumplimiento voluntario, lo que se ve fuertemente influenciado por: los conflictos, tensiones y antinomias; la incorporación de nuevas visiones socio-económicas y la revisión de paradigmas superados.

- La actividad a desarrollar está vinculada con la simetría en los esfuerzos que debe realizar la institución para educar, facilitar y asegurar un compromiso con integridad en su relación con todos los actores del fenómeno tributario.

- La nueva economía y la fluidez que la circunda, obliga a la administración tributaria a pasar de una actitud reactiva (como respuesta al accionar del contexto), a una pro actividad sistemática (como una acción gradual y ordenada de transformación de la cultura tributaria).

- La internacionalización del contexto obliga a la administración a dar una respuesta satisfactoria en el control de las transacciones internacionales, y estrategias de planificación tributarias (sensible a las rápidas mutaciones típicas de la modernidad líquida).

- La cultura tributaria existente en el interior de cada país requiere de una tarea de comunicación, por parte de la administración, para que la sociedad conozca cuales son las responsabilidades funcionales y límites normativos de aquella.

- Propiciar la creación de un organismo o de un ente responsable de unificar en un sector del gobierno, el control del gasto público junto al del cumplimiento tributario, basado en los objetivos que tiene el control del presupuesto público: evitar las menores desviaciones posibles en la acción del estado respecto de las preferencias de los individuos; incluir en la gestión gubernamental la concepción democrática de división y control de los poderes; y contar con un sistema de información interna para la toma de decisiones en cada una de las organizaciones que conforman el aparato estatal.

Si la sociedad ha cambiado y plantea nuevas necesidades, intereses y expectativas respecto de lo que debe ser la gestión pública, es imprescindible adaptar las instituciones a esas demandas. Y para ello es necesario generar un apropiado diseño institucional que resuelva la debilidad de las instituciones estatales, evitando que las discrepancias políticas pretendan moldearlas en orden a satisfacer los intereses sectoriales.










3.- Preparación de la organización tributaria para desarrollar la capacidad de respuesta al cambio. (9)

a) El concepto de cambio.

El cambio es el proceso de modificar, variar o alterar el comportamiento organizacional como una necesidad de desarrollar la capacidad de adaptación al medio, dando respuestas adecuadas a los desafíos el contexto y sistemas de señales idóneos par evaluar el cumplimiento de metas.

Este proceso implica alterar una situación que funciona por inercia, para lo cual hay que vencer las estructuras psicológicas, los costos de aprendizaje o la simple comodidad. A lo que George LAND acota “El cambio es un proceso continuo que requiere renunciar a antiguas conductas y puntos de vista, considerando nuevas posibilidades e incorporándolas.”

Desde la perspectiva organizacional es necesario utilizar la creatividad o la innovación, porque la primera “es finalmente la capacidad del ser humano de convertir en realidad nuevas ideas, es parte de nuestra condición de personas y no podemos negarla, pero sí, dejar de usarla”. Mientras que “la innovación es el proceso de visualizar e integrar lo nuevo y diferente, para implantar nuevas formas de hacer las cosas, generando valor a las organizaciones y las comunidades en que se desarrollan.” (10)

La gran resistencia al cambio que se manifiesta en las organizaciones, está provocada por la instrumentalización del pensamiento y la especialización técnica, los que están dirigidos a la resolución de problemas coyunturales más que a detectar los cambios sociales que acompañan a la gestión.

b) El cambio en la administración tributaria.

A diferencia de otras áreas del Estado, las administraciones tributarias y sus integrantes están en contacto permanente y fluido con la realidad en que operan: son el nexo que vincula la realidad económica del sector privado con el Estado.

Las transformaciones que se producen en la actividad económica, las nuevas modalidades del comercio o de la actividad financiera y otros factores semejantes impactan directamente en las administraciones tanto en las funcionalidades de control como de servicio. Las decisiones de política económica o fiscal implican frecuentemente modificaciones normativas que impactan en el contexto y en la propia organización. El conocimiento de nuevas formas de incumplimiento también impulsa reformas que implican cambios en la forma de gestionar. Los avances tecnológicos, que han significado avances sustanciales en la gestión son, asimismo, fuentes de cambios y de transformación al interior de las organizaciones.

La administración tiene, en la actualidad, la necesidad de una adaptación continua al contexto que le permita cumplir adecuadamente sus objetivos y además debe actuar como agente de cambio tratando de impactar sobre ese contexto para mejorar las conductas sociales que les son pertinentes.

Esa permanente realimentación con el medio y la necesidad de influir en el mismo para el cambio de conductas, se hacen operativas a través de distintos flujos de información. Las señales que se advierten a través de indicadores y mediciones cuantitativas, con relación a diversos tipos de incumplimientos ayuda a redefinir objetivos y plantear los cambios requeridos en las diversas actividades a cargo de la administración.

Esa detección endógena se produce a través de quienes gestionan las fases de operación, los que operan e interactúan con los contribuyentes, y también se dispara por análisis y evaluaciones del más alto nivel gerencial. En ambos casos es la propia organización quien identifica la brecha y propone los cambios.

c) Aprestamiento de la administración tributaria para el cambio.

Para enfrentar en forma eficiente las necesidades del cambio se requiere trabajar en 3 pilares básicos:

- aa) la formulación de una adecuada estrategia;
- bb) su ejecución controlada y efectiva;
- cc) la generación de alianzas inteligentes.

Complementariamente, el cambio adoptado debe permitir la mejora de los procesos de gestión de la organización para el mismo sea sustentable.

aa) La Estrategia.

La magnitud, los recursos y las demandas que tienen las administraciones tributarias, requieren de adecuados mecanismos de planificación y coordinación.

La planificación tiene que permitir la participación creativa de los agentes que gestiona cotidianamente, fomentando la generación de propuestas de mejora.

Los desafíos que deben enfrentarse están relacionados con:
- identificar los cambios necesarios;
- comunicarlos adecuadamente;
- incorporarlos en los distintos niveles de la organización; y
- lograr que sean vistos como elementos positivos y superadores.

La organización debe percibir que el cambio es la mejor solución disponible para superar la dificultad o necesidad planteada.

El creciente dinamismo y complejidad del contexto obliga a la administración tributaria a fortaleces sus capacidades de influir y modificar el medio en que actúan.

El incremento del uso de tecnologías para fines fiscales, permite abrir la administración hacia la comunidad y a la vez, sensibilizar la organización hacia los cambios de contexto.

Quienes conducen estas organizaciones deberán generar una visión abierta para visualizar el contexto general que se operará en el futuro previsible, en el que influirán la globalización, el sistema financiero internacional, el crecimiento de la economía mundial, la existencia de empresas globales, la influencia de organizaciones no gubernamentales.

Además, en muchas de nuestras sociedades se observa, por un lado, una marcada regresión en la distribución del ingreso, con todo lo que ello implica, y por otro una fuerte disociación social producto de lo heterogéneo de la población.

Esa “mirada hacia fuera” le permitirá a las administraciones advertir hacia adónde van las sociedades y los impactos que el cambio tendrá en las organizaciones.

Como se ha señalado, las administraciones tributarias gestionan, esencialmente, sistemas de información, los cuales están referidos a sus actividades esenciales que son:
- La recaudación y la cobranza;
- La fiscalización; y
- El servicio al contribuyente.

Estos procesos constituyen una integridad donde, el comportamiento del contribuyente, determina las acciones que movilizan a la administración tributaria.

Los cambios que se han producido en las administraciones, no hubiesen sido posible sin la participación activa de las personas de la organización y sin los suficientes recursos financieros y materiales.

La convicción que sienten las personas, en el sentido de que hacer su trabajo significa cumplir con su misión y estar comprometidos con su organización, más la disponibilidad de recursos financieros y materiales son los pilares sobre los que se construye una administración que se prepara para asumir los cambios.

bb) La ejecución de la estrategia.

Ejecutar una estrategia no es otra cosa que la conversión de ésta en un conjunto coherente de iniciativas y medidas de desempeño, poniéndolas efectivamente en práctica y obteniendo información para su retroalimentación.

La implementación de las estrategias involucra a todas las funciones y personas de la organización, pero es al ápice estratégico al que le corresponde evaluar y liderar los tres procesos esenciales involucrados:

- la formulación;
- la implantación y
- el control.

En el marco de ideas de este enfoque de la administración por objetivos, continuamente se realiza un análisis de gestión orientado a la evaluación y medición de los avances logrados en los mismos, orientando su análisis en dos grandes áreas temáticas: gestión de proyectos y gestión de resultados.

En este orden de ideas, la administración tiene como objetivos centrales los siguientes:

- Incrementar y mejorar los canales de comunicación para que todos los integrantes de la organización conozcan y comprendan cuál es la estrategia planteada.
- Llevar adelante un proceso más horizontal y participativo.
- Analizar procesos y procedimientos de manera continua y constante.
- Lograr una mejor adaptación a los cambios impuestos por el contexto.

cc) Las alianzas.

Las alianzas estratégicas podrían definirse como acuerdos o entendimientos que ayudan a las organizaciones a desarrollar mecanismos conjuntos de operación y toma de decisiones. Se basan en el respeto y la confianza mutua.

En general, se orientan a estimular una mayor y mejor cooperación entre diversos actores con incumbencia en temáticas afines. Así, a través de las sinergias derivadas de la interacción, se aumentan y maximizan la eficacia, la eficiencia y se hace sustentable el esfuerzo individual.

Los acuerdos constituyen uno de los mecanismos más eficaces para implementar los cambios deseados, ya que al permitir la conciliación de intereses e ideales compartidos entre organizaciones, se pueden definir las áreas técnicas de colaboración desde las cuales impulsar procesos de innovación y crecimiento. Así, cada organización complementa las actuales fortalezas de la otra parte y se pueden utilizar los talentos de ambas, pero combinados en forma única.

En efecto, las alianzas pueden resultar de utilidad para numerosos fines simultáneamente. Entre ellos, se pueden destacar:

- Cumplir con los objetivos específicos de una organización o conseguir aquello que le convenga (ganancia económica, consolidación institucional, bases de estabilidad, acceso a información, contactos, prestigio, influencias.)
- Crear un sistema de convivencia más armonioso, favoreciendo así al conjunto de la sociedad.
- Propiciar formas de participación más eficaces que generen oportunidades de desarrollo para sí y para terceras partes.
- Fortalecer las conductas individuales, estimular el compromiso y mejorar la capacidad de respuesta a las necesidades del público.

A partir de la multiplicación de las alianzas los organismos pueden:
- Aumentar el entendimiento entre los distintos sectores, generando vínculos sólidos y perdurables.
- Simplificar la gobernabilidad de las organizaciones.
- Hacer más fluida y efectiva la coordinación práctica de actores diferentes.
- Mejorar el acceso a información crítica.
- Incrementar la participación en las decisiones y en las acciones de otros actores en los sectores conexos.
- Mejorar los niveles de eficiencia general de los procesos, disminuyendo costos operacionales y distribuyendo los riesgos implícitos.
- Hacer foco en aquellos aspectos de su actividad que son intransferibles.
- Favorecer el surgimiento de actividades innovadoras en un proceso de desarrollo cooperativo, al integrar los procesos en los que intervienen diversos organismos en paquetes coherentes.

En definitiva, las alianzas buscan promover y fortalecer el desarrollo de cada una de las entidades que las integran a partir del concepto de trabajo cooperativo, que implica la promoción y el estudio, desarrollo, capacitación e investigación de temas de mutuo interés. Para ello, se establecen convenios de desarrollo, investigación y cooperación técnica con universidades, organismos públicos, privados, mixtos y organizaciones no gubernamentales.

Reflexiones finales.

El cambio es una condición natural y permanente de las organizaciones.
La responsabilidad de los directivos es crear condiciones para facilitar ambientes de trabajo que sean favorables al cambio.
Los responsables de los distintos niveles gerenciales de las administraciones tributarias, ya sea con competencias operativas, funcionales o de soporte, deben tomar conciencia de que no existe en la actualidad ninguna razón valedera para quedarse perplejos ante discusiones sobre estos temas.
Sin lugar a dudas, los próximos años demandarán liderazgos que estén en condiciones de impulsar estilos de gestión que promuevan actitudes pro activas en los distintos integrantes de las administraciones, en todos los niveles y responsabilidades.
La aplicación de tecnologías de la información será más sofisticada, profesional e integral pero la viabilidad del cambio no es exclusivamente tecnológica o técnica sino que requiere un fuerte cambio cultural en la forma en que los integrantes de las administraciones se ven a si mismos y a la organización en la que trabajan.

d) El concepto “contribuyente-socio” como un modelo de unificación de la gestión del ingreso público y el control social del gasto.

Esta concepción filosófica de gestión propone una interacción social, construida sobre principios de colaboración y solidaridad, respeto por los valores éticos y ejercicio de la responsabilidad social de la organización interactuando con su medio ambiente.

Los conocimientos y propuestas directivas pueden verse como una filosofía de gestión cuando van más allá del crecimiento económico de la organización, lo que significa tener propuestas para el desarrollo de los individuos y la organización en su contexto.

Es necesaria la creación de una Administración fiscal que asuma el concepto de contribuyente-socio, unificando la gestión del ingreso público y del control externo del gasto en una jurisdicción u organismo situado en un sector estratégico del Estado.

En concordancia con lo expresado en el desarrollo del presente trabajo, lo que se propicia es que para lograr que los factores que inciden en el cumplimiento tributario favorezcan la consecución de los objetivos de la administración tributaria, es necesario que el camino de la tributación sea de “doble vía”, al decir de C. Tacchi.

El contribuyente-socio es el mandante que aporta, porque la ley impositiva así lo determina, los recursos con los que el Estado satisface las necesidades de la comunidad, razón por la cual es sano, constructivo y transparente que los mandatarios expliquen el destino que se le dispensa a ese esfuerzo comunitario.

















Sistema Normativo



Este sistema normativo está constituido por dos funciones:

1.- Función técnico-jurídica (Complementación legal); y
2.- Función técnico-administrativa (Programación y sistema de trabajo)

1.- Función Técnico-Jurídica.

a) Contenido.

La administración tributaria realiza su cometido estatal a través del ejercicio de los sistemas de funciones comprendidas dentro de su organización, por lo que una de las misiones más importantes a desempeñar es la de instruir (capacitar, formar y desarrollar) al personal de todas las unidades que integran su estructura, de tal modo que la ley impositiva se aplique en forma precisa y uniforme.

La ley y el decreto reglamentario de la ley son materia propia del poder político, por lo que la administración tributaria sólo podría actuar en carácter de asesoramiento.

Por lo tanto, la misión que le compete a la administración será la de dictar las normas e instrucciones que sean necesarias para la correcta aplicación de la ley.

A la administración tributaria se le otorga la facultad de particularizar la aplicación de la ley, para lo cual, procederá al dictado de normas que subsanen las dificultades que por falta de claridad o precisión, puedan surgir en la interpretación y aplicación de aquella.

De esta forma la administración complementa la función propiamente legislativa que le compete al poder político, y que éste le delega para dictaminar en aspectos específicos.

Las tareas de complementación legal, mediante el dictado de normas internas, exige que se proceda a capacitar a todo el personal en el conocimiento y aplicación de las mismas, como a instrumentar un sistema de información permanente para los contribuyentes. (Ej.: Publicaciones en Boletines Oficiales, Unidades administrativas de asesoramiento y atención al público, la Defensoría del contribuyente.)

b) Marco legal.

Para analizar el marco legal debe tenerse presente que existe una estrecha relación entre dos aspectos de índole distinta, a saber:

¿Cuáles son las funciones que debe cumplir la administración tributaria? (aspecto administrativo);
¿Cuál es el principio de legalidad que rige la acción de la administración? (aspecto jurídico)
La vinculación existente entre ambos aspectos, deriva del hecho de que las funciones de la administración deben desenvolverse dentro de cauces jurídicos.

El marco jurídico indica que la administración se encuentra sujeta a regulaciones que le son superiores, y que no puede modificar por su sola voluntad.

El sistema jurídico puede asimilarse a la imagen de una pirámide que tiene en su vértice a las normas constitucionales, a través de sucesivos niveles descendentes va ampliando su base en leyes, decretos, resoluciones, dictámenes, circulares y similares).

En razón del principio de jerarquía, cada nivel normativo, extrae su validez de su adecuación al extracto que le es superior y a su vez, fundamenta la legitimidad del que lo sigue.

En orden ascendente, el marco jurídico al que debe adecuarse la administración es el siguiente: a) sus propias regulaciones; b) los decretos del Poder ejecutivo; c) las leyes y demás actos con fuerza de ley y d) la Constitución nacional.

- Interpretación de las normas tributarias.

a) Concepto.

Interpretar normas significa determinar el sentido y el alcance de las mismas. Al intérprete le corresponde determinar qué quiso decir la norma y en qué caso es aplicable.

Giuliani Fonrouge sostiene “que la continua búsqueda de métodos de interpretación más flexible es la eterna lucha por la justicia como la suprema aspiración del derecho.”

b) Criterios.

Existen dos modalidades con las cuales el intérprete puede encarar la interpretación de la ley.

Estas modalidades vienen a ser preceptos a favor del fisco o del particular, que guiarán la interpretación que se efectuará según los métodos que posteriormente se indican.

El concepto denominado “in dubio contra fiscum”, sostiene que debe partirse de la base de que cualquier duda debe favorecer al contribuyente, por cuanto la ley tributaria es restrictiva del derecho de propiedad.

En cambio, el concepto opuesto llamado “in dubio pro fiscum” sostiene que ante cualquier duda debe favorecerse al Estado. Con este último criterio se pretende apuntalar los intereses del fisco, pero su aplicación excesiva puede llevar a un fiscalismo exagerado.

c) Métodos de interpretación.

1.- El método de interpretación más antiguo es el método gramatical, que se limita a declarar el alcance manifiesto e indubitable que surge de la palabra empleada en la ley, sin restringir ni ampliar su alcance.

Los términos legales son analizados mediante el estudio gramatical etimológico, de sinonimia y otros.

La aplicación exclusiva de este método puede llevar a conclusiones erróneas porque el legislador puede no ser un técnico en derecho tributario y, por lo tanto, suele suceder que la terminología empleada no sea la adecuada a la realidad que se quiso legislar.

2.- Otro método es el exegético, mediante el cual en primer término se analiza un texto desde el punto de vista gramatical, y luego, se recurre a la lógica para reconstruir el pensamiento real del legislador al momento de crear la norma, este método también es llamado “del espíritu de la ley” o método subjetivo.

3.- El método teleológico (doctrina de las causas finales) en cambio, pretende determinar el verdadero fin para el cual fue creada la norma y su entorno histórico y sociológico. El método también se lo conoce como “objetivo”, pues se aparta del espíritu del legislador, para acudir a la intención de la ley de acuerdo con lo que lleva implícito la norma escrita, su escritura, su interrelación.

4.- El método de la realidad económica consiste en que el intérprete de la ley, al aplicarla a un caso concreto, puede apartarse de las formas jurídicamente inadecuadas que adopte el contribuyente para investigar la verdadera naturaleza del negocio efectuado.

Cuando el contribuyente realiza sus negocios bajo una apariencia jurídica inadecuada, a los efectos de revelar su verdadera capacidad contributiva, se debe investigar la verdad material para así determinar y perfeccionar su verdadera situación frente a la administración tributaria. (Ej.: Sujeto pasivo que se inscribe como Monotributista ocultando su verdadera situación económica y se identifica en la administración, aduciendo una condición fiscal para la cual no cumple con los requisitos exigidos al efecto.)

Si los contribuyentes por error, ignorancia o mala fe encubren la apariencia de una acto con la de otro, la administración tributaria puede prescindir de esas apariencias sin necesidad de demostrar la nulidad del acto jurídico y determinar la obligación tributaria que real que corresponda.

Otro Ej.: Es el caso de empresas que constituyen un grupo económico en el que una empresa extranjera posee la gran mayoría del capital de la empresa ubicada en el país. En este caso se suele pretender descontar del balance impositivo de la empresa nacional conceptos tales como: * regalías (pagos por el uso de marcas) pagadas a la casa matriz en el extranjero; e * intereses por financiamiento de piezas importadas desde la casa matriz del extranjero. La Corte Suprema de Justicia consideró que esos conceptos eran remesas de utilidades gravadas y no gastos necesarios para obtener y conservar la fuente de ganancias.
3.- Vigencia de las normas tributarias.

a) En el espacio.

Conforme al principio de soberanía, cada Estado tienen amplias facultades para gravar todas las situaciones imponibles generadas bajo su poder de imperio (hechos imponibles acaecidos en la jurisdicción del país).

Este concepto implica que el poder de imposición se ejerce dentro de los límites territoriales sometidos a la soberanía del Estado. Las formas tributarias tienen vigencia en el ámbito espacial sometido a la potestad del órgano competente para crearla.

El principio enunciado puede ser modificado en dos sentidos:

* Para evitar una doble imposición de ganancias que podrían estar gravadas en dos o más jurisdicciones, se celebran convenios entre las mismas a condición de reciprocidad.

* En sentido contrario, el Estado puede resolver gravar la capacidad contributiva de sujetos pasivos nacionales, por bienes obtenidos fuera del territorio del país.

b) En el tiempo.

Las propias leyes expresan cuál es la fecha de su entrada en vigencia, es decir, que determinan el momento a partir del cual las normas tributarias se hacen obligatorias.

Si la ley no expresara el tiempo de su entrada en vigencia, la obligatoriedad de su cumplimiento opera a los 8 días siguientes al de su publicación oficial. (Art.2º del Código civil).

El principio general que debe regir para la aplicación de la ley es el que establece que ésta será aplicable a futuro y no debe retrotraerse al pasado (no tiene efecto retroactivo de acuerdo a lo dispuesto por el Art. 3 del Código civil).

(Ej.: Contrato de alquiler por dos años firmado ene el años 2006 y en el año 2007 se modifica la ley de alquileres. ¿Qué ley se aplica? Corresponde la aplicación de la ley vigente en el momento de celebrarse el contrato, es decir, en el año 2006.)

El acaecimiento del hecho imponible genera un derecho adquirido por el contribuyente: es el derecho de quedar sometido al régimen fiscal imperante al momento en que se tuvo por realizado o generado el hecho imponible.

No puede haber impuesto sin ley, y además, ésta debe ser preexistente, pues es la única forma en que el contribuyente conozca su obligación de tributar y cuál es el elemento de medición de dicha obligación.

4.- Consultas de los sujetos pasivos.

4. a) Concepto.
Otras formas de informar al contribuyente es la de dar respuestas a las consultas que ellos formulen. La administración tributaria tiene que estar en condiciones de evacuar rápidamente las consultas que se le formulan.

Por lo general la consulta se refiere a caso particulares que el contribuyente necesita resolver para poder cumplir con su obligación. La falta de respuesta, la demora en la evacuación, la respuesta ambigua, la ausencia de canales para formular la consulta, da lugar a incumplimiento total o parcial.

4. b) Clases.

La administración tributaria debe organizarse para recibir la consulta y poder brindar una atención al contribuyente, que contribuya a inducirlo al contribuyente voluntario de sus obligaciones.

Las consultas se pueden agrupar en 3 clases distintas:

1.- Consultas que tienen una clara respuesta en la ley o en el reglamento generalmente son presentadas por pequeños y medianos contribuyentes y suelen ser requeridas en los momentos previos del vencimiento.

Los aspectos más consultados son los referidos a:

- tasa o alícuota aplicable;
- mínimo no imponible;
- fecha de vencimiento, lugar de presentación de declaraciones juradas, formularios a utilizar, formas de cumplimentar los aspectos formales y técnicas de las ddjj.; formas de inscripción.

La Administración tributaria tiene que estar preparada para recibir un gran volumen de consultas en las fechas de vencimiento.

Para esas oportunidades, deben habilitarse áreas de atención al público especiales para que brinden asesoramiento, por Ejs.: Afectar personal en los Consejos Profesionales u organismos públicos y privados en las fechas de vencimientos, regularización patrimonial (blanqueo), planes de facilidades de pago (moratorias).

También se puede prever el sistema de consultas por vía telefónica.

Todas estas consultas se consideran dentro de las acciones dirigidas a facilitar el cumplimiento de aquellos contribuyentes que tienen menor capacidad contributiva, y se enrolan en el aspecto vinculado con la expedición administrativa.

2.- Consultas que hacen a dudas de interpretación o aplicación de la ley. Son efectuadas por profesionales o medianos contribuyentes de mayor importancia económica que los mencionados anteriormente, por lo que afectan un grupo de contribuyentes de menor magnitud que el grupo anterior.

Estas consultas requieren un estudio previo (fijar procedimientos para la presentación de las mismas y proceder a la afectación de personal especializado).
Ejs.: Convenio existente entre la A.F.I.P. con la F.A.C.P.C.E.: Se creo una Comisión de enlace entre ambos organismos para habilitar una vía de comunicación más eficiente y expeditiva.

Debe tenerse especial cuidado en la explicación uniforme de las respuestas que se proporcionen a consultas sobre normas de difícil aplicación, porque se corre el riesgo de confundir al contribuyente y deteriorar la confianza que éste debe tener en el accionar de la administración

Es necesario controlar lo que se responde, por lo que se requerirá centralizar las consultas y las respuestas de tal modo que los contribuyentes, como así también, todo el personal avocado a esa tarea estén en conocimiento de lo resuelto para caso presentado.

3.- Este es el grupo de consultas que pueden formular las grandes empresas, varias de las cuales se las considera “grandes contribuyentes”.

Las consultas de este grupo responden a las siguientes características:

- Se trata de dudas de interpretación o aplicación de la ley;
- Representan altos intereses económicos;
- Representan importantes diferencia de impuestos potenciales.
- Pueden encubrir modalidades operativas que lindan con la elusión.
- Están referidas a casos particulares que ya vienen muy estudiados por expertos profesionales.


4. c) Efectos de la respuesta de la administración.

a) Consulta vinculante.

La consulta vinculante, generalmente en materia técnico-legal, surte efectos entre la administración tributaria y los sujetos consultantes.

Se llama vinculante porque la respuesta crea una relación jurídica entre las partes y con respecto al caso consultado.

La consulta puede versar sobre la determinación de los impuestos o recursos cuya recaudación se encuentren a cargo de la administración, y deberá estar referida al caso sometido a consulta.

b) Consulta no vinculante.

La consulta no es vinculante cuando las opiniones de los funcionarios en respuesta a las consultas que formulen los contribuyentes, responsables o terceros, no sean recurribles y no produzcan efectos jurídicos para la administración ni para los consultantes.

5. Función técnico-administrativo.

Esta función también se la denomina Programa y sistema de trabajo.

La eficacia del sistema operativo, integrado por las funciones de Recaudación, fiscalización y Cumplimiento forzado, logra su eficacia con el apoyo de:

- El dictado de normas sobre la interpretación de la ley;
- La sistematización y ordenamiento de las normas de interpretación y aplicación de la ley;
- La divulgación de las normas;
- La capacitación permanente del nivel técnico y administración del personal.

La función de Programación y sistemas de trabajo tiene como objetivos:

1.- Proporcionarle a cada unidad la estructura que le resulte más conveniente para el desempeño de la función que se le haya designado.

(Ej.: Estructura orgánico-funcional de una administración tributaria)

2.- Proporcionarle a esas unidades el conjunto de tareas que deben desarrollar con la mayor simplicidad y precisión posibles.
(Ej.: Explicación de misión y funciones de un modelo de administración tributaria.)

La función Programas y sistemas de trabajo o función técnico-administrativa, proveerá al sistema operativo de las técnicas y métodos de trabajo que deberá emplear para un control efectivo de los contribuyentes.

Ante técnicas y métodos de control mas eficaces aparecen nuevas formas para neutralizarlos por parte de los contribuyentes.

La administración deberá mantener sus sistemas de trabajo permanentemente actualizados.

La función en estudio implica adiestrar al personal en como ejecutar las tareas.-












El cumplimiento tributario



1- BIBLIOGRAFIA


- González Cano Hugo: Informe sobre la situación actual de la tributación

- Revista La Nación: Evasión impositiva: la batalla impostergable


2- DATOS

Coeficientes de presión tributaria de los países miembros del Mercosur

1998 1999

Argentina 21,21 21,22

Brasil 29,84 31,67

Paraguay 10,34 9,49

Uruguay 24,00 23,90

El indicador de la presión o carga tributaria es el porcentaje que representan las recaudaciones reales o efectivas de cada país, respecto del PBI del mismo año. Se incluyen los impuestos nacionales o federales, los provinciales o estaduales, los municipales y los aportes y contribuciones de seguridad social.

Estructura de las recaudaciones impositivas

En los cuatro Países Miembros se sigue observando el predominio de los impuestos al consumo, que en Argentina representaron el 55 % del total recaudado, en Paraguay el 48 %, en Uruguay el 45 % del total y en Brasil el 41 % del total de las recaudaciones. Asimismo en Brasil, Uruguay y Argentina se mantiene el fuerte peso de los impuestos y contribuciones sobre los salarios, ya que alcanza a más del 30 % del total en Brasil y Uruguay y al 17 % en Argentina. En cambio, en Paraguay los tributos al trabajo apenas llegan al 10 % del total recaudado.

Desgloce de los impuestos en Argentina

IVA 39 %

Seguridad Social 27 %

Impuesto a las Ganancias 17 %

Impuesto al consumo 10 %
(cigarrillos, naftas, etc.)
Impuesto al comercio exterior 5,2 %

Impuesto a la riqueza 1,5 %

Depósitos en el exterior

Por parte de residentes argentinos: Entre 90 y 125 mil millones de dólares. Cifra que se aproxima a la deuda pública consolidada. Calculándose la deuda privada en 40 mil millones de dólares.

¿Cuánto de evasión fiscal hay en los depósitos de residentes argentinos colocados en el exterior?

¿Cuánto hay de nuestra deuda pública colocada en el país y que, a su vez, aparece como deuda contabilizada con organismos extranjeros?

¿Cuánto de la deuda privada que tiene la Argentina con el exterior son autopréstamos?

¿Cuál es el grado de independencia o autonomía que tiene el país?

¿Cuánto de nuestra deuda está con nosotros mismos?

¿Y cuánto de esta deuda que está con nosotros mismos, pero colocada en el exterior, tiene que ver con la evasión o la elusión fiscal?

PUNTO 1 – FACTORES QUE INFLUYEN EN EL CUMPLIMIENTO


1- BIBLIOGRAFIA


- De Marco: Facilitación del cumplimiento Voluntario

- Calello Estela: Factores Sociales que condicionan la evasión fiscal

- Filminas


2- OBJETIVOS DE LA ADMINISTRACION TRIBUTARIA


Analizada la Administración tributaria desde el punto de vista funcional, es necesario estudiar lo que debería ser una política de control de los impuestos, debiéndose señalar primeramente y en forma precisa las metas a alcanzar. Pero la Administración no puede determinar sus metas con absoluta libertad, porque existen factores estructurales que condicionan su acción y que está obligada a conocer y valorar, para poder establecer sus objetivos y para decidir la forma de actuar dentro del marco que tales factores establecen.

Dijimos que el objetivo de una Administración Tributaria es lograr el cumplimiento voluntario de la obligación, sin querer hacer referencia a una utópica meta idílica, en que todos los contribuyentes cumplen su obligación por la íntima convicción personal de la justicia y la necesidad de su aporte a la sociedad. Dicho objetivo constituye un imperativo sin alternativas para la Administración, en virtud que las nuevas formas impositivas (tributos) se caracterizan por ser masivas (tienden a alcanzar mayor número de personas) y complejas (son el resultado de muchos actos), lo que hace que la Administración dependa de la información que le debe proporcionar el propio sujeto del tributo.

Así, actualmente se habla de “autodeterminación de la obligación”, en alusión a la necesidad de radicar en el sujeto de la obligación el “deber de iniciativa”, para señalar que es al propio sujeto a quién corresponde satisfacer espontáneamente todas las exigencias establecidas para el cumplimiento de la prestación debida.

Estas medidas tienen por objeto racionalizar la acción de control de la Administración, siendo imposible la verificación de todos y cada uno de los obligados, permitiendo y exigiendo que cada sujeto cumpla espontáneamente con su obligación, reservándose la Administración la facultad de verificar posteriormente la corrección del cumplimiento.

El problema a esta altura del programa no será el de determinar un objetivo, que ya lo está por la naturaleza predominante de los impuestos que se deben administrar, sino el de elegir las medidas adecuadas para alcanzarlo, para lo cual es necesario conocer el medio social en el que debe actuar.


3- FACTORES QUE INFLUYEN EN EL CUMPLIMENTO


CARACTERÍSTICAS DEL MEDIO

La Administración debe conocer el medio en el cual le corresponde actuar, debiendo tener plena conciencia de las dificultades que el medio le ofrece para poder superarlas.

En un medio de elevado cumplimiento se parte del supuesto que la gran mayoría de los contribuyentes cumplen correctamente y para preservar ese cumplimiento se trata de identificar unas pocas excepciones, investigarlos profundamente para demostrarles que la Administración tiene la capacidad de establecer su obligación exacta y sancionarlos muy severamente, para llevarles la convicción que aunque puedan haber evitado la acción de la Administración por mucho tiempo, cuando ésta llega, las consecuencias son gravísimas.

En cambio en un medio de incumplimiento generalizado, como lo es el de los países de nuestra región, la transformación del mismo implicará desarrollar la capacidad de la Administración para conocer y determinar ese incumplimiento, en todas las etapas del proceso de cumplimiento (inscripción, presentación y consistencia declaración y pago), al mismo tiempo que la aptitud para sancionarlo oportunamente. Aquí no se trata de establecer con exacta precisión la obligación tributaria de unos pocos, sino la de lograr que todos cumplan cada vez un poco mejor, sacrificando profundidad de la acción a cambio de su extensión y oportunidad.

En lo que a la materia tributaria concierne, como dijimos, la característica predominante en los países de la región es la de un medio ambiente donde el incumplimiento admite la calificación práctica de generalizado y con frecuencia se conocen y se aceptan estimaciones sobre la evasión de impuestos, en que lo que se ha dejado de pagar excede lo pagado al fisco por el mismo concepto. Muchas son las causas determinantes del incumplimiento, las cuales se pueden resumir o englobar en las siguientes:

1- Carencia de una conciencia tributaria;

2- Deficiente estructura del sistema tributario;

3- Falta de expedición administrativa; y

4- La posibilidad de dejar de cumplir más o menos impunemente.

CARENCIA DE UNA CONCIENCIA TRIBUTARIA

Es necesario distinguir dos expresiones de la llamada conciencia tributaria, que si bien pueden estar relacionadas en sus causas, sus efectos son fundamentalmente diferentes:

1- La conciencia tributaria desde el punto de vista individual: Es la íntima convicción que el individuo puede adquirir en cuanto a la necesidad de cumplir con su obligación; y

2- La expresión colectiva o social, que excede a la anterior, abarcando a la totalidad de los individuos, integrantes de una colectividad, que no solo emiten un juicio sobre su propia conducta, sino que juzgan la de los integrantes del grupo y éstos se sienten ligados los unos a los otros en el cumplimento de una obligación social.

La pretensión de confrontar al individuo con su propia conciencia, para inducirlo a cumplir por el convencimiento de que su aporte es útil y necesario a la sociedad, es un esfuerzo si no totalmente estéril, al menos infructuoso. En el momento de cumplir, la comprensión del contenido y necesidad del impuesto, será un factor que concurrirá con muchos otros, pero, la decisión que induzca a cumplir sólo se producirá si el contribuyente adquiere el convencimiento que es posible que se le obligue a hacerlo.

Por eso es de destacar que en un medio de elevado cumplimiento tiene especial importancia la formación de tal conciencia, porque esto se realiza cuando el individuo se va a confrontar con un medio que por tener un elevado nivel de cumplimiento también tiene una conciencia social sobre la materia, la que hay que preservar porque siempre está en peligro de deterioro y la forma más efectiva de hacerlo es promoviendo la conciencia individual. Todo lo contrario en un medio de elevado incumplimiento, aunque parezca paradójico, primero hay que lograr su transformación y alcanzar un nivel razonable de cumplimiento y luego esforzarse por exaltar una conciencia tributaria para poderlo mantener.

La conciencia tributaria como expresión colectiva o social hace que los individuos comprendan que el impuesto es una carga compartida y no se acepta que el evasor se excluya de su cumplimiento, porque también se entiende que tal actitud en definitiva aumentará la carga de quienes cumplen. Esta expresión social de la conciencia tributaria es claramente positiva para la acción de la Administración; pero, también es indudable que ella es una consecuencia del propio cumplimiento, que surge cuando se ha alcanzado éste en un grado elevado; es el hábito lo que propiamente forma la conciencia colectiva al respecto.

Si se llega a comprender que el esfuerzo por formar una conciencia individual con respecto al cumplimiento tributario se perderá en gran parte al confrontarse un medio de elevado incumplimiento y que la conciencia colectiva es una consecuencia y no la causa de un medio de elevado cumplimiento, se llegará a la conclusión que no es ésta la causal que deba afectarse prioritariamente en un esfuerzo por transformar el medio actualmente existente en la mayor parte de los países de la región.

A pesar de ello, se considera de interés hacer referencia a los factores que influyen en la formación y en la existencia de una conciencia tributaria:

1- El nivel de desarrollo económico social;

2- El grado de educación;

3- La confianza en los gobiernos; y

4- La difusión de los impuestos.

INSUFICIENTE DESARROLLO ECONOMICO Y SOCIAL

El incumplimiento tributario también debe ser considerado como un reflejo del escaso desarrollo social, bastante ligado a la falta de un desarrollo económico suficiente.

En los países de bajo desarrollo económico y social no debería extrañar la ausencia de una conciencia tributaria, porque en ellos no tan sólo se carece de esa conciencia sino también de un verdadero sentido de colectividad, primando en todo orden de cosas reacciones con alto contenido individualista. Para los sectores postergados, el impuesto se agrega a las insatisfacciones y frustraciones propias del medio y aparece como una exacción, porque resulta muy difícil aceptarlo como el medio necesario para transformar el estado general existente; por su parte, para los sectores más beneficiados, el lucro se constituye en un verdadero fin, respecto del cual el impuesto es una limitación que se trata de remover de cualquier forma. Todo ello contribuye a perfilar el cuadro de incumplimiento generalizado, y lo que es más grave, generalmente aceptado.

Difícilmente se podrá presentar con características normales el desarrollo de una conciencia tributaria en un medio de fuertes limitaciones, como el que existe cuando el nivel económico-social es insuficiente. Razones extraordinarias pueden promover la exaltación de una conciencia cívica y también del cumplimiento tributario, como puede ocurrir con ocasión de una catástrofe, guerra u otra calamidad pública, en que los impuesto se paguen voluntariamente en la misma forma en que se realizan otros actos heroicos, pero esos efectos desaparecen al cesar las causas extraordinarias que les han dado lugar.

El hábito del cumplimiento difícilmente podrá asentarse sólidamente, en tanto su exigencia obligue a la postergación de necesidades primordiales; pero, no es menos cierto que el Estado requiere de los recursos necesarios para promover ese desarrollo, por lo que se debe aceptar que el cumplimiento tributario se busque por otros medios directos.

EL NIVEL DE EDUCACION

La existencia de una conciencia tributaria requiere un nivel mínimo de educación, porque el impuesto es por naturaleza un concepto elaborado, que no resultará comprensible sino en la medida en que exista ese nivel mínimo que proporcione la receptividad necesaria.

El tributo es una carga y como tal existirá la tendencia natural a rechazarla y sólo la comprensión razonada de la necesidad del impuesto podrá hacer que ella sea admitida. No se puede olvidar que las primeras expresiones del tributo la constituyeron las imposiciones de los pueblos vencedores a los vencidos y en época no muy lejana constituyó también un instrumento de discriminación social, al hacer recaer el peso de los impuestos en las clases menospreciadas y aunque actualmente el tributo se haya reivindicado, para pasar a ser el medio legítimo y justo del Estado de obtener los recursos para atender las necesidades colectivas, aún subsiste en él el carácter de carga y por consiguiente su contenido ingrato. Sólo en un medio de educción mínima será posible difundir la comprensión del impuesto en su correcto alcance y hacer si no grata, por lo menos aceptable la carga del tributo.

Las campañas de educación tributaria que las Administraciones emprenden, por ej. en los niveles primarios o básicos del sistema educacional, propagandas con alto contenido social en los medios de comunicación, son positivas a largo plazo, sin embargo, aún cuando se llegue a difundir adecuadamente el concepto y la necesidad del tributo, cuando el individuo se integre al medio en el cual debe tributar, fácilmente olvidará lo aprendido si le es posible evadir el cumplimiento de sus obligaciones.

LA CONFIANZA EN EL GOBIERNO

Este es un factor de relevante importancia en la formación y preservación de una conciencia tributaria, porque la lealtad es siempre una calle de doble vía y si el Estado la exige de los ciudadanos en el cumplimiento de sus obligaciones tributarias, también debe estar dispuesto a darla, lo que se expresará en el destino de los recursos obtenidos.

El pago de un impuesto será siempre un sacrificio y si se espera que éste sea voluntario, deberá existir una causa que lo justifique para el propio sujeto obligado a su cumplimiento. Esas causas son las necesidades que todo gobierno debe atender en beneficio de la colectividad, las que en su conjunto se expresan en la política general de gastos, la cual difícilmente sea totalmente satisfactoria para los integrantes de un grupo social, debido a la subjetividad con que es apreciada por los mismos; pero, por lo menos se habrá de esperar que sea generalmente aceptada. Este es un problema que radica en la confianza que un gobierno sea capaz de infundir a los contribuyentes, más que en la conveniencia y utilidad objetiva de sus decisiones; aunque lo más probable será que ellas coincidan; esto no siempre ocurre necesariamente y podrían citarse muchos casos de gastos o inversiones que la sana crítica rechazaría, pero que en el país en que se incurren son gastos no sólo aceptados sino requeridos por la población.

LA DIFUSIÓN DE LOS IMPUESTOS

Al hablar de difusión de los impuestos se está haciendo referencia al hecho de darlos a conocer en forma genérica, para que el contribuyente tenga presente la necesidad de su cumplimiento y no la información sobre la manera de satisfacer una obligación en algún caso específico.

Para propender a la comprensión del impuesto, debe existir la debida comunicación entre el Estado que los exige y el contribuyente que los paga. Con tal objeto, es necesario que exista una permanente difusión de los impuestos, tanto de su contenido y alcance como asimismo de su destino, porque de esa forma estará presenta la obligación del contribuyente y su plena justificación. No debe esperarse la aceptación del sujeto de su obligación si ni siquiera conoce su existencia y principalmente su causa. No basta que el gobierno realice una sana política de gastos sino también que ella sea conocida.

ESTRUCTURA DEL SISTEMA TRIBUTARIO

Es indiscutible que un sistema que exprese una carga razonable, equitativamente distribuida y formulado con simplicidad, claridad y certeza, tendrá características superiores para facilitar su cumplimiento, que otro en el cual no concurran estas condiciones. Sin embargo, estas características que tienen capital importancia en un medio de elevado cumplimiento, pierden gran parte de esa misma importancia en un medio de incumplimiento generalizado.

La razón para que esto ocurra es que, a los efectos de las condiciones mencionadas, especialmente de la magnitud de la carga y su distribución, se expresarán integralmente en un medio de elevado cumplimiento (constituyendo un Sistema Tributario), precisamente por el hecho que se cumple y en tal caso, la conciencia social del medio tenderá a rechazar justificadamente cualquier exceso y éstos pondrán en peligro de deterioro su integridad, al mismo tiempo que pueden preverse incluso conflictos políticos por tal causa.

En cambio, en un medio de elevado incumplimiento, esas condiciones tienen mucho menor importancia y no la tendrá mientras subsista ese Estado (en el que existe tan solo un Régimen Tributario), porque en esas condiciones los contribuyentes “ajustan” su obligación, no precisamente a niveles razonables sino a los que desean. Esto explica la experiencia conocida de la región en que la evasión tributaria se produce con igual gravedad en medios en que tanto el nivel de la carga como su distribución son notoriamente diferentes, aunque en ninguno alcanza un grado que pueda ser calificado de exagerado por lo menos en lo que concierne a la presión tributaria.

LA MAGNITUD DE LA CARGA

Este factor es importante comentarlo desde dos puntos de vista diferentes:

1- La carga como gravamen para el contribuyente

El impuesto es un sacrificio y la capacidad de sacrificio no es ilimitada para los individuos, por lo que la carga tributaria deber ser razonablemente proporcionada a la capacidad contributiva. En la medida en que la carga supere un determinado nivel, aumentará la propensión a la evasión y puede llegar un momento en que ésta no sea el resultado de una acto meramente voluntario, sino consecuencia de la incapacidad de soportarla.

La capacidad contributiva es un concepto objetivo, desde que de una u otra forma es susceptible de comprobación y medición; pero, al mismo tiempo es relativo, porque la parte del ingreso o riqueza que puede ser absorbida por el impuesto variará según sean las condiciones económico-sociales del medio en que se aplique.

En esta materia se debe destacar una situación que se presenta con mucha mayor frecuencia que la deseable: la aplicación de las llamadas sobretasas de evasión, mediante las cuales se acepta anticipadamente un determinado nivel de evasión que se pretende compensar aplicando tasas mayores que las requeridas en el supuesto de que se pudiera controlar adecuadamente el cumplimiento.

Tal procedimiento no puede menos que calificarse de ineficaz, injusto y peligroso. Es ineficaz, porque desde el momento que se acepta la incapacidad para controlar, no se puede pensar que la evasión se colocará en el límite que se ha previsto para determinar la tasa, toda previsión resulta arbitraria e infundada. Es injusto, porque coloca en una situación desmedrada a quién pudiera cumplir voluntariamente y aún a quienes se haga cumplir forzadamente. Finalmente, también es peligroso porque acepta implícitamente la evasión y la Administración debilita su legítimo derecho a reprimirla.

2- La carga como consecuencia de la concentración determinada por el sistema administrativo

Este problema se presenta en los impuestos que gravan el consumo, en los que el sujeto del tributo no soporta directamente el gravamen, porque éste es recuperado al trasladar el impuesto a los consumidores; pero, con frecuencia se presenta la situación de que un determinado sujeto deba pagar impuestos que exceden en mucho a su capacidad económica, porque éstos están determinados por el volumen global de sus operaciones. Esto, aunque no constituya un gravamen excesivo es indudablemente un incentivo para apropiarse del tributo.

Administrativamente es más fácil recaudar un tributo cuando éste se concentra en pocos contribuyentes, siempre que la Administración esté en condiciones de controlar efectivamente esos pocos contribuyentes.

LA EQUIDAD

El sistema tributario deber ser intrínsecamente equitativo, esto quiere decir que la carga tributaria deber ser relativamente igual para todos los contribuyentes. Puede que el contribuyente comprenda la necesidad del tributo, pero si el peso del mismo afecta en mayor grado a quienes tienen una capacidad menor, o aun igual a otros; quienes resulten gravados en mayor proporción tendrán una mayor tendencia a la evasión, la que justificarán precisamente en la falta de equidad del sistema.

La referencia a la equidad está formulada con relación al sistema tributario en su conjunto y no a cada impuesto en particular. Puede ocurrir que un determinado impuesto tenga características regresivas individualmente considerado, hecho que puede estar suficientemente compensado con la adecuada progresividad de otro en términos de poder concluir que el sistema es equitativo. Por otra parte, también se debe tener presente que una determinada política de gastos puede corregir la distribución real del ingreso y compensar las diferencias resultantes del sistema impositivo.

El sistema tributario es un instrumento para transferir recursos del sector privado al sector público con determinados fines y con un grado razonable de justicia en cuanto a la distribución de la carga que representa; pero, no está destinado a corregir injusticias o insuficiencias de un sistema social, que no se pretende que se perpetúen, sino sólo advertir que su corrección se debe hacer por otros medios.

Cuando se incurre en el error de constituir la justicia o equidad del sistema en un objetivo (caso en el que habría que crear, exagerando el extremo planteado, un régimen especial para cada individuo, porque en definitiva todos son diferentes), se introducen complejidades exageradas, para contemplar situaciones de carácter muy excepcional, que complican exageradamente la aplicación de los impuestos, con lo cual se llega paradójicamente a una falta de equidad mucho mayor, que es la que resulta de la ineficacia de la Administración para controlar adecuadamente el cumplimiento de las obligaciones.

La razonable equidad intrínseca de un sistema tributario puede ser fácilmente destruida si la Administración es ineficaz, porque no basta que el sistema sea equitativo, sino que tal característica se debe reflejar en su aplicación, lo cual ocurrirá cuando el nivel de cumplimiento sea elevado, que a su vez es responsabilidad de la Administración. Si no existe equidad en el sistema por defecto de la Administración, aumentará la tendencia de los contribuyentes para sustraerse al cumplimiento de sus obligaciones y esto agudizará la misma deficiencia.

En nuestro país, un factor que erosiona la confianza pública y genera condiciones que obstaculizan el desarrollo de la conciencia tributaria, es el otorgamiento de beneficios y tratamientos diferenciales que no responden a la necesidad de favorecer la inversión en áreas o sectores claves para el desarrollo del país, si no más bien a compromisos de carácter político, que favorecen a ciertos sectores en detrimento de otros. La proliferación de estos mecanismos de incentivo fiscal, al disminuir los ingresos tributarios determinan el aumento de la presión sobre el resto de los contribuyentes, a los fines de compensar la pérdida de recursos. Asimismo, la falta de control sobre el desarrollo de los proyectos de promoción ya aprobados, determina una fuente importante de incumplimiento y por lo tanto de evasión fiscal, que imprime otra vuelta de tuerca al problema de la inequidad del sistema tributario.

Otro factor que actúa en el mismo sentido es la aplicación de regímenes de perdón que otorgan beneficios y franquicias a quienes han cometido infracciones fiscales, colocándolos en situación de ventaja respecto de aquellos que han cumplido correctamente con sus obligaciones, dando la razón a quienes opinan que incumplir en nuestro país resulta más beneficioso que acatar la ley fiscal.

SIMPLICIDAD, CLARIDAD Y PRECISION

Desde muy antiguo hay consenso para estimar que un sistema tributario simple y preciso es más fácil de cumplir por parte de los contribuyentes e igualmente más fácil de controlar por parte de la Administración. Sin embargo, las condiciones de equidad y de simplicidad si se exageran se hacen incompatibles, porque en la mediad en que se pretenda extremar la idea de equidad se introducirán complejidades en el sistema, que inevitablemente afectarán su simplicidad. Por su parte, si sólo se busca la simplicidad, es muy posible que la equidad resulte insuficientemente atendida. La solución debería estar en buscar un punto de armonización de ambas condiciones, que determine un sistema globalmente equitativo, que implique un grado de complejidad razonablemente administrable.

Por su parte, la precisión del sistema se dará cuando éste esté expresado con claridad y certeza, que no dé lugar a dudas frecuentes sobre la procedencia en la aplicación de los diferentes impuestos que lo integran. Es obvio que la falta de precisión del sistema favorece la evasión y complica innecesariamente la labor de su Administración.

A esta falta de precisión del sistema contribuyen también los llamados vacíos legales, aun cuando éstos en algunas ocasiones no sean consecuencia de imprevisión o deficiencia técnica en la formulación de las leyes respectivas, con el agravante de que en esos casos se contribuye a la falta de equidad del sistema. Los tributos no sólo deben estar bien concebidos, sino además correctamente expresados, lo cual será una consecuencia del trabajo armónico de los profesionales de las diferentes disciplinas comprometidas en el problema tributario.

EXPEDICIÓN O DILIGENCIA ADMINISTRATIVA

Una Administración Tributaria expedita o diligente facilitará el cumplimiento de la obligación tributaria. No se debe aceptar que a la carga que representa el tributo para los contribuyentes se agreguen dificultades e inconvenientes para su cumplimiento. No obstante, no es necesario argumentar en exceso para llegar a la conclusión que el hecho que la Administración proporcione un servicio satisfactorio no inducirá necesariamente al cumplimiento.

Entre las acciones para facilitar al cumplimiento voluntario cabe distinguir dos momentos en el tiempo; uno previo al cumplimiento y otro el del cumplimiento propiamente tal. En ese sentido podemos distinguir las acciones dirigidas a facilitar el conocimiento de la obligación y otras a facilitar el acto mismo de cumplimiento de esa obligación. Las primeras podríamos agruparlas bajo el título de información al contribuyente, y las segundas en lo que podríamos denominar capacidad de servicio de la administración.

LA INFORMACIÓN AL CONTRIBUYENTE

La información permanente y sistemática al contribuyente, tanto sobre el contenido y alcance, como sobre la forma en que debe cumplir sus obligaciones, facilitará el obtener el cumplimiento voluntario. El hecho de que el cumplimiento de las formas impositivas modernas dependa en un grado muy importante de la iniciativa del sujeto, hace prácticamente imprescindible que éste disponga de la mejor y más completa información sobre sus obligaciones y la forma de cumplirlas. En tanto mayor sea la complejidad del sistema mayor será también la necesidad de información a su respecto.

Es importante destacar que el ordenamiento jurídico de todos los países contiene una norma que expresa que la ignorancia de la ley no sirve de excusa, así como otra que indica que toda ley se considera conocida luego de su promulgación; permitiendo estas normas exigir el cumplimiento de las obligaciones que la ley establece, pero no aseguran de por sí que los obligados a cumplirla efectivamente la conozcan y en consecuencia estén en condiciones de cumplirla voluntariamente.

En general todas las Administraciones son conscientes de ello y para lograr ese conocimiento generalizado dan amplia difusión a las leyes y reglamentos de los tributos que administran, siendo además necesario lograr la cabal comprensión del contribuyente de dichas normas, debiendo llegar a cada estrato con el lenguaje adecuado a cada nivel.

La difusión debe estar acompañada de información comprensible por el contribuyente respecto de los aspectos sustanciales y formales de la obligación tributaria, de la obligación en sí misma, y do como, cuándo y dónde cumplirla.

Los medios para realizar esta difusión son muy variados y en general todas las Administraciones la realizan, siendo los medios masivos de comunicación aptos para difundir información común a todos los contribuyentes; las charlas en instituciones u organismos intermedios (CEC, CPCE, APyMEs, UCIM, etc.) permiten un mayor grado de especialización y sobre aspectos aún mas particulares; la contestación a las consultas formuladas que hacen a casos ya individuales, pudiendo ser dichas consultas de tres tipos:

1) Las que tienen una clara respuesta en la normativa legal vigente (leyes, dctos., resoluciones, ordenanzas, etc.) formulada por pequeños y medianos contribuyentes y profesionales, debiendo ser evacuadas de inmediato a través de por ej. asesoramiento (telefónico, personal, internet, etc.);

2) Las que hacen también pequeños, medianos y grandes contribuyentes y profesionales, en referencia a dudas en la interpretación o aplicación de dicha normativa, requiriéndose la evacuación de las mismas previo análisis de la situación por personal especializado, en el menor tiempo posible y en forma centralizada a fin de propender la uniformidad (evitando la disparidad de respuestas en función a los distintos criterios adoptados por el mismo personal de la Administración); y

3) Las que formulan las grandes empresas o entidades intermedias, estando involucrados altos intereses, importantes diferencias de impuestos, y pueden encubrir modalidades operativas que lindan con la elusión. En la mayoría de los casos estas consultas se refieren a aplicaciones particulares a las actividades de la empresa o a sus modalidades operativas, que han sido muy bien estudiadas por calificados expertos de la propia empresa. Su análisis por la Administración debe ser realizado por funcionarios de la más alta especialización. En realidad el tema está más vinculado a la elusión que a la promoción del cumplimiento voluntario, siendo que su mención obedece a completar el esquema de la problemática de la consulta para señalar la importancia de su especial consideración pues generalmente están en juego importante diferencias de impuesto que el transcurso del tiempo puede transformar en cifras de gran magnitud, de difícil o imposible cobro, y que pueden generar una serie de litigios que desgastan a la Administración y la distraen de su actividad natural de recaudar los impuesto a su cargo.

CAPACIDAD DE SERVICO DE LA ADMINISTRACION

La capacidad de la Administración para proporcionar al contribuyente la forma más fácil y cómoda de cumplir su obligación también tiene importancia desde el punto de vista en que se está analizando el cumplimiento tributario. Este se verá facilitado en la medida y en la forma en que la Administración sea capaz de proporcionar todos los servicios necesarios, en cada oportunidad en que el contribuyente deba recurrir al órgano de la Administración. La comodidad y rapidez con que el contribuyente sea atendido para recibir su pago o información, la rapidez con que se dé respuesta a sus consultas o peticiones y la asistencia que pueda prestársele para asegurar que la determinación de la obligación sea correcta configuran algunos aspectos importantes para que el contribuyente cumpla oportuna y correctamente sus obligaciones, todo ello teniendo en vista el costo adicional que el cumplimiento ocasiona al contribuyente.

POSIBILIDAD DE DEJAR DE CUMPLIR EN FORMA MAS O MENOS IMPUNE

El solo hecho de la existencia de una obligación lleva implícita la necesidad de plantearse qué ocurre si quien está obligado a su cumplimiento no lo hace. En el caso de la obligación tributaria, la respuesta será siempre la de que quien deje de cumplir, estará enfrentado al riesgo de tener que hacerlo forzadamente y sancionado por su incumplimiento.

Está muy lejos de ser una temeridad afirmar que cualquier contribuyente que se plantee la posibilidad de dejar de cumplir sin riesgo difícilmente perseverará en su cumplimiento, y que, si en un medio que hubiese alcanzado un elevado nivel de cumplimiento “voluntario”, se hiciere desaparecer el riesgo para el evasor en razón de su escaso número, bastaría ese hecho para que las pocas excepciones pasaran a incrementarse rápidamente, con el consiguiente deterioro progresivo del nivel alcanzado.

Por tal motivo, la necesidad del riesgo por el incumplimiento está presente en todo medio, cualquiera sea el nivel de cumplimiento relativo, porque si éste no existiera, tampoco existiría la obligación con carácter legal, la que a lo más sólo pasaría a tenerlo moral y en ese caso, no faltarían las excusas para justificar la omisión.

No es posible ni razonable esperar el cumplimiento voluntario de la obligación tributaria en medios en que la posibilidad de dejar de cumplir impunemente se presente con un grado importante de probabilidades, en términos que resulte atractivo asumir el débil riesgo que representa la represión de la evasión, y ésta es sin lugar a dudas la causa del incumplimiento que primero debe ser corregida en nuestros medios.

El riesgo depende de la concurrencia armónica de tres factores:

1- La capacidad de la Administración para conocer y determinarlo;

2- La forma de sancionarlo; y

3- La posibilidad de forzar el cumplimiento.

Sin embargo, se debe afirmar que la expresión concreta de ese riesgo debe ser completamente diferente en un medio de incumplimiento generalizado, que lo que lo es en un medio que ha alcanzado un nivel razonablemente elevado de cumplimiento, lo cual depende de la forma como se estructuren los factores que lo determinan.

Si se observa un medio de elevado cumplimiento, se llegará a la conclusión que el riesgo existe con las características adecuadas a ese medio; en cambio, si se siguen las experiencias realizadas en los países de la región, se puede comprobar que existe una marcada tendencia a pretender estructurar el riesgo con las mismas características que le dan eficacia en medios diferentes, lo cual aunque parezca paradójico lleva a concluir que el riesgo no existe o que es tan débil que no produce sus efectos, lo cual explica el deficiente nivel de cumplimiento.


4- IMPORTANCIA RELATIVA DE LAS CAUSALES QUE INFLUYEN EN EL CUMPLIMENTO


En un medio de elevado cumplimiento se puede advertir que todas estas causas concurren en un grado aceptablemente positivo, que determina ese nivel elevado y que hace necesario que todas ellas sean atendidas para preservar el hábito de cumplimiento de la gran masa de contribuyentes, que no excluye la existencia de excepciones, pero que permite que éstas sigan siendo tales y cada vez menores.

En cambio, en un medio de incumplimiento generalizado, todas las causas mencionadas se expresan en mayor o menor grado en forma negativa, porque no existe una conciencia tributaria, las estructuras de los sistemas no son las deseables, la Administración no es expedita ni existe propiamente riesgo por el incumplimiento.

Ante este cuadro, si se toma como ejemplo lo que ocurre en los medios de cumplimiento elevado, una primera respuesta sería la de la necesidad de atender las insuficiencias que se presentan en todas las causas anotadas, respuesta válida para el largo plazo, pero un tanto simplista en el presente, si se considera que algunas de estas causas, si bien son sustento del hábito de cumplimiento, han surgido como consecuencia de éste.

Basta revisar la realidad de los diferentes países de la región para concluir muy fácilmente que aunque se destinaran ingentes esfuerzos a la formación de una conciencia tributaria, a modificar las estructuras de los sistemas impositivos o a mejorar la expedición administrativa, sin afectar la posibilidad de dejar de cumplir, todos esos esfuerzos resultarían infructuosos porque no se lograría un mejoramiento sustancial del cumplimiento.

Por el contrario, si se logra no eliminar pero sí afectar seriamente esa posibilidad de incumplimiento más o menos impune, aun cuando en una primera etapa no fuera posible atender satisfactoriamente ninguno de los otros aspectos, se obtendría una elevación considerable en el nivel de cumplimiento. De lo dicho se debe inferir una conclusión que es de vital importancia en este caso: “todas las causas que influyen el cumplimiento son importantes, todas deben ser atendidas; pero, en un medio de elevado incumplimiento sólo una de ellas es determinante y ésta es la posibilidad de dejar de cumplir sin riesgo.”

Por consiguiente, no debería existir duda en las Administraciones en cuanto a que el punto de partida para lograr transformar las condiciones existentes es la de implementar un eficaz sistema de control del cumplimiento, con las características adecuadas al medio en que debe actuar y dotado de los instrumentos que tengan la aptitud para ser eficaces en su aplicación.

Pero, no tan sólo éste es el punto de partida lógico en un esfuerzo por alcanzar mejores niveles de cumplimiento tributario, sino que lo más importante es que es plenamente factible no tan sólo para las Administraciones que ya han alcanzado un nivel apreciable de desarrollo estructural y funcional, sino también para aquellas de menor desarrollo relativo. Sin embargo, desde ya conviene advertir que la posibilidad de implementar tal sistema de control estriba mucho más en la decisión de hacerlo, que en los problemas propiamente técnicos que se deben superar.

Una vez que tal sistema de control empezara a producir sus efectos y a medida que se fuera logrando progresivamente un mejor cumplimiento, surgiría la necesidad de atender otras causas de las antes mencionadas. Sólo por vía de ejemplo se puede decir que al mejorar el cumplimiento, se pondrían en evidencia las insuficiencias y en especial las inequidades que pudieran estar presentes en los respectivos sistemas impositivos.
LA CONDICION DE EFICACIA

El objetivo de la Administración tributaria es alcanzar el cumplimiento voluntario de la obligación, lo que significa obtener un resultado determinado. Esta conclusión lleva a analizar los conceptos de eficiencia y eficacia para definir una política de acción de la Administración.

Se define eficiente como “que tiene virtud y facultad para lograr un efecto determinado”, y eficaz, como “que logra hacer efectivo un intento o propósito”, lo cual permite ligar el concepto de eficiencia a la idea de capacidad o aptitud para lograr un efecto y eficaz a la de hacer efectivo un intento o propósito. Se infiere entonces que:

1- La eficiencia consistiría en la capacidad para realizar algo, mientras que, en cambio, el concepto de eficacia está más ligado al hecho de obtener realmente un propósito, un resultado.

2- Se puede ser eficiente sin ser eficaz; y

3- Para ser eficaz se requiere necesariamente ser eficiente. La eficiencia es una condición de la eficacia.

Las Administraciones Tributarias de la región parecieran haber encaminado sus esfuerzos principalmente a mejorar su eficiencia, prescindiendo de los resultados efectivos de su acción y de ahí que éstos hayan sido hasta hoy muy limitados. No basta que una Administración sea eficiente en la medida en que desarrolle una determinada capacidad encaminada a lograr un objetivo, esa capacidad se tiene que expresar operativamente alcanzando en forma real el resultado que se propone. La solución pudiera estar en alterar el orden de los objetivos y procurar primero los resultados por otros medios, eficacia, y luego afianzarlos mejorando su eficiencia si ésta no es la requerida.

Pero, hay algo más que merece consideración en relación con la eficacia en la Administración Tributaria, y es que ésta genera una dinámica propia, tanto en sentido positivo como negativa, lo cual puede expresarse diciendo que, si una Administración es ineficaz tenderá a serlo cada vez más, e igualmente si esa misma Administración logra ser eficaz, también tenderá a serlo cada vez más. Si dadas determinadas condiciones no se tiene capacidad para controlar el cumplimiento, cada vez serán más los contribuyentes que dejen de cumplir y peor su cumplimiento con lo cual la ineficacia será creciente, en cambio, si una Administración logra ejercer un control adecuado, cada vez serán menos los contribuyentes que dejen de cumplir y mejor ese cumplimiento, con lo cual su eficacia se acrecentará naturalmente.

Obviamente se puede ser más o menos ineficaz, pero lo que tiene real importancia es romper la barrera del límite y poder pasa a ser eficaz, porque ello permitirá aprovechar el sentido de la dinámica, tornándola de negativa en positiva. Si la Administración es ineficaz, el área de incumplimiento aumenta en términos relativos, pero si se hace un esfuerzo y se logra paralizar ese crecimiento, se habrá llegado al límite de la ineficacia y en el momento en que se pueda empezar a reducir el incumplimiento se habrá tornado eficaz.

Lo que tiene importancia destacar es que no puede satisfacer un esfuerzo que lleve a las Administraciones simplemente a ser menos ineficaces, porque la dinámica negativa consumirá gran parte del esfuerzo gastado y el incumplimiento continuará en aumento. Esto hace que sea absolutamente necesario cruzar el límite antes mencionado y pasar a ser eficaz, porque en ese momento la dinámica operará en forma positiva, y todo esfuerzo adicional tendiente a aumentar esa eficacia tendrá efectos multiplicadores favorables.

LA IMPORTANCIA DE LOS FACTORES CONDICIONANTES

El conocimiento de los denominados factores condicionantes de la política de acción de la Administración tiene fundamental importancia, porque toda meta que se fije la Administración debe conducir al objetivo de alcanzar el cumplimiento voluntario de la obligación, el que requerirá la transformación de un medio que es adverso y para ello se debe actuar con eficacia. Más aún, la transformación del medio se tiene que alcanzar sin que sea posible previamente remover sus causas fundamentales: el insuficiente desarrollo económico y social.

Es razonable presumir que una vez que los países en vías de desarrollo alcancen su meta, muchas de las actuales limitaciones habrán desaparecido; pero, es igualmente evidente que para alcanzar esa meta global se requieren recursos, de forma tal que esperar alcanzar el desarrollo para tener los recursos es entrar en un círculo vicioso que es imperioso romper y que obliga a las Administraciones a cumplir su cometido, dentro de las adversas condiciones que existen, pero con pleno conocimiento de las mismas.

Conocer el medio con todas sus limitaciones y dificultades no puede tener por objeto el lamentarse de ellas, sino buscar la forma de poder actuar a pesar de ellas, para lo cual hay que utilizar las posibilidades que se tienen y no sentirse limitado por las que se carecen. Decir que las Administraciones Tributarias deben lograr el cumplimiento voluntario de la obligación, transformando el medio en que actúan con eficacia, es una meta razonablemente alcanzable si la empresa se afronta con una estructura administrativa funcional y con una política de acción integral.


5- ACCIONES A DESARROLLAR PARA MEJORAR EL CUMPLIMENTO


Desde el gobierno central y particularmente desde el organismo tributario deberán implementarse acciones que tiendan a promover, facilitar y controlar el cumplimiento de las obligaciones fiscales.

1- La promoción del cumplimiento requiere la implementación de programas generales y específicos, priorizando el desarrollo de campañas informativas que permitan conocer el cumplimiento de los diferentes programas de gasto público y los resultados de la gestión de la Administración Fiscal, como organismo encargado de recaudar los recursos para el financiamiento del gasto. La sociedad debe conocer los programas de gasto público, sus objetivos y resultados, a quiénes están dirigidos y el grado de cumplimiento alcanzado. También debe estar al tanto de la evolución de la recaudación, las causas de su disminución, el costo de recaudación y el resultado de las acciones de control fiscal. Resulta de importancia influir estos conocimientos desde edad escolar, elaborando programas de educación tributaria.

2- Las acciones orientadas a facilitar el cumplimiento de las obligaciones fiscales deberán poner énfasis en el desarrollo de acciones de asistencia e información al contribuyente. A saber: información necesaria para cumplir adecuadamente con sus obligaciones (comprensible, pormenorizada y accesible); creación de mecanismos que faciliten la presentación de las DDJJ y el pago del impuesto resultante; aplicación de sistemas simplificados para los contribuyentes de menor nivel; revisión de los formularios de DDJJ para simplificarlos y evitar el requerimiento de información repetida; agilizar el cobro de la deuda tributaria y acortar los tiempos y trámites para la devolución de los impuestos; ampliación y extensión de las comunicaciones e intercambios con los colegios de graduados, cámaras empresarias, asociaciones profesionales, etc.

3- Las acciones orientadas al control del cumplimiento tributario, deberán tomar en consideración los resultados de los últimos análisis empíricos realizados: aumentar la presencia fiscalizadora sin resentir la calidad y profundidad de las mismas; aumentar la eficiencia en la selección de casos a fiscalizar utilizando cruces de datos que aseguren resultados positivos; ampliar y profundizar la utilización de las bases de datos con información de fuente externa; generalizar la especialización de las fiscalizaciones por sector económico.

PUNTO 2 – LA RESISTENCIA FISCAL


1- BIBLIOGRAFIA


- Lamagrande Alfredo J: Causas del incumplimiento voluntario.

- Fenochietto Ricardo: La estructura impositiva Argentina (Crit. Trib. N° 125/26)

- Kobylanski Marcela: El principio de la realidad económica (Crit. Tr. N° 132/133)



2- INTRODUCCION


Cuando los factores que influyen en el cumplimiento tributario analizados en el punto anterior inciden negativamente, provocan la llamada RESISTENCIA FISCAL, constituyéndose en una actitud de rechazo por parte de la sociedad al cumplimiento de las obligaciones fiscales, la cual se manifiesta bajo diversas formas:

- Elusión: Acción por medio de la cual los contribuyentes aprovechan una laguna o defecto de la ley impositiva para no pagar un tributo. Cuando se elude un tributo se está evitando el pago del tributo porque se aprovecha una brecha de la legislación, pero se está respetando la ley. No obstante, algunos consideran que la elusión tributaria no es otra cosa que una modalidad o especie del género evasión fiscal, caracterizada por el abuso de las formas jurídicas (Representa, en su configuración típica, maniobras engañosas mediante manipulación en las formas jurídicas para evadir tributos y perjudicar con ello a un tercero)l

- Mora: Es el pago efectuado luego de la fecha de vencimiento del tributo. Cuando los importe en mora nunca se ingresan al fisco, podría constituir una forma de evasión.

- Evasión tributaria: Está representada por aquellos montos de impuesto que de acuerdo con la legislación vigente corresponde tributar, pero que no se ingresan en las arcas fiscales. La evasiòn puede ser fraudulenta o tratarse por un error excusable (error en el cálculo, por ej.)

- Fraude: Intencionalidad de engañar, no siendo excusable el error. Se diferencia de la anterior en que el acto u omisión por el cual se genera el incumplimiento cae bajo la órbita del derecho penal.

La resistencia fiscal da lugar a la economía no registrada, o economía en negro.


3- LA ECONOMIA INFORMAL O NO REGISTRADA


En los últimos treinta años ha alcanzado una dimensión preponderante la denominada economía informal. Esto no significa que tal economía no existiera con anterioridad, pero la importancia de este fenómeno ha ocasionado y ocasiona alteraciones importantes en el funcionamiento de las economías de todos los países.

La economía informal se define como el conjunto de transacciones económicas (legales o ilegales) que generan valor agregado y que no son registradas por las estadísticas oficiales del sistema de cuentas Nacionales.

Según investigaciones realizadas, la sitúan entre el 10 y 30 % del PBI formal en los países desarrollados y entre un 30 y un 70 % en los países en vías de desarrollo. Su desconocimiento, en cuanto a su medición e incidencia en el desenvolvimiento de la economía, constituye la limitación más importante en las decisiones de política económica y en especial en las de política fiscal.

Los volúmenes de transacciones que se llevan a cabo a través de los carriles de la economía informal son de tal magnitud que deben ser considerados por aquellos que tienen a su cargo estructural la política fiscal. Esto significa que la economía informal transforma los mercados y las instituciones de la sociedad. Por su significación, los encargados de dictar y trazar la política fiscal deberán tenerla en consideración a fin de que, a través de algunas de sus herramientas, estos flujos informales se incorporen a los canales legales.

La economía informal y la evasión fiscal se relacionan recíprocamente, tanto en sus causas como en sus efectos, si bien en múltiples actividades el origen de la primera no es precisamente la evasión tributaria (Por ej. tráfico ilegal de divisas, de capitales, de armas, narcotráfico, contrabando, etc.).

FACTORES QUE CREAN LA ECONOMIA NO REGISTRADA


En los países subdesarrollados parecen combinarse tres elementos en la dirección de consolidad una economía informal y subterránea:

1- La heterogeneidad productiva;

2- La ineficiencia del Estado; y

3- La inestabilidad económica e institucional.

En cambio en los países industrializados, tienden a darse en forma inversa los elementos apuntados, por lo cual es posible mencionar otros factores dinámicos que explican el crecimiento de las actividades subterráneas:

1- La política impositiva y de financiamiento de seguridad social;

2- La política de incremento de reglamentaciones; y

3- Los incentivos socioculturales de cuestionamiento a la organización del trabajo.

En un estudio sobre la economía negra en EEUU se señalan que los dos principales grupos de factores que crean la economía subterránea son los impuestos y las restricciones, en tanto ambos pueden generar ingresos que no se registran, amén de las actividades ilícitas o ilegales (Narcotráfico, Prostitución, Contrabando, Venta de bienes robados, etc.)

Es de destacar que, aunque no existieran los Impuestos, ciertos controles estatales promoverían la economía negra, generando ingresos que no son registrados, lo cual afecta la recaudación fiscal. Puede tratarse de actividades criminales o ilegales o por razones de regulación económica o social.

Es importante tener presente que entre economía no registrada y evasión tributaria existen dos tipos de relación. Por un lado, la más común se produce cuando debido a los impuestos se originan ingresos “negros” o no registrados que generan y engrosan la economía oculta. Aquí la evasión impositiva es la causa y los ingresos no declarados el efecto de aquella. Pero, también existen formas de economía no registradas originadas en otras motivaciones que las estrictamente tributarias. En estos casos, la economía no registrada se origina generalmente por determinadas restricciones o regulaciones de la economía (control de precios, control de cambios, etc.), o se trata de ingresos de actividades directamente ilegales. Sin embargo, también en estos casos, esas actividades se reflejan en menores ingresos fiscales, porque los respectivos ingresos generalmente tampoco se declaran al fisco, pero no ya por razones tributarias, sino por otras motivaciones. Aquí la no declaración impositiva es la consecuencia normal u obvia de este tipo de ingresos no registrados; ya que su presentación a la Administración Tributaria pondría en evidencia el carácter ilegal o contrario a reglamentaciones económicas.

EXCESO DE REGLAMENTACIONES

Cuanto más reglamentada está una economía, mayores son las presiones dentro de ella para tratar de burlar las disposiciones generadas en los mercados laborales, de bienes, financieros y de divisas. El exceso de reglamentaciones en la legislación económica vigentes y el desorden en la legislación tributaria, incentiva la conducta evasora. Los productores y los consumidores tratan de eludir los efectos de estas reglamentaciones desarrollando mercados paraleles u ocultos, lo cual también genera un mercado negro de bienes.

1- Controles de precios: Siendo estos inferiores a los costos de producción, se prefiere correr el riesgo (no muy elevado) de transgredir la legislación fiscal y así obtener un beneficio.

2- Limitaciones a las tasas de interés, controles crediticios: Dan lugar la mercado negro del dinero. El interés que reciben los prestamistas queda sin declarar al fisco. La facturación en negro, la evasión impositiva y previsional, son algunas fuentes donde pueden surgir los fondos que alimentan el circuito marginal del dinero.

3- Control del mercado de divisas: Da origen a las maniobras de sobrefacturación de importaciones y la subfacturación de exportaciones. Este tipo de maniobras se ven alteradas por la marcada brecha que llegara a existir entre las cotizaciones oficial y paralela del dólar. El fin de ambas acciones es el de obtener divisas no declaradas que se pueden dejar en el exterior o venderlas en el mercado paralelo.

4- Legislación laboral: El desarrollo de un mercado negro laboral, que alimenta la evasión impositiva, se debe a que las leyes laborales (salarios mínimos, horas extras, trabajo de menores, jubilados, embarazadas, pasantías, planes sociales, etc.) son burladas o pasadas por alto mientras que la producción llevada a cabo con tal mano de obra genera ingresos que no son declarados. Las empresas se benefician por pagar sueldos y salarios bajos, siendo las principales empleadoras de mano de obra no calificada. La desventaja de esto es que sólo tienen acceso a métodos poco tecnificados y de baja productividad; sin embargo, cuando el mercado se deprime, ellos no poseen fuertes restricciones para despedir o contratar empleados. Para los informales el trabajo se convierte en un factor variable dentro de la producción, mientras que para los formales es un costo fijo que les impide responder a las variaciones de la demanda con la misma flexibilidad que los informales.

Estudios realizados sitúan el nivel de la economía informal en Argentina entre 1950 y 1985, en aproximadamente el 35 % del PBI total, como consecuencia del aumento en el nivel de regulaciones y restricciones establecidas por el Estado. Al continuarse la serie puede observarse que la economía no registrada, considerando únicamente una de las causas, las regulaciones, disminuye a partir de 1986 para situarse en aproximadamente el 28 % del PBI total en 1996. No obstante, mientras que la importancia del nivel de regulaciones como causa de la economía informal va disminuyendo sensiblemente a lo largo del período, va aumentando la relevancia del nivel de impuesto (la tributación), llegando en 1996 a ser más importante esto último que el nivel de regulaciones. Esto destaca como las causas de la economía informal en Argentina han cambiado entre 1990 y 1996. En el primero de los años el nivel de los tributos no tenía casi relevancia como causa de la economía informal, produciéndose en su totalidad como consecuencia del nivel de regulaciones del Estado. Pero a partir de allí van adquiriendo mayor relevancia para ser en 1996 más importantes que el nivel de regulaciones.

Para efectuar las mediciones señaladas se ha utilizado el método monetario, que parte de la hipótesis que las transacciones no registradas se realizan en efectivo: el agente informal o el evasor busca no dejar rastros de su accionar, por lo cual realiza todas las operaciones posibles en efectivo. Por ende, un mayor uso de dinero en efectivo implicará, en principio, un aumento de la economía informal; pero como la demanda de dinero depende de otros factores, el método consiste en aislarlos y determinar entonces cuanto aumenta o disminuye el nivel de efectivo como consecuencia de la economía informal.

LA TRIBUTACION

La deficiente estructuración del sistema tributario como causa del incumplimiento voluntario y, por ende, en gran medida de la economía informal, esta vinculada a factores especiales tales como el nivel de la carga tributaria, especialmente cuando ésta se torna excesiva nominalmente para compensar la evasión. Cuando la evasión fiscal alcanza magnitudes considerables, el sistema impositivo se torna rígido. Se dice que existe evasión porque “las tasas son altas” (contribuyentes), y que “las tasas son altas” porque existe evasión (encargados de trazar la política fiscal), creándose así el “círculo vicioso de la evasión”.

El incumplimiento de las obligaciones tributarias directas y de las leyes laborales es una de las diferencias entre formales e informales. Los empresarios formales, que pagan sus impuestos, lo hacen por ellos (tasas) y por los que no pagan (sobretasas), los empresarios informales que evaden sus obligaciones tributarias producen como efecto que la carga tributaria se haga más pesada para aquellos que cumplen con el pago de sus impuestos (aumento de sobretasas).

Se monta un círculo vicioso. Como la recaudación es insuficiente, el Estado debe incrementarla por medio de sucesivos aumentos en los impuestos que inciden sobre aquellos que cumplen con sus obligaciones fiscales. La presión fiscal individual se torna tan alta que dichos contribuyentes comienzan a evadir engrosando de ese modo, las filas de los informales.

Es evidente en cualquier país, la existencia de actividades informales dificulta sustancialmente las decisiones que toma el gobierno a nivel macroeconómico (tamaño del déficit, tasa de crecimiento de la oferta monetaria, etc.), obstaculiza la obtención de información precisa sobre el rendimiento económico nacional y hace que las decisiones políticas sean excesivamente especulativas. Obvio resulta destacar que, entre los efectos negativos que produce la informalidad en la economía, cabe mencionar a la evasión fiscal contribuyendo a incrementar el déficit fiscal y el proceso inflacionario.

En tal sentido, la Administración Tributaria debe realizar una tarea fundamental: investigar la naturaleza y magnitud de la informalidad, y de tales estudios y análisis por sectores de la economía así como por rama de actividad productiva, y tipo o clase de contribuyentes, fijar entre otras acciones, la política de fiscalización sectorial en su combate contra la evasión fiscal.

“Si las actividades económicas se sincerasen, se moderarán las tasas impositivas a niveles que los contribuyentes puedan pagar sin descapitalizarse, se eliminasen reglamentos, prescripciones y prohibiciones absurdas, se proveyesen razonables servicios públicos, privatizando todo aquellos que alguien quiera adquirir, la informalidad desaparecería del plano económico. En tales condiciones, la principal informalidad de la fuga de capitales se revertiría, el país volvería a crecer, atrayendo capitales propios y ajenos y el alucinante problema de la deuda externa dejaría de agobiarnos por su falta manifiesta de solución en las presentes condiciones”.

PUNTO 3 – LA EVASIÓN


1- BIBLIOGRAFIA


- Lamagrande Alfredo J: Causas del incumplimiento voluntario

- Pavesi Pedro: Sistema y Administración Tributaria. La evasión.

- Etcheberry Javier: La reducción de la evasión (Crit. Tribut. N° 138)

- Fenochietto Ricardo: Encuesta de evasión (Crit. Tribut. N° 132/133)



2- INTRODUCCION


La evasión es una brecha entre la realidad y la declaración de esa realidad por el contribuyente. Esa brecha se puede detectar y, en algunos casos, evaluar comparando la información obtenida sobre ambas vertientes de las brechas (Contribuyentes potenciales vs. inscriptos; Contribuyentes inscriptos que presentan sus declaraciones vs. quienes no la presentan; Consistencia de lo declarado; Impuesto declarado vs. lo recaudado)

La evasión no se elimina. Se trata de reducirla al máximo. Esa tarea es confiada a los administradores. Quizás estos no sean los que más pueden contribuir a ese objetivo. La evasión es un fenómeno complejo, enraizado en la cultura de una sociedad y activada por muchos factores cuyo control no depende de la Administración: inflación, nivel de actividad, el tipo de cambio, falta de confianza, alto gasto público y alta presión fiscal, deshonestidad y quebranto moral, necesidad de capitalización, paraísos fiscales insertos en el sistema, la existencia de actividades ilícitas, etc.).

La evasión es para la economía lo que el colesterol para la salud de las personas: es silenciosa, desgasta y acelera los riesgos. La evasión es un golpe mortal para cualquier país: reduce los ingresos fiscales y, en consecuencia, restringe el porcentaje de prestaciones a la sociedad que el Estado debe brindar.

En la Argentina, la evasión impositiva es de una 45 % (Julio/2001), que equivale a entre 25 y 30 mil millones de dólares anuales, porcentaje similar al de Brasil y Paraguay, pero significativamente mayor al de Chile. En los países desarrollados, como EEUU, Canadá y Australia, ronda el 10 %.

Según estudios realizados en 1999 en cinco de las ciudades más grandes de la Argentina, las causas más importantes, entre las personas físicas, de las que depende el nivel de evasión son: el riesgo de ser fiscalizado, la percepción que tiene el organismo recaudador, y la probabilidad de detección, no siendo significativas otras como la equidad del sistema tributario. Y entre las empresas, el riesgo de ser fiscalizado, el nivel de información que cuenta el organismo recaudador, la probabilidad de detección, aunque son relevantes, también, el conocimiento que tiene el contribuyente de que otros evaden, el nivel de alícuotas y la equidad del sistema tributario.

En materia tributaria en la historia de la humanidad no hay nada por inventar. Desde los impuestos más absurdos o pintorescos, como tenía la Francia imperial, donde se puso un impuesto a las ventanas porque se pensaba que la capacidad económica del contribuyente tenía que ver con esa exteriorización de riqueza que se daba por la cantidad de ventanas que tenía su casa, nunca se ha inventado demasiado en materia de tributos. Ahora bien, el que fue realmente original fue Roque Fernández. El impuesto que inventó en la presidencia de Carlos Menem no tiene antecedentes en la historia tributaria universal: le puso un impuesto al endeudamiento; esto es, el pobre tipo que compró un tractor o una caldera o un horno de panadería con un crédito del Banco Nación, además de pagar una tasa de interés muy superior a las internacionales, tenía que pagar un impuesto sobre su endeudamiento. Y la justificación que dio el Ministro era muy racional: era la única forma de tomar a los que se hacían autopréstamos para que pagaran sobre este tributo porque, de otra forma, el dinero que ellos mismos se prestaban colocándolo en el exterior y volviéndolo a tomar acá como préstamo, hacía cargar los intereses en la cuenta de resultados de sus balances. Esto producía una disminución en sus utilidades, y al disminuir sus utilidades no pagaban el impuesto a las ganancias. Entonces, los grandes grupos empresarios que han estado colocando su excedente de capital o su evasión impositiva u otros ilícitos afuera los retornan en forma de un aparente préstamo que le está dando una entidad financiera internacional. Así es que, entonces, nos encontramos con una realidad que está atestiguada por un ministro de Economía, que reconoció a través de la creación de un tributo que la Argentina tiene colocados estos capitales en el exterior y que se represtan en forma de operaciones financieras llamadas autopréstamo (back to back)


3- CONCEPTO

La evasión tributaria está representada por aquellos montos de impuesto que de acuerdo con la legislación vigente corresponde tributar, pero que no se ingresan en las arcas fiscales. Es decir, la evasión implica siempre un quebrantamiento de la ley tributaria, siendo por definición contraria a la ley fiscal.

La evasión tributaria es todo acto que tenga por objeto interrumpir el tempestivo y normado fluir de fondos al Estado en su carácter de administrador, de tal modo que la conducta del sujeto obligado implica la asignación de un subsidio, mediante la disposición para otros fines de fondos que, por imperio de la ley, deben apartarse de su patrimonio y que sólo posee en tenencia temporaria o como depositario transitorio al solo efecto de ser efectivamente ingresados o llevados a aquél.


4- CAUSAS


La evasión depende de muchos factores, como la conciencia tributaria, la efectividad del gasto público, la imagen del gobierno, la complejidad del sistema tributario, la carga tributaria total, la economía informal, la razonabilidad de las sanciones que castigan el incumplimiento, los elevados índices de inflación que atrofian y dificultan las auditorias tendientes a establecer el nivel de cumplimiento fiscal (el contribuyente se mantiene en el mercado logrando que sus rentas y patrimonio no se deteriore en términos nominales), pero el factor más importante es la efectividad de la Administración tributaria, que se manifiesta en su capacidad para crear un riesgo real sobre los contribuyentes incumplidores.


5- EFECTOS


Cuando la evasión fiscal alcanza magnitudes considerables, el sistema impositivo se torna rígido. Se dice que existe evasión porque “las tasas son altas” (contribuyentes), y que “las tasas son altas” porque existe evasión (encargados de trazar la política fiscal), creándose así el “círculo vicioso de la evasión”.

El incumplimiento de las obligaciones tributarias directas y de las leyes laborales es una de las diferencias entre formales e informales. Los empresarios formales, que pagan sus impuestos, lo hacen por ellos (tasas) y por los que no pagan (sobretasas), los empresarios informales que evaden sus obligaciones tributarias producen como efecto que la carga tributaria se haga más pesada para aquellos que cumplen con el pago de sus impuestos (aumento de sobretasas).

Se monta un círculo vicioso. Como la recaudación es insuficiente, el Estado debe incrementarla por medio de sucesivos aumentos en los impuestos que inciden sobre aquellos que cumplen con sus obligaciones fiscales. La presión fiscal individual se torna tan alta que dichos contribuyentes comienzan a evadir engrosando de ese modo, las filas de los informales.


PRINCIPIO DE EQUIDAD Y DE JUSTICIA

El fin primero y principal del impuesto es obligar a compartir equitativamente la carga del Estado por todos los individuos que en él se integran y conviven. A menos que el reparto de la imposición se acepte como justo, se debilitan y pueden llegar a desplomarse los cimientos y el armazón político y social de un país.

Si el contribuyente estima que la carga se ha distribuido en forma desigual, buscará el medio de evadir el impuesto. Cuando la honradez se desprecia como estupidez, resulta imposible la autoliquidación por parte del contribuyente, multiplicándose innecesariamente los costos de la represión.

Recordemos que podemos distinguir dos clases de equidad: la equidad horizontal y la vertical. La primera se refiere al tratamiento igual de personas en iguales circunstancias. La segunda, que los contribuyentes desiguales sean tratados con un grado adecuado de desigualdad. No es fácil conseguir ambas al mismo tiempo, lo cual trae consecuencias desagradables cuando no se logra.

La determinación de la renta tiene importancia a fin de determinar la equidad en sentido vertical (para planear los impuestos y las transferencias de modo que se ajusten a situaciones relativas) y también para establecer la equidad en sentido horizontal (para otorgar tratamiento igual a las personas en situaciones iguales).

La tendencia actual es alcanzar la equidad horizontal ampliando la base de los tributos, rebajando las tasas y eliminando además los incentivos tributarios incorporados, pues la existencia de estos últimos configura un factor de tal inequidad. A la equidad vertical se le asigna un rol menor en la política impositiva y se busca lograrlo a través de los efectos redistributivos del gasto público (por ej. educación pública, salud pública, seguridad, etc...)

LA TRANSPARENCIA Y LA FACTIBILIDAD DE LAS NORMAS TRIBUTARIAS

Conforman estos dos principios, factores técnicos tributarios para el logro de la eficacia operativa y técnica del sistema tributario y la debida consideración de ellos en el diseño de la política tributaria a través del sistema impositivo o de su reforma influirá en los niveles de recaudación, reduciendo el grado de incumplimiento de las obligaciones tributarias.

El principio de transparencia tributaria exige que las leyes tributarias en sentido lato, es decir, con inclusión de los reglamentos, órdenes, circulares, líneas directrices, etc., se estructuren de manera que presenten técnica y jurídicamente el máximo posible de inteligibilidad y sus disposiciones sean tan claras y precisas que excluyan toda duda sobre los derechos y deberse de los contribuyentes, tanto en estos mismos como en los funcionarios de la Administración Tributaria, y con ello la arbitrariedad en la liquidación y recaudación de impuestos.

Con el objeto de cumplir con este principio, las normas tributarias sustantivas deben ser elaboradas de tal manera que la intención del legislador aparezca claramente enunciada, que faciliten su interpretación, así como las irregularidades que cometa el contribuyente deben estar manifiestamente definidas a los fines de la correspondiente imputabilidad.

Con relación al principio de factibilidad de las medidas fiscales, la política fiscal se deberá configurar en sus principios generales (constitución) y en sus particularidades (leyes y normas especiales), de manera que sus medidas y objetivos que con ellas se persiguen, satisfagan la comprensión intelectual y las tendencias políticas del contribuyente medio (típico) por una parte, y las atribuciones institucionales y materiales de los órganos de exacción, recaudación y control, por otra resultando así eficazmente aplicables y practicables.

ECONOMICIDAD DE LA RECAUDACIÓN

La estructura del sistema tributario y la composición de sus elementos deben realizarse de tal forma que los gastos que ocasione a la Administración o a los contribuyentes la gestión, recaudación e inspección no sobrepasen el mínimo imprescindible para alcanzar los principios político-económicos y político-sociales de la tributación.


6- MEDIDAS PARA COMBATIRLA


En principio, la recaudación queda determinada por dos factores. Primero, por la amplitud de la base imponible, es decir, por la magnitud de la variable o hecho económico que se esté gravando; y segundo, por las tasas impositivas que se apliquen sobre tal base imponible. Sin embargo, ante el incumplimiento de algunos contribuyentes, la recaudación se ve afectada por un tercer factor la evasión.

Se sigue entonces que la política tributaria, dispone de tres herramientas para impulsar incrementos en la recaudación: ampliar la base imponible, elevar la tasa impositiva y reducir la evasión.

Intuitivamente, un alza de la tasa impositiva se tiende a asociar con un aumento proporcional de la recaudación, lo cual no siempre es así, incluso puede disminuir dicha recaudación. Si las tasas ya son elevadas, incrementarlas podría producir efectos contrapuestos en la recaudación. Además, las tasas más altas pueden inducir mayor evasión y elusión, lo cual es otro severo costo de eficiencia que, dicho sea de paso, puede anular los rendimientos de recaudación.

Un importante factor de merma de la recaudación es la limitación de la base tributaria, a través de exenciones, franquicias, deducciones y tratamientos especiales. No obstante, en la actualidad aún subsisten un buen número de bienes y servicios exentos. Las razones más comúnmente señaladas para justificar estas exenciones son, entre otras, disminuir la regresividad del impuesto, incentivar el consumo de bienes o servicios considerados meritorios y la dificultad para gravar ciertos productos.

Reducir la evasión tiene beneficios desde el punto de vista de eficiencia y equidad. La evasión constituye un factor de competencia desleal de los que evaden en relación con lo que cumplen. Luego, si se la reduce, se contribuye a una mejor asignación de los recursos. Al reducir la evasión también se promueve un clima de mayor cumplimiento en otras áreas de la economía. Si se reduce la evasión además se abre la posibilidad de reducir las tasas impositivas y por tanto, aminorar las distorsiones. En síntesis, cuando se compara con las otras formas de recaudar ésta parece ser una alternativa superior.

En cuanto a las estrategias y acciones para reducir la evasión, podemos mencionar:

- Aumento de dotación y facultades para la Administración Tributaria: dando respuesta a los siguientes aspectos:

a) Nuevos planes de fiscalización y/o reforzar los existentes;

b) Incrementar las funciones de atención al contribuyente;

c) Detección y sanción respecto del uso de facturas falsas a través de la validación de los comprobantes a utilizar.

- Medidas para una mayor eficiencia:

a) Facultar a la Administración para establecer las formalidades, plazos y lugares para la declaración y pago de los impuestos;

b) Facultar a la Tesorería para abonar las devoluciones de impuestos en las cuentas bancarias que dispongan los contribuyentes;

c) Fomento del cumplimiento voluntario de las obligaciones tributarias.

- Justicia y equidad:

a) Actualización de las devoluciones de sumas ingresadas erradamente en arcas fiscales;

b) Facultad de no girar multas en casos de carácter menor y cuando no hay perjuicio fiscal.

- Perfeccionamiento tributario:

a) Restricción a los regímenes de renta presunta, pasando a tributar de acuerdo a las rentas efectivas de cada contribuyente;

b) No aceptar el aprovechamiento de pérdidas en una reorganización empresarial que involucre simultáneamente cambio de dominio y cambio de giro, terminando con la compra de empresas con pérdidas acumuladas, para efectos de anular utilidades en empresas de cualquier giro, disminuyendo o postergando el pago de impuestos de estas últimas.

- Adecuar las normas que definen las formalidades para documentar y registrar las transacciones con el objetivo de lograr un mejor control del sustento documental de las distintas transacciones que originan obligaciones tributarias.

- Establecer modalidades especiales de pago para lograr una mejor identificación de los receptores de los mismos.

- Cruce sistemático de información de compras y ventas.

- En materia aduanera establecer valores de referencia para la importación de bienes subfacturados.


7- MEDICION


Una encuesta es una herramienta científica a través de la cual puede obtenerse información para corroborar o rechazar modelos de comportamiento y con ello las causa de la evasión. Es decir, no solo saber cuánto se evade sino además porqué. Es una técnica empírica por medio de la cual se persigue obtener un conjunto de datos de una muestra tomada al azar, para obtener conclusiones del universo al cual representa y con objetivo de refutar o aceptar una serie de hipótesis o modelos previamente enunciados.

Este procedimiento comprende entonces los siguientes pasos:

1- Formulación de las hipótesis o modelos a contrastar (El problema consiste en obtener información acerca de las causas de la evasión y su medida, proponiendo hipótesis sobre su medida y causas);

2- Diseño del formulario;

3- Selección de la muestra;

4- Obtención de los datos, a través de la respuesta del cuestionario;

5- Análisis de dichos datos, su validación y contrastación con los obtenidos a través de otros medios;

6- Rechazo o aceptación de las hipótesis o modelos enunciadas.

La escasez de antecedentes en nuestro país y la diferente estructura impositiva que tenemos respecto de otros, lo que impide trasladar experiencias foráneas, constituyó una de las principales dificultades para la realización de una encuesta en Argentina, pues debió empezarse todo desde cero.

Los defectos que suelen argumentárseles han sido corregidos:

1- Suele argumentarse que no se elaboran a partir de datos obtenidos de la población general, sino de una muestra. Sin embargo, si dicha muestra se selecciona al azar y a través de un procedimiento que permita incluir todos los estratos y sectores sociales e incluso ante defectos detectados en tal selección se ponderan los resultados obtenidos, puede concluirse que se estará trabajando con datos elaborados a partir de una muestra representativa de la población general.

2- También se dice que es difícil obtener respuestas sinceras debido a que la evasión es un acto censurado por ley. Sin embargo, existen mecanismo como las preguntas de validación o el reemplazo de las respuestas del tipo NS/NC por otra dada a una pregunta melliza que permiten mejorar la calidad de los datos.

Ha quedado demostrado cómo la percepción del riesgo a ser fiscalizado y de la información que el organismo recaudador posee de la situación fiscal del contribuyente son dos de las principales causas de la evasión, así como también la menor relación que tiene el nivel de sanciones o la nula significatividad de la complejidad del sistema.

















Política fiscal



El Estado


La historia de los agrupamientos humanos, en tribus, pueblos, comunidades, sociedades, naciones, imperios, indica que los hombres se vinculan y se relacionan sobre la base de normas de aceptación generalizada de las que surge la existencia de un ente denominado Estado, al que los miembros de los citados agrupamientos humanos le asignan el cumplimiento de ciertas finalidades que conciernen al interés general, es decir, al interés colectivo o interés público.

Al mencionado ente, el Estado, se le reconoce además Poder de imperio para que pueda cumplir con el cometido que se le asigna a través de las Funciones Públicas o Servicios Públicos, que son las prestaciones que constituyen la razón de ser del Estado. Mediante estas funciones o servicios públicos, el Estado tiende a dar satisfacción a la Necesidades Públicas.

Ciencia de las Finanzas

Las finanzas públicas, en su concepción actual, y genéricamente consideradas, tienen por objeto examinar cómo el Estado obtiene sus ingresos y efectúa sus gastos.

Las necesidades públicas son aquellas que nacen de la vida colectiva y se satisfacen mediante la actuación del Estado.
Las necesidades descritas reúnen, por tanto, estas características: a) son de ineludible satisfacción, porque de lo contrario no se concibe la comunidad organizada; b) son de imposible satisfacción por los individuos aisladamente considerados; c) son, en consecuencia, las que dan nacimiento al organismo superior llamado Estado y las que justifican su nacimiento.

Ellas reciben el nombre de necesidades públicas absolutas y constituyen la razón de ser del Estado mismo (dentro de lo que se considera Estado de derecho), por lo cual éste desaparecería como tal si dejase de cumplir esos cometidos esenciales (defensa exterior, orden interno, administración de justicia).

Pero en la actualidad se estima que ésas no son las únicas necesidades que nacen de la comunidad organizada, y por ello se habla de las necesidades públicas relativas.

Concretando las características de ambos tipos de necesidades, decimos: las necesidades públicas absolutas son esenciales, constantes, vinculadas existencialmente al Estado y de satisfacción exclusiva por él. Las necesidades públicas relativas son contingentes, mudables, y no vinculadas a la existencia misma del Estado. En cuanto a su satisfacción por el individuo, el grupo o el Estado, ello ha estado sujeto a las variantes experimentadas en cuanto a la concepción sobre el papel del Estado.

Los servicios públicos son las actividades que el Estado (representado por el gobierno) realiza en procura de la satisfacción de las necesidades públicas. Si la actuación estatal busca satisfacer necesidades públicas absolutas, el servicio público es esencial o inherente a la soberanía, caracteres, éstos (esencialidad, inherencia a la soberanía), de que carece si la prestación tiene por objeto llenar necesidades públicas relativas.

Los servicios públicos esenciales son inherentes a la soberanía del Estado, puesto que sólo pueden ser prestados por él en forma exclusiva e indelegable, haciendo uso de todas las prerrogativas emanadas de su poder de imperio, o sea, del poder de mando que como suprema autoridad pública se ejerce sobre quienes están sometidos a su jurisdicción soberana.

Los servicios públicos no esenciales, tienden a satisfacer necesidades públicas vinculadas al progreso y bienestar social, no se consideran inherentes a la soberanía, por cuanto para su prestación no es ineludible la utilización de las prerrogativas emanadas del poder de imperio.

Los gastos públicos y los recursos públicos:

Para satisfacer las necesidades públicas mediante la prestación de los servicios correspondiente, es menester realizar erogaciones que suponen los previos ingresos.
Si el Estado necesita gastar, es evidente que debe contar con los medios pecuniarios necesarios para afrontar tales erogaciones. El Estado debe, pues, tener ingresos, los cuales derivan de sus recursos públicos.

Tanto cuando el Estado efectúa gastos públicos como cuando por distintos procedimientos obtiene ingresos públicos provenientes de sus recursos, desarrolla un tipo especial de actividad que se denomina actividad fiscal.

Cabe agregar que la actividad financiera está integrada por tres actividades parciales diferenciadas, a saber: a) la previsión de gastos e ingresos futuros materializada generalmente en el presupuesto financiero; b) la obtención de los ingresos públicos necesarios para hacer frente a las erogaciones calculadas en el presupuesto, c) la aplicación de esos ingreso a los destinos prefijados, o sea, los gasto públicos.

Sin embargo, el orden en que estas actividades parciales son didácticamente estudiado, es inverso al esquematizado. Ello porque generalmente el Estado indaga primero sobre sus probables erogaciones (que están en función de los servicios públicos a movilizarse para atender las necesidades públicas, y sobre tal base trata de obtener los ingresos necesarios para cubrir esas erogaciones.

A su vez, el presupuesto, como instrumento jurídico que contiene el cálculo y autorización de gastos y la previsión de ingresos, se estudia en último término y una vez que se han conocido sus elementos componentes.

Todo el sistema de relaciones que se establecen entre los instrumentos políticos, legales y administrativos que utiliza el Estado para cumplir con sus fines, se desarrolla en un contexto institucional que es necesario redefinir.

La noción de Estado se sustenta a partir de sus elementos constitutivos, los cuales pueden sintetizarse en los siguientes: población, territorio fijo y gobierno. Los dos primeros son conocidos como los elementos extrínsecos o visibles, mientras que el gobierno representa el elemento intrínseco e invisible.

Es decir, si un grupo social se encuentra organizado bajo la forma de Estado, esa facultad se denomina poder público (interés común) y la autoridad para ejercerlo es el gobierno que representa el elemento ordenador o coactivo del Estado, exteriorizado bajo los siguientes aspectos:

- En el orden externo, por la soberanía,
- En el interno, a través de la autoridad o imperio, o sea, el derecho de mandar y exigir obediencia, y el de la fuerza necesaria para imponerla: el poder coactivo.

A partir de esta noción de los elementos constitutivos del estado, podemos avanzar hacia una representación de la estructura social. De la propuesta de Klauss Offe, se desprende una primera aproximación al conjunto de interacciones entre sistemas, instituciones, normas y demás elementos que constituyen la actividad financiera del estado.

El subsistema normativo incluye las estructuras de socialización (como el hogar, las escuelas, las universidades), que se guían por reglas normativas. Este subsistema social no es un conjunto o agregación de individuos aislados, sino que estos individuos y los grupos que ellos forman se organizan, socializan y entablan relaciones sociales complejas, que requieren ser reguladas y gobernadas de acuerdo a un conjunto de procedimiento y normas institucionalizadas.

El subsistema económico comprende la producción de bienes y las relaciones de intercambio de la economía. El capitalismo es un sistema caracterizado por una organización social guiada por la producción de mercancías y por una estructura de clases sociales en donde coexisten los propietarios y quienes no poseen más que su fuerza de trabajo.

Finalmente, el subsistema político-administrativo, o estatal, organizado por los mecanismos de poder y coacción política y administrativa, se encuentra conformado por los aparatos institucionales, las organizaciones burocráticas, las normas y códigos, formales e informales, que constituyen y que regulan las esferas pública y privada de la sociedad.

El subsistema económico depende de la continua intervención del subsistema estatal, eliminando sus defectos internos de funcionamiento; por su parte, el subsistema estatal requiere para su funcionamiento que el subsistema económico le transfiera parte del valor de lo que produce. El subsistema normativo genera expectativas, demandas y pretensiones sobre el subsistema estatal, a las que éste hace frente a través de servicios que, de resultar eficaces, determinan la “lealtad de masas” que requiere para su autonomía y capacidad de acción el subsistema estatal.

El problema al que se enfrenta el subsistema estatal (formal) no es sólo mantener, a la vez, el equilibrio entre sus servicios reguladores y los insumos fiscales, y entre la lealtad de masas y sus servicios, sino también evitar que esos dos problemas complejos (evitar defectos económicos de funcionamiento y conflictos políticos) se resuelvan empeorando al otro: debe evitarse que los defectos de funcionamiento se conviertan en conflictos, y que éstos produzcan el proceso inverso.

En la actualidad el estado, como entidad jurídica y política representa la institución central de la sociedad moderna. En el rol activo del estado, sería difícil concebir la complejidad de las sociedades capitalistas contemporáneas y de sus instituciones, ya que es el principal articulador de las relaciones sociales.

Como se mencionara precedentemente, existe un sistema de relaciones entre los instrumentos políticos, legales y administrativos que actúan en forma sinérgica para cumplir la misión finalista del Estado.

La visión global del conjunto de ciudadanos que ejercen el poder político, se instrumenta a través de la Política General del Gobierno la que queda plasmada, en términos globales, en el Presupuesto o Plan estratégico nacional, provincial y municipal.

La Política general de gobierno incide en los aspectos económicos, sociales y jurídicos. En esta función el gobierno actúa en su carácter de Gerente del bien común que tiene el Estado.

En el orden económico, la política general se manifiesta cuando se planifican las erogaciones e inversiones públicas, los recursos públicos, los consumos, los ingresos y en general, todo tipo de disposiciones que afectan la actividad económica.

En el aspecto social, su influencia se denota cuando se destinan partidas de erogaciones públicas con destino a: salud, higiene, educación pública. Se pone de manifiesto la solidaridad social cuando unos sectores pagan tributos en beneficios de otros sectores de menores ingresos como por Ej.: pensiones, subsidios o ayudas a determinadas provincias o instituciones.

Las medidas que alcanzan trascendencia política son las que se toma el Estado cuando toma medidas o decisiones vinculadas a necesidades privadas o colectivas que son elevadas al rango de necesidades públicas.

Dependiendo de la Política general de gobierno, se estudia la Política Económica que tiene como objetivo lograr el desarrollo económico de la población, que es el proceso que se manifiesta por un persistente aumento del “ingreso por persona” y un nivel de vida ascendente.

Ese desarrollo económico, a su vez, tiene como objetivo la industrialización del país con el incremento paralelo del sector agropecuario, con buenas redes y medios de comunicación, con suficientes fuentes de energía y combustible que aseguren el autoabastecimiento, con el mejoramiento de la tecnología, la plena ocupación de sus habitantes, el aumento de nivel de ingresos y la formación del ahorro necesario para asegurar la cuota de inversión de cada uno.

En aproximación didáctica al tema atinente a la tributación, tomamos un aspecto de la Política económica y es el atinente a la Política tributaria que es la expresión ordenada y armónica de los objetivos y metas del estado, en cuanto a la transferencia de recursos desde el sector privado hacia el sector público a través de la contribución coercitiva.

Desde el punto de vista económico también se le asigna a la Política tributaria importantes objetivos:

Favorecer o frenar determinada forma de explotación; la fabricación de ciertos bienes; la realización de determinadas negociaciones, así como actuar sobre la coyuntura y promover el desarrollo económico.

Esta influencia de la Política tributaria en el desarrollo económico se manifiesta en la formación de ahorro público con destino a financiar la inversión pública; en su influencia en la tasa y estructura de inversión y consumos privados.

Cabe consignar que si bien la política fiscal, con carácter intervencionista, ha sido modernamente desarrollada, muchas concepciones fueron anticipadas por Adolfo Wagner.

Este tratadista sostuvo que los impuestos podían tener, además de los fines fiscales (es decir de cobertura de gastos públicos), la finalidad de que estos tributos podían ejercer funciones reguladoras de la distribución de los ingresos y del patrimonio nacional, con cuya concepción se adelantó a los conocimientos esenciales de la doctrina moderna y sentó las bases de lo que hoy se conoce como Política fiscal.

Para que los objetivos que persigue la Política fiscal puedan concretarse en la obtención de recursos y en la incidencia de la tributación como un instrumento de la política económica, es necesario respetar el principio de legalidad que debe regir toda la actividad del Estado.

Ese principio es receptado por el Derecho tributario, que es la rama del derecho público que estudia las normas y principios jurídicos que se refieren a los tributos. Las normas del Derecho tributario establecen una relación jurídico-tributaria entre el Estado y los particulares atendiendo al interés general o social.

El Derecho tributario comprende dos grandes partes:

1.- Parte general: en la cual se estudian los principios jurídicos referidos a los tributos, los que están enunciados en la Constitucional nacional y que deben ser respetados por todas las normas referidas al fenómeno tributario.
Esos principios constitucionales son los que exigen que todas las disposiciones se ajusten a la legalidad, igualdad, proporcionalidad y no confiscatoriedad.

2.- Parte especial: contiene disposiciones específicas sobre los distintos gravámenes que integran un sistema tributario.

Los tributos sobre los cuales legisla el Derecho tributario, son las prestaciones exigidas por el Estado, generalmente en dinero, a los particulares en virtud de su poder de imperio y con destino a satisfacer sus fines sociales.

Los tributos pueden clasificarse en los siguientes conceptos:

- Impuestos
- Tasas, y
- Contribuciones especiales.

Los impuestos son los recursos que utiliza el Estado para realizar una prestación global (Ej.: educación, salud, seguridad, justicia entre otras). El contribuyente no sabe en principio, dónde va su pago y a qué obligaciones del Estado está ayudando a satisfacer.

Las tasas, llamadas tarifas públicas, son los tributos que tienen como hecho generador la prestación de un servicio individual y medido (Ej.: gastos en alumbrado y limpieza)

Las contribuciones especiales son los tributos que tienen su razón de existir por una obra que realiza el Estado y que constituye un beneficio directo para el que las pagan.

La integración de las distintas Políticas enunciadas: general de gobierno, económica y fiscal, crean institucionalidad cuando son convalidadas por el Derecho Público.

El paso siguiente en el proceso de obtener la tributación, es el de poner en acción los instrumentos políticos y legales por medio de la acción efectiva que constituye instalar la política de control que asegure que el plan estratégico nacional, provincial y municipal, en este tema, se cumpla.

Para cumplir con ese objetivo se crea la Administración Tributaria, que es el órgano del Estado cuyo cometido específico es aplicar los tributos y atender a su correcta percepción, cuya actuación da origen a especiales relaciones entre el Estado y los contribuyentes, las que deben ser regidas por normas de derecho, que si están debidamente sistematizadas integran un verdadero Código.

Es decir, que cuando el Estado ejerce su potestad tributaria y establece tributos, surge simultáneamente la necesidad de administrarlos, de adoptar las medidas convenientes para percibirlos razones por las cuales se le asigna este cometido a la Administración tributaria.

La Administración tributaria puede analizarse desde 2 aspectos:

1.- Organización:

a) Funciones: son las tareas que debe hacer la Administración, y que en general, son las mismas en todos los medios en los que ésta actúe.

b) Estructura: es el orden y la distribución que se les da a las funciones dentro de la organización.

Las funciones están referidas a la esencia de la actividad, por lo que hacen a la existencia misma de la organización.

Las estructuras, en cambio deben estar adecuadas al medio en el que la administración tiene que actuar.

2.- Política de acción de la administración tributaria.

La política está vinculada con la conducción de la administración tributaria, con los objetivos que se quieren conseguir, con la determinación de prioridades y la adopción de medidas adecuadas al medio.

La política es el arte para conducir un asunto o emplear los medios para la consecución de un fin determinado.
La política de acción de la administración debe contener:

a) Definición de objetivos:

Es decir, qué es lo que se quiere obtener:

a.1) El objetivo que le fija la Política tributaria a la Administración tributaria es el de RECAUDAR, lo que implica lograr el ingreso efectivo de los impuestos a las arcas del Estado y se lo denomina objetivo GENÉRICO.

a.2) El objetivo MEDIATO, que consiste en inducir al cumplimiento voluntario de las obligaciones tributarias, según se desenvuelva su accionar en un medio de alto o de bajo nivel de cumplimiento.

a.3) El objetivo INMEDIATO, es de lograr crear un verdadero RIESGO para el evasor, para lo cual los elementos que tendrán que tenerse en cuenta son los de: Potencialidad, Efectividad y Racionabilidad.

b) Determinación de prioridades:

¿Cuáles son los aspectos que deben ser objeto de mayor atención y cuidado?

b.1) Mejorar el funcionamiento de la administración en general y como consecuencia de ello, mejorar el control del cumplimiento (sistema operativo-relación con funciones de apoyo)

b.2) Asignar cierta autonomía y principal importancia al control de los impuestos. En caso de concurrencia de objetivos, se debe priorizar el control de los impuestos (Ej.: ante la disyuntiva de afectar personal a tareas administrativas o a control de los impuestos, priorizar este último aspecto.)

c) Señalar medidas:

Crear un mecanismo adecuado para lograr los objetivos y desarrollar las siguientes capacidades:

c.1) Sistema de conocimiento y determinación del incumplimiento.
c.2) Sistema de cumplimiento forzado de la obligación.
c.3) Sistema de infracciones y sanciones tributarias.

La influencias sociales que inciden en el mundo globalizado de hoy, requiere promover y acompañar el proceso de transformación de la Administración y la Gestión de lo público, como resultado de la actuación de 4 factores básicos:

* El papel mediador que cumple la Administración pública entre el poder político y la sociedad civil.

* El cambio en el alcance y dimensión de las políticas públicas vinculadas con:
- Distintos niveles de soberanía (nación, provincia, municipalidad)
- Desarrollo creciente de los mercados.
- Iniciativa privada en un contexto de internacionalización.
- Revalorización de la iniciativa de la sociedad civil en los objetivos comunitarios.

* La restricción presupuestaria y financiera para el Sector público de las economías avanzadas junto con la debilidad de recursos económicos e institucionales en las sociedades en vías de desarrollo.

* El debate ideológico y político sobre el papel de lo público y las relaciones entre el Estado, el mercado y la sociedad.












El fenómeno tributario



El estudio de la actividad recaudadora que realiza el Estado, a través de la Administración Tributaria, requiere del análisis del ambiente externo en el que se desenvuelve y que se manifiesta con sus incertidumbres, cambios, complejidades y con la resistencia fiscal que demuestra nuestra sociedad con su bajo nivel de cumplimiento voluntario.

En nuestro contexto confluyen factores de distinta naturaleza que nos obligan a realizar un enfoque interdisciplinario, por medio del cual se pueda explicar los dos grandes aspectos del fenómeno tributario argentino: 1) El atinente a las motivaciones que determinan la conducta fiscal que manifiestan los contribuyentes, y 2) El vinculado con la organización y el accionar que debe observar la administración para alcanzar sus objetivos.

La problemática tributaria tiene su génesis en el fenómeno tributario que es la manifestación perceptible de las necesidades individuales y colectivas de la sociedad, las que no pueden ser satisfechas por cada individuo y que por lo tanto requieren del esfuerzo o aporte común de los ciudadanos. Este esfuerzo común debería concebirse como una contribución solidaria de aquellos sujetos que tienen mayor capacidad contributiva, a favor de otros sectores sociales más desposeídos.

El esfuerzo común se manifiesta, en este tema, bajo la forma de un tributo. El pago de un impuesto, una tasa o contribución especial representa el aporte solidario que la comunidad efectúa para hacer frente a las necesidades colectivas e individuales de sus miembros. Dichos aportes se requieren en cumplimiento de las leyes tributarias, y de su efectiva percepción depende la disponibilidad de recursos que solventan los gastos públicos que generan, a su vez, los servicios públicos que toma a su cargo el Estado.

A los efectos de resolver la problemática tributaria, el Estado crea la Administración Tributaria que es el órgano cuyo cometido específico es aplicar los impuestos y atender a su correcta percepción, cuya actuación da origen a especiales relaciones entre el Estado y los contribuyentes, las que deben ser regidas por normas de derecho, que si están debidamente sistematizadas integrarán un verdadero código.

El problema central que tiene la administración es el de implementar una política de control eficiente sobre el cumplimiento de las obligaciones tributarias.
Para el análisis y estudio de esta temática es necesario tener presente los siguientes aspectos:

a) La Política tributaria le fija a la administración tributaria el objetivo de obtener los recursos, y para ello es necesario que se institucionalice un accionar sinérgico dentro de la organización para que el desarrollo de sus funciones y la construcción de sus estructuras permitan una eficiente aplicación de la política de control.

b) Los elementos que determinan el contenido de la política de control (potencialidad: detección y determinación de incumplimientos; efectividad: forzamiento y sanción por incumplir; racionabilidad: equilibrio entre los dos elementos anteriores y la oportunidad: en el tiempo más cercano posible al vencimiento operado) generan en la conducta de los contribuyentes consecuencias de carácter económico, jurídico, sociológico, psicológico y de ciencias de la administración.

c) La determinación de un conjunto de ideas y propuestas que conformen una Filosofía de Gestión del órgano tributario, que le permita a la institución desarrollar una responsabilidad social con visión integradora de resultados positivos y valores sociales.

A los efectos de hacer efectiva y práctica esa filosofía se debe desarrollar el concepto de “contribuyente- socio”, como un modelo de unificación de gestión del ingreso público con control social del gasto.

d) La conformación de una filosofía de gestión propia, determinará cuál es el rol que debe cumplir la administración tributaria en la sociedad, teniendo en consideración las tendencias globales que influirán en la evolución sociológica de la población en la que desarrolla sus actividades, y para lo cual deberá desarrollar un pensamiento y una acción estratégica como guía para la toma de decisiones.

A los efectos de ubicar cada tema dentro de las distintas unidades del programa de estudio, y con el ánimo de posibilitar una visión mas global de los contenidos enunciados, procedo a contribuir con esta sintética guía que pretende ser orientadora.

El Estado, a través de su presupuesto, fija el monto global de gastos públicos a realizar y determina cuales serán los ingresos públicos que se requerirán para financiarlos, a partir de cuya relación se fijará el nivel de la carga impositiva que se impondrá a todo el sistema económico.

El Estado se vale de políticas, instrumentos legales y operativos para realizar su actividad finalista. Las políticas que se implementan forman un sistema integrado por: política general de gobierno, política económica, política fiscal y política tributaria. Los instrumentos legales se sistematizan en el derecho tributario y la operatividad o ejecución se efectiviza mediante la administración tributaria.

La política tributaria es la rama de la política fiscal (ingresos y gastos públicos), que comprende dos aspectos:

a) La distribución de la carga impositiva en la sociedad; y
b) La determinación de los efectos que producirán los tributos sobre los procesos
económicos.

En cumplimiento del objetivo fijado por la política tributaria, en lo atinente a la distribución de la carga impositiva, le corresponde a la administración aplicar la normativa legal que contiene el derecho tributario.

En oportunidad de aplicar la legislación vigente, se presentan algunas dificultades que pueden subsanarse en virtud de las facultades que le otorga el citado derecho tributario al administrador, para efectuar las interpretaciones en casos de discrepancia, innovación, novedades o vacíos legislativos. Además, también se le otorgan facultades legales para determinar el ordenamiento funcional y estructural interno.

Para lograr el objetivo genérico de recaudar (fijado por la política tributaria), la administración tributaria fija sus propios objetivos: uno de carácter mediato: inducir al cumplimiento voluntario de las obligaciones tributarias y otro de carácter inmediato: crear un riesgo efectivo para el evasor.

A los efectos de crear un riesgo efectivo para el evasor, la organización requiere tener conocimiento sobre la masa de sujetos pasivos (contribuyentes o no) y sobre el comportamiento tributario observado por ellos, para lo cual debe utilizar la información que le brinda el Sistema de funciones de apoyo.

Con la información obtenida, el administrador tributario, podrá determinar la política de control de impuestos mediante el ejercicio del sistema de funciones operativas.

Con el ejercicio de los sistemas de funciones operativas, normativas y de apoyo, la administración tributaria tendrá que desarrollar las siguientes capacidades:

a) Detectar y determinar el incumplimiento en el que pueden haber incurrido los contribuyentes
b) Forzar a esos incumplidores a cumplir; y
c) Sancionar dichos incumplimientos.

Finalmente, conseguido los objetivos pedagógicos perseguidos en cada unidad, es necesario completar el proceso de aprendizaje mediante el desarrollo de capacidades gerenciales vinculadas con el funcionamiento del órgano tributario y con el aprendizaje generativo vinculado con la creatividad, innovación, comunicación, participación y actitud de cambio.

Estas capacidades deben desarrollarse y aplicarse a los siguientes aspectos:

Creación de una filosofía de gestión propia de la administración tributaria;
Comprensión del nuevo rol que le requiere la sociedad a la organización, y
Preparación de la organización para desarrollar la capacidad de respuesta al cambio.

















Enseñanza en la Universidad


Introducción


Este tema inicial, vinculado a lo que entendemos como enseñanza en la Universidad, es esencial mantenerlo presente en nuestra mente durante todo el desarrollo de este postgrado. “La triangulación docente-contenido-alumno” y “la mediación pedagógica”, son los cimientos sobre lo que podemos llegar a construir una concepción superadora de la Universidad de hoy y sus protagonistas.

El concepto de Universidad me hace relacionarlo con Universo, con el todo, con la unidad de la que formamos parte y en la cual debemos aprender a vivir.

La idea de la existencia de un saber común resonando en el Universo, me habla de la relación que tengo que descubrir para que la comunicación sea fluida y enriquecedora entre todos los seres animados e inanimados, en definitiva, con todo lo que tiene vida.

En este contexto de aprendizaje universal se inserta el proceso educativo en la Universidad.

Hablar sobre mi experiencia y la de nuestros "compañeros de ruta", los alumnos, requiere mencionar lo que aprendí en mi hogar familiar desde la niñez hasta nuestros días. Porque desde entonces, y aun antes, ese proceso de enseñanza-aprendizaje es el que explica, justifica, fundamenta lo que soy y lo que tengo para DAR como ser humano y como profesional de la Educación.

Para Enrique Rojas, educar significa: " ayudar a alguien para que se desarrolle de la mejor manera posible en los diversos aspectos que tiene la naturaleza humana ". "Educar significa comunicar conocimientos (información) y promover actitudes (formación)".
"Educar es instruir, formar, pulir y limar a una persona para que se vuelva más armónica y sea capaz de gobernarse a sí misma. (...) educar es hacer que alguien aprenda a vivir con alegría".

Desde esta concepción mi pregunta es ¿cuál es mi función como parte del proceso educativo? ¿En qué medida estoy ejerciendo una efectiva mediación pedagógica que acompañe y promueva el aprendizaje?

Para contestarme esta pregunta se hace imprescindible una " reflexión axiológica” con otros mediadores pedagógicos para pensar, analizar, meditar sobre los valores humanos y académicos en los que podría cimentarse la educación universitaria. Esta reflexión es la que se propicia en las reuniones presénciales.

Desaprender aquellos valores que no han favorecido mi práctica de promover y acompañar el aprendizaje, es comenzar a reconocer las causas que generaron este estado de situación actual y sobre el cual quiero incidir para alcanzar un nuevo estado de situación que se compadezca con el concepto de Educación que hemos enunciado, al cual estoy adherido y que cité anteriormente.
Por lo expuesto, al intentar CONSTRUIR este texto tuve que enfrentarme a mis propias limitaciones; me miré en el espejo de mis propios aprendizajes y comencé esta "autopsia" de mí mismo para entregarme como persona, además de entregar este " texto paralelo".

Dejar fluir de mi interior lo que de divino tenemos TODOS los seres vivientes y que aun no hemos logrado descubrir dentro de nosotros mismos, para luego poder trasmitirlo a nuestros semejantes.

Nadie puede dar lo que no tiene; nadie puede demostrar permanentemente lo que no ES.

De allí que educar nos exige conocernos a nosotros mismos y amar a nuestros semejantes. En la proporción en que logremos esos objetivos, en esa misma proporción, podremos educar.

Como educador quiero proponerme descubrir mi SER interior, más que poseer o hacer; porque en el SER una persona con objetivos, propósitos y voluntad para vivir, radica la posibilidad de hacer un uso solidario de lo que se tiene.

Entonces, como educador podré ser el instrumento eficaz que promueva y acompañe el aprendizaje, porque quien intenta conocerse a sí mismo, conoce a los demás, los entiende, promueve y acompaña en el proceso de su propio conocimiento personal.

No cabe dudas de que todo lo que aprendemos sobre la mediación pedagógica, una educación alternativa, las instancias del aprendizaje, el tratamiento del contenido, las prácticas de aprendizaje, la productividad pedagógica, la evaluación y validación y otros temas similares, deberán estar inspirados por la actitud de “ser lo mejor de lo que seas” y entregarlo a quienes elegimos como destinatarios de los que hacemos y tenemos.

Dice el poeta:

“Si no puedes ser un pino en la cima de la colonia,
Sé maleza en el valle…
Pero sé mejor junto al torrente;
Sé arbusto si no puedes ser un árbol…
No vencerás por el volumen,
Si no por ser el mejor de lo que seas…”

No siempre podemos hacer lo que queremos, pero siempre podemos QUERER lo que hacemos.

" El amor mueve montañas " y el docente que lleva el amor al aula y lo entrega a sus alumnos, logra que estos amen el conocimiento, amen el buen ejemplo que tienen frente a sí y amen la vida que hay en esa entrega.

Para mí, mediación pedagógica es amar lo que se hace y a aquéllos que son los destinatarios de lo que se hace. De lo contrario, las técnicas pedagógicas, la didáctica, no alcanzan para que el educando crezca y aprenda a caminar sobre sus propios pies.

La pedagogía es la ciencia que se ocupa de la educación y la enseñanza; la didáctica es el arte de enseñar y la mediación pedagógica es el arte de amar al educando, la pedagogía y la didáctica.

Sin esa entrega de amor no habrá educación del espíritu ni mediación pedagógica.

Estos conceptos constituyen una expresión de deseos, un conjunto de objetivos humanos que están altamente condicionados por el “arte de lo posible”.

El arte de lo posible requiere que tengamos “la cabeza en el cielo y los pies en la tierra”, con lo que un aspecto esencial a SINCERAR es el intentar hacer un diagnóstico sobre las condiciones fácticas que tienen los alumnos, profesores, no docentes y demás auxiliares para desarrollar algunas de las actitudes enunciadas, obviamente, en el caso de coincidir con éstas.

I. Promover y acompañar el aprendizaje

Para mí, promover el aprendizaje significa desarrollar acciones tendientes a propiciar un movimiento hacia el interior del educando. Requiere comprender que cada individuo tiene que profundizar una búsqueda interior que le permita descubrir sus propios conocimientos, habilidades y actitudes.

En mi opinión, es esencial motivar al educando para que descubra o despierte su COMPROMISO INTERIOR con lo que quiere aprender.

Acompañar ese aprendizaje es entregarle al educando la propia experiencia de vida, es brindar en cada encuentro un ejemplo que le trasmita la sensación de que tiene alguien que puede asistirlo si así lo considera necesario.

Acompañar el aprendizaje es orientar al educando a descubrir sus potenciales y es intentar iniciarlo en el proceso de manifestación de las mismas.

Para poder promover y acompañar el aprendizaje en la universidad, es necesario, que el educador se haya educado para educar.

Nadie puede dar lo que no tiene o lo que no sabe cómo obtenerlo para darlo.

Enrique Rojas expresa: "se educa más por lo que se es, que por lo que se dice. Las palabras mueven, pero el ejemplo arrastra... El poder del educador depende menos de sus palabras que de su presencia silenciosa y auténtica."

Por lo tanto, quienes pretendemos promover y acompañar el aprendizaje en la Universidad, deberíamos haber vivenciado esa experiencia y haber tomado consciencia de cuál es el rol que le compete en la comunidad universitaria.

Coincido con el concepto que sostiene que en este postgrado tenemos que estudiar como queremos que estudien los estudiantes con quienes interaprendemos.

El hacer y el tener son caminos que pueden recorrerse para que el hombre trascienda hacia el SER.

En definitiva, promover es actuar como impulso motivador y acompañar es ponerse en disponibilidad para participar junto con el otro en la tarea de desarrollarse y formarse como persona.

Mi experiencia en el aula ha ido creciendo con el transcurso del tiempo. Las correcciones que he logrado efectuar a mi tarea docente me han brindado satisfacciones importantes.

La respuesta de los educandos (a través de los resultados de las encuestas y del contacto personal) me han servido para validar procedimientos utilizados dentro de la concepción “constructivista " de la educación.

No obstante, aun me cuesta relegar mi tendencia a la "sobreprotección" de los alumnos, la que me induce a brindarles la bibliografía que utilizamos en los controles de lectura, los esquemas de las clases o los resúmenes que elaboro para las mismas.

A modo de explicación, no de justificación, que me doy a mí mismo es que los veo tan atiborrados de exigencias académicas (que les sirven de muy poco) que quisiera "desligarme" de la corresponsabilidad que me compete por no haber tratado de incidir más firmemente en la modificación de esta enseñanza de la cual todos tenemos una "marca".

En contraposición a esa educación conductivista aparece esta otra educación constructivista que utiliza el conocimiento como un camino que conduce al saber. De allí que los conocimientos, las habilidades y actitudes se incorporan al saber cuando se demostraron en la práctica, se vivenciaron en cada aprendizaje y fueron internalizados en el ser.

¿Cuáles son las propuestas superadoras que podrían permitir que los protagonistas de este proceso educativo se integren en una continua retroalimentación de saberes?

1º.- Tenemos que realizar una profunda reflexión axiológica que, en forma conjunta, nos permita a educandos y ecuadores transformarnos en condiscípulos, en compañeros de ruta.

2º.- Enfatizar en la tarea de conocernos a nosotros mismos. Esto implica comenzar a vivir como personas y no como instrumentos o piezas de un engranaje utilitario que persigue, predominantemente, miserabilizar a los seres humanos.

3º.- Coincido con el concepto de considerar como imprescindible que cualquier proyecto educativo, concebido en los términos mencionados precedentemente, podrá ser instalado institucionalmente cuando se sostenga e implemente firme y decididamente desde la política educativa.

4º.- Sincerar la situación o contexto en el que se desenvuelven los integrantes de lo que debería ser la comunidad educativa, a los efectos de viabilizar las propuestas en el campo de la práctica efectiva de las transformaciones mencionadas.


II. A.- Mediar un tema de la asignatura con otra disciplina o ámbito del saber.

La sabiduría universal es una y se manifiesta en este mundo en todo lo que existe.

El conocimiento humano pretende aprender esa sabiduría por medio de las ciencias. Cada ciencia, en su infinito estudio, procura acercarse gradualmente a aquella sabiduría.

Como el objetivo es el mismo en toda investigación científica, también suelen ser comunes los principios que se aplican para estudiarlas.

La inducción, deducción y analogía son principios que nos han permitido encontrar puntos de contacto entre todas las ciencias.

Aplicando esos principios a la ciencia pedagógica podemos explicar un tema de cualquier asignatura mediándolo con otra disciplina o ámbito del saber.

La asignatura que dicto en la Facultad de Ciencias Económicas de esta Universidad es Administración Tributaria. A la Administración Tributaria el sistema económico le asigna objetivos que están vinculados con la obtención de recursos genuinos, como son los tributos, para hacer frente a las necesidades colectivas de la sociedad.

Como administrar significa " servir a ", la Administración Tributaria tiene que servir a la obtención de recursos que requiere el Estado para cumplir con los fines relacionados con la salud, la educación, la seguridad y la justicia entre otras.

Es decir que en un organismo tributario se debe coordinar la interacción de los recursos humanos y materiales a los efectos de lograr los objetivos propuestos.

Cada administración tendrá que adecuarse a la sociedad en la cual ejercerá su accionar, la zona geográfica en la que se instala, el poder económico de los habitantes de la zona y sus propios acondicionamientos internos de funcionamiento.

Si establecemos un parangón con la economía familiar, también detectamos que esa pequeña unidad económica tiene como objetivo: administrar; es decir " servir " al desarrollo espiritual, psíquico y material del grupo conviviente. Para ello deberá organizar la actividad que tiene que desarrollar, con el fin de obtener los recursos necesarios para hacer frente a las necesidades de esa pequeña comunidad.

Tanto la Administración Tributaria como la administración familiar supone un grupo humano que procura obtener recursos, tributos o ingresos para satisfacer las necesidades colectivas del grupo social o del grupo familiar, respectivamente.

Desde otro punto de vista, el estudio de la anatomía del cuerpo humano también nos enseña cómo el organismo trabaja al unísono para lograr un funcionamiento armónico de todos sus componentes.

Ese organismo, por la ley de conservación, también reclama los recursos alimentarios que satisfagan sus necesidades de supervivencia, crecimiento o desarrollo. Cada célula tiene consciencia de su misión individual y de cómo debe relacionarse con las otras para coordinar el esfuerzo común dirigido a lograr el objetivo propuesto.

El organismo debe administrar los recursos alimentarios para "servir a" la satisfacción de las necesidades que hacen a su propia existencia.

En definitiva, el juego armónico de los recursos humanos y materiales posibilita que la Administración Tributaria, la administración familiar y el cuerpo humano puedan alcanzar los objetivos vinculados con su funcionamiento.


II. B.- Mediación desde otra disciplina o rama del saber con los alumnos.


A los alumnos les propuse que pensaran cómo podría vincularse el tema desarrollado sobre Administración Tributaria con otro tipo de organización o disciplina. Los estudiantes consideraron que podía asimilarse o vincularse el objetivo de la Administración Tributaria de obtener recursos genuinos para satisfacer necesidades colectivas, con los objetivos que persigue la Universidad como factor de crecimiento educativo y social.

Comenzaron por enunciar los elementos o recursos con que cuenta la Universidad: El espacio físico donde se albergan las aulas, oficinas, facultades y espacios verdes.

Las facultades de fijar políticas y actividades a desarrollar están a cargo de la Administración, la que está desempeñada por un rectorado, varios decanatos, departamentos y oficinas.

Las Facultades son componentes esenciales que hacen a la existencia de la Universidad donde los docentes, los alumnos y el personal de apoyo persiguen, en su conjunto, que los jóvenes se eduquen y entrenen para asumir responsabilidades en la sociedad.

Por su parte, el estudiantado constituye la razón por la cual se crea la Universidad y es en definitiva, el destinatario de todo el esfuerzo de la comunidad académica y de la sociedad.

El personal de apoyo es el que posibilita que todos los días la institución funcione y preste los servicios que la actividad educativa requiere.

Los planes de estudio, los requisitos de admisión, evaluación y exámenes; el apoyo pedagógico, la programación de actividades y las políticas de becas, investigación y asesoramiento son otros de los elementos que conforman la disponibilidad de recursos que necesita la Universidad para operar regularmente.

Todos estos elementos constituyen los medios que utilizará la comunidad universitaria para lograr el objetivo de educar a estudiantes que tienen que devolverle a la comunidad, a la cual pertenecen, los esfuerzos que ésta hizo para fundar y mantener la Universidades.

Los estudiantes concluyeron que de la complementación armónica (sinérgica) de los recursos materiales y humanos de la Universidad depende que las necesidades sociales puedan ser satisfechas, en el ámbito que le corresponde, por los profesionales que egresan de aquélla.

La comunidad crea las Universidades para lograr que el avance científico y tecnológico, los adelantos que aporta la investigación académica, contribuya a mejorar las condiciones de vida de todos sus componentes.

Consideraron que la Universidad es una entidad social, y como tal es fundamental que sea ésta última la que determine la misión y funciones que debe cumplir la Universidad, así cómo la forma en que pueden obtenerse los recursos humanos y materiales que posibiliten la consecución de objetivos educativos, de investigación y extensión universitaria.

Resumen de lecturas
"Lo curricular". Roberto Follari

El tema curricular estuvo sujeto a las modificaciones conceptuales a las que se vio sometida la problemática de la acción educativa en general.

A partir del conductismo se pone el acento en que el aprendizaje implica modificación de comportamientos observables.

La acción del docente debe promover el aprendizaje de contenidos, el logro de objetivos especificando metodologías y recursos con determinación de modalidades de evaluación.

Cada temática debe fijar sus objetivos específicos, los que estarán insertos dentro de otros más generales.

Se incluye entonces en la programación, la promoción de cuestiones actitudinales, habilidades y destrezas y no sólo la remisión abstracta del alumno al conocimiento de los temas.

Un plan de estudios debe orientarse a las habilidades, capacidades, destrezas y conocimientos teóricos que son propios del campo profesional para el cual se está preparando.

En la Argentina, cada docente organiza su curso sin referencia alguna al perfil, lo que profundiza las diferencias que existen entre lo que enseña la Universidad y lo que luego se le exige al profesional en su desempeño.

La influencia europea en Latinoamérica se manifiesta en cierta incapacidad para lo pragmático con una gran tendencia hacia lo teórico.

Por lo tanto la cuestión curricular va más allá de una buena planificación y de colocar en el papel un listado de acertadas previsiones, sino de considerar las reales condiciones en que pueden llevarse a cabo.
La disolución de los límites dentro de los cuales se estudia la cuestión curricular, ha llevado a creer que el curriculum puede ocuparse de toda la acción académica desarrollada en las instituciones educativas.
Sin dudas que un buen plan de estudios es condición indispensable para lograr resultados de aprendizaje deseables. Pero eso no es condición suficiente. El plan solo no basta.
El curriculum es un receptor de las culturas diferenciadas que existen en la sociedad y las que representa la educación formal, inevitablemente, son versión de algunas de estas subculturas y no de otras.
Cada subcultura desarrolla sus propias capacidades y no existirían subculturas con menor capacidad que otras, sino diferentes hábitos, recursos y lenguaje.
Mas que una educación compensatoria entre subculturas, sería necesario promover una educación universal que se abriera a lenguajes y culturas diferentes.
El tomar conciencia de la existencia de diferentes culturas puede ayudar a hacer menos marcada la exclusión social y más equitativa la distribución de posibilidades que el acceso y permanencia en la educación superior suponen.
El plan de estudios requiere que los docentes se sientan comprometidos con él. Para que así sea, el requisito esencial es una participación decisoria en el diseño del plan.
La participación debe ser seria y no convocar a "consultas" que tienden a legitimar decisiones tomadas por otros.
La consulta abierta a todos los sectores de la comunidad educativa permitirá que toda la experiencia adquirida en las actuaciones previas sean puestas al servicio del plan.
Las consultas al personal docente tendrían que ser periódicas y permanentes sobre dos aspectos estrechamente vinculados:
a) la modificación o adecuación del plan según los resultados de su aplicación
b) la práctica concreta de la actividad de aplicación del plan.
El plan de estudios tiene que ser discutido entre los docentes y éstos con las autoridades institucionales. La falta de esta práctica lleva al docente a asumir su responsabilidad personal aislado del conjunto sin saber qué otras asignaturas acompañan.
En un campo más amplio, en el de la planificación problemática, han aparecido distintas tendencias que intentan homogeneizar los planes de estudio para que se pueda pasar de uno a otro sin altos costos docentes e institucionales. Esto implica exigir conocimientos unívocos por igual a todos desde el primario a los terciarios.
Otra tendencia es adecuar inmediatamente la formación al puesto de trabajo sin proponerse otra cosa que una especie de entrenamiento para la actividad profesional como simple serie de habilidades específicas.
Finalmente la capacidad para la investigación, no se mantendrá si no se atiende a la ciencia básica, alejada de la inmediatez de la exigencia de los campos profesionales en vigencia.
El plan de estudios debe parecer simplemente la copia de un dibujo ideal de lo que debe ser la formación en el área profesional del caso. En definitiva será de exclusiva responsabilidad del docente la modalidad de enseñanza, los mecanismos específicos a trabajar en el aula; lo cual puede escapar al momento de la planificación burocrática: como espacio del docente cabe allí mantener la iniciativa y la propia creatividad.
Es vital, entonces, el acento que el docente ponga en su propia práctica como promotor de aprendizaje, en su ejercicio de hacer del aprendizaje una tarea sugerente.


El curriculum: más allá de la teoría de la reproducción.
Stephen Kemmis

El currículo es considerado como la realización de un proyecto educativo de un profesor o de una escuela para sus alumnos, su comunidad y la sociedad en su conjunto.
El estudio del curriculum es una discusión práctica sobre la naturaleza de la educación, es un debate sobre cómo educar en la práctica.
El autor plantea algunas cuestiones vinculadas con el “curriculum”, la teoría del curriculum y la elaboración de la teoría curricular.
A la educación se la entiende como una actividad práctica, socialmente construida e históricamente formada.
No obstante es evidente que coexistan, en los organismos gubernativos y los colegios, perspectivas muy diferentes de la educación y de la sociedad, así como sobre la naturaleza, las necesidades y los problemas de la teoría actual del curriculum.
El autor sostiene que la práctica del curriculum es un proceso de representación, formación y transformación de la vida social en la sociedad; la práctica del curriculum en las escuelas y la experiencia curricular de los estudiantes debe entenderse como un todo, de forma sintética y comprensiva, más que a través de las estrechas especialidades de las disciplinas particulares.
La moderna teoría educativa considera que la escolarización (provisión institucional de educación) debe producir una fuerza de trabajo de calidad, lograr una reproducción en las generaciones futuras de los valores y formas de vida y de trabajo que se adecuen a patrones económicos, políticos y culturales contemporáneos.
La educación de masas exige que haya una educación elemental de todos.
Para que esa educación alcance a todos es necesario acuerdos en el ámbito nacional sobre los fines de la educación; una mayor adecuación de la educación a las necesidades de la sociedad y la economía y una expansión masiva de la disponibilidad y de la duración de la escolarización.
Las mayores demandas sociales, políticas y económicas dirigidas a la escuela, motivó la formación de profesores que fueron preparados para desempeñar un papel en la escuela y en la clase que respondieran a esas exigencias.
Actualmente subsisten dos teorías que tratan la relación general entre educación y sociedad. Una es considerada como una relación “no problemática”, en la que los profesores son acostumbrados a realizar tareas técnicas que son exigencia de la escolarización.
La otra teoría considera aquella relación como “problemática”, y plantea cuestiones relativas a la propia naturaleza de la sociedad y del bien de la humanidad.
Ambas teorías, conocidas también como teórica y práctica respectivamente, subsisten actualmente.
La escolarización de las masas ha favorecido la generación y proliferación, entre muchos profesores, de las teorías “técnicas” del curriculum teorías de enseñanza y aprendizaje, teoría de materias y teorías de desarrollo curricular.
Otros profesores reclaman las ideas educativas de Platón, Rousseau, Froebel, Dewey entre otros grandes pensadores de la educación del pasado.
Tyler sostiene que la educación es un proceso de modificación de los patrones de conducta de las personas. Este es u planteamiento conductista.
La psicología conductista se basaba en una estructura lógica de postulados y teoremas sistemáticamente sujetos a comprobación empírica de sus consecuencias lógicas.
La visión de la psicología como ciencia empírica sistemática, se edifica a partir del desarrollo lógico de su teoría y de la comprobación empírica de sus consecuencias lógicas.
La educación aplicada al mundo real se concretaría sobre la base del desarrollo académico y de laboratorio de los principios teóricos considerados como básicos.
Tyler con su método racional aplicada a la elaboración del curriculum lo sitúa en el campo tecnológico.
La teoría del curriculum, basada en la filosofía, la sociología y la psicología, pone énfasis en que se trata de una perspectiva técnica basada en la teoría psicológica especialmente.
La teoría de cómo debería ser la teoría del curriculum (metateoría) toma su directriz y sus principios de fuentes teóricas externas. El campo del curriculum se refiere en primer término a la enseñanza y su visión sobre la misma corresponde a una tecnología derivada de las disciplinas madres.
Cuando se enfoca el desarrollo del curriculum, los esfuerzos de los planificadores se centran sobre las cuestiones técnicas y se oscurecen los principios educativos que guían la práctica del curriculum desde los mismos educadores, dejando su desarrollo al trabajo científico de los teóricos fuera de las escuelas.
Las teorías técnicas del curriculum tienden a excluir las cuestiones fundamentales de la educación del curriculum. No proporcionan una respuesta sobre la relación existente entre educación y sociedad.
La defensa de la práctica como lenguaje para el curriculum es una reacción contra lo que se considera como el enfoque teórico (técnico).
La práctica es una forma de razonamiento en la que las personas no pueden basarse solamente en la aplicación de reglas.
El razonamiento práctico se utiliza cuando las personas han de decidir el curso de acción más adecuado a seguir, cuando deban enfrentarse a situaciones sociales complejas. Los problemas prácticos son problemas sobre los que hay que actuar.
Se considera que la razón práctica está por encima de la técnica, porque la primera requiere del juicio prudente, mientras que la segunda implica solamente la conformidad de la acción con las reglas.
La teoría teórica (técnica) ha excluido cuestiones educativas prácticas sin tratar. También han excluido discusiones sobre historia y política, derivando los objetivos curriculares de simples teorías sobre sociedad, como si estos objetivos pudieran considerarse aprobados por todos. Por medio de las teorías se han tratado de definir procesos de desarrollo y de aprendizaje como si no fuese necesario una discusión fundamental sobre ellos.
La teoría utiliza como materiales las abstracciones y generalizaciones; la práctica curricular recurre a hechos reales (alumnos y profesores reales).
Las teorías derivadas de las ciencias sociales presentan campos diferentes que se encuentran en competencias con teorías dentro de ellas que también tienen una peculiar visión del mundo y su ámbito de aplicaciones.
Para superar estas dificultades de la teoría se aboga por el desarrollo de las artes prácticas.
Un compromiso profundo con la práctica significará que se creará un nuevo auditorio para el campo del curriculum, con nuevos tipos de comunicación, nuevas formas de educación del profesorado y nuevos tipos de investigación.
La construcción teórica del curriculum, basada en la práctica, supone un mundo en el que los profesores deben participar activamente en la toma de decisiones educativas y aceptar la responsabilidad que eso implica.
Los profesores son actores fundamentales en el proceso educativo, porque ellos son conscientes de que la educación es un tarea práctica que expresa valores y una visión de la relación entre educación y sociedad.
La relación entre la educación y el estado no pueden resolverse a través del recurso de teorías políticas externas, sino que también deben solventarse mediante la política práctica y del razonamiento crítico.

Teoría crítica del curriculum.

Se analiza el curriculum desde su función social.
Las teorías técnicas y prácticas colocan el tema del curriculum dentro del ámbito institucional. Pero la institución tiene profundas relaciones con el medio social, el momento histórico, los juegos de reproducción social y de la búsqueda de alternativas de transformación.
La profesión docente como fuente de autocrítica de la teoría y de la práctica curriculares, propias de quienes lo llevan a cabo, sugiere una extensión posterior: la noción de que la profesión puede llegar a ser una fuente organizada de crítica de la educación institucionalizada y del papel del estado en la educación contemporáneas.
La teoría crítica del curriculum ofrece formas de trabajo cooperativo mediante las que los profesores y otras personas relacionadas con la educación escolarizada, pueden presentar visiones críticas de la educación que se opongan a los presupuestos y actividades educativas del estado, no sólo en teoría (a través de ideas críticas), sino también en la práctica (mediante el establecimiento de formas de organización que procuren cambiar la educación: una política educativa práctica).
La teoría crítica del curriculum implica una forma de razonamiento distinto de la técnica y de la práctica: el razonamiento dialéctico.
La teoría crítica tiene aspectos diferenciales de las teorías técnicas y prácticas, que son los atinentes al modo de razonar (razonamiento dialéctico), la metateoría ( la teoría constitutiva del saber y el interés emancipador) y la forma ( crítica ideológica).

III. El conocimiento del Curriculum

Al hacer frente al conocimiento o desconocimiento que la Cátedra a mi cargo tenía con relación al curriculum, comprendimos cuan alejados estábamos de saber a ciencia cierta todas las incumbencias atinentes al título profesional que expide la Facultad.

Circunscriptos a la tarea de profundizar la investigación sobre nuestra asignatura, sólo conocíamos aquellas otras que eran correlativas a la que dictamos. Incluso analizando aquellas, llegamos a la conclusión de que su contenido no justifica que se las considere como necesarias para acceder al conocimiento que en nuestra Cátedra se imparte.

Estas inconsistencias no son nuevas, es más son de larga data, en varias oportunidades cuando se analizaron los planes de estudio se plantearon correcciones al mismo, pero siempre primaron otras opiniones que no quisieron reconocer el error mencionado.

El peor de los males es la ignorancia.

El camino que elegimos fue el de relacionar los objetivos de nuestra asignatura con el perfil profesional de la carrera. Soslayamos los objetivos de las asignaturas que estaban allí, y que no aportaban conocimientos de fondo a los temas que estudiamos.

Sin dudas que esta práctica nos pone frente a frente con lo que conocemos y no conocemos del curriculum.

Lo que ignoramos del curriculum está relacionado con: una precisa definición del perfil profesional perseguido; los criterios de definición y estructuración de los contenidos de las distintas asignaturas; la vinculación existente entre las asignaturas del mismo ciclo y la de los ciclos anteriores y posteriores; la incidencia en el plan de estudios de los cambios que se operan en los contenidos de las asignaturas.

También pudimos reafirmar aquellos aspectos del curriculum que si conocíamos y que eran los vinculados con los objetivos y el contenido de la asignatura que dictamos; el régimen de evaluación que aplicamos; la vinculación de la materia con aquellas consideradas de importancia crítica con la formación profesional buscada y la metodología de enseñanza más acorde para integrar la teoría con la realidad cotidiana.

IV Investigar sobre el curriculum de la carrera

El proceso de modificación del plan de estudios al que está abocado la facultad, nos dio la posibilidad de insertar en el mismo algunas sugerencias que redundaron en beneficio de los alumnos y de los objetivos que nos habíamos propuesto.

En tal sentido nos dedicamos a fundamentar las razones que esgrimíamos a los efectos de modificar el régimen de correlatividades. Esto nos llevó a tener que analizar las asignaturas involucradas, tomar contacto con la vinculación vertical y horizontal de la asignatura que dictamos con las otras asignaturas más afines. Así logramos suplir en gran medida la deficiencia puesta de manifiesto precedentemente con relación al conocimiento del curriculum.
Este procedimiento nos llevó a la triste conclusión que, lamentablemente, somos varios los profesores que no tenemos un conocimiento completo del contenido y de los objetivos del curriculum.

En definitiva, se logró incluir la materia que dictamos en las dos Licenciaturas más afines: Administración y Economía.

Este avance ha producido un gran adelanto para la institución y para los alumnos, a saber: se destrabó el sistema de correlatividades que dificultaba el cursado de la asignatura en cuestión, porque el número de las mismas se redujo considerablemente; esto posibilitó el aumento de la cantidad de alumnos que quedó en condiciones de cursar esta materia.

Además, como consecuencia de la modificación de correlatividades, fue importante la afluencia de alumnos que eligió temas de Administración Tributaria para hacer su posterior trabajo de Seminario y de Investigación (“Tesinas”).

¿Qué aprendí de la relación existente entre la asignatura que dicto y el curriculum de la Facultad?

Comencé a profundizar el contenido de las tres carreras que se siguen en la Facultad: Contador Público Nacional, Licenciado en Administración y Licenciado en Economía.

La Carrera de Contador Público Nacional es una carrera permanente de grado, el título que otorga es el de Contador Público Nacional y Perito Partidor con una duración de cinco años. La carga horaria total es de 2.820 horas y la carrera está organizada en un ciclo único, por áreas.

La distribución curricular establece 37 obligaciones curriculares, distribuidas en: 29 asignaturas, 3 cursos, una práctica de trabajo, un trabajo de investigación y otros requerimientos: Computación e Inglés técnico I y II.

Las condiciones de ingreso las dispone la Facultad de Ciencias Económicas, dentro de lo que reglamente la U.N.C. para la admisión en sus carreras de grado en el marco de las normativas de la Ley de Educación Superior.

Los alcances profesionales, conforme lo prevé el artículo 13 de la Ley Nacional N° 20.488, el Titulo de Contador Público Nacional habilita al graduado para el desempeño de las siguientes actividades:

En materia económica y contable, cuando los dictámenes sirvan a fines judiciales, administrativos o estén destinados a hacer fe pública, en relación con las cuestiones siguientes:

1.- Preparación, análisis y proyección de estados contables, presupuestarios, de costos y de impuestos en empresas y otros entes.
2.- Revisión de contabilidades y su documentación.
3.- Disposiciones del Capítulo III, Título II, Libro 1 del Código de Comercio.
4.- Organización contable de todo tipo de entes.
5.- Elaboración e implantación de políticas, sistemas, métodos y procedimientos de trabajo administrativo contable.
6.- Aplicación e implantación de sistemas de procesamiento de datos y otros métodos en los aspectos contables y financieros del proceso de información gerencial.
7.- Liquidación de averías.
8.- Dirección del relevamiento de inventarios que sirvan de base para la transferencia de negocios, para la constitución, fusión, escisión, disolución y liquidación de cualquier clase de entes y cesiones de cuotas sociales.
9.- Intervención en las operaciones de transferencia de fondos de comercio, de acuerdo con las disposiciones de la Ley 11.867, a cuyo fin deberán realizar todas las gestiones que fueren menester para su objeto, inclusive hacer publicar los edictos pertinentes en el Boletín Oficial, sin perjuicio de las funciones y facultades reservadas a otros profesionales en la mencionada norma legal.
10.- Intervención conjuntamente con letrados en los contratos y estatutos de toda clases de sociedades civiles y comerciales cuando se planteen cuestiones de carácter financiero, económico, impositivo y contable.
11.- Presentación con su firma de estados contables de bancos nacionales, provinciales, municipales, mixtos y particulares, en toda empresa, sociedad o institución pública mixta o privada y de todo tipo de ente con patrimonio diferenciado.
12.- Toda otra cuestión en materia económica, financiera y contable con referencia a las funciones que le son propias.
En materia judicial para la producción y firma de dictámenes relacionados con las siguientes cuestiones:
1.- En las liquidaciones de averías y siniestros y en las cuestiones relacionadas con los transportes en general para realizar los cálculos de distribución correspondientes.
2.- Para los estados de cuentas en las disoluciones, liquidaciones y todas las cuestiones patrimoniales de sociedades civiles y comerciales y las rendiciones de cuentas de administración de bienes.
3.- En las compulsas o peritajes sobre libros, documentos y demás elementos concurrentes a la dilucidación de cuestiones de contabilidad y relacionadas con el comercio en general, sus prácticas, usos y costumbres.
4.- Para dictámenes e informes contables en las administraciones e intervenciones judiciales.
5.- En los juicios sucesorios para realizar y suscribir las cuentas particionarias conjuntamente con el letrado que intervenga.
6.- Como perito en su materia en todos los fueros.

La carrera de Licenciatura en Economía es un carrera permanente de grado, con una duración de cinco años (diez cuatrimestres); la carga horaria es de 2.820 horas. La distribución curricular se realiza con un ciclo general y dos orientaciones: orientación al sector público y orientación al sector privado, con las siguientes obligaciones curriculares:
Asignaturas obligatorias:
23 para la orientación al Sector Público
24 para la orientación al Sector Privado.
Asignaturas electivas:
5 para la orientación al Sector público
4 para la orientación al Sector Público.
Hay cursos electivos. Un curso electivo equivale a media asignatura, o sea que una asignatura electiva puede reemplazarse por dos cursos electivos.

Los alcances del título: La Ley Nacional N° 20.488 que reglamenta el ejercicio de las profesiones en Ciencias Económicas en el ámbito nacional, en el artículo N° 11, determina para qué trabajos se requerirá el título de Licenciado en Economía. Sobre esa base y también de acuerdo con la Resolución n° 1560/80-MCE y las actuales concepciones y demandas de la realidad contemporánea nacional y regional que atiende el perfil profesional, se describen a continuación los alcances para los que se forma con este diseño curricular.

El título de Licenciado en Economía acredita capacitación para las siguientes actividades:
1.- Realización de estudios, análisis y preparación de informes sobre los siguientes aspectos:
Estudios sobre morfología de los mercados y sus implicancias en la formación de los precios;
Rentabilidad de proyectos de inversión;
Metodología, cálculo y análisis del producto bruto global, regional y sectorial;
Crecimiento y desarrollo económico. Investigaciones sobre las causas determinadas del desarrollo;
Análisis de coyuntura global, regional y sectorial;
Otros estudios y análisis vinculados con el comportamiento de las unidades económicas y con la estructura y funcionamiento de la economía.
2.- Diseño e instrumentación de políticas económicas.
3.- Actuación judicial como perito en los alcances señalados.


Por último, la Licenciatura en Administración, es una carrera de grado, otorga el título de Licenciado en Administración. Su duración es de cuatro años, con una carga horaria de 2.620 hs.; organizada en un ciclo único y una distribución curricular 37 obligaciones curriculares:
32 asignaturas (4 de ellas electivas)
Práctica de Trabajo
Trabajo de investigación
Inglés Técnico (I y II)
Computación.

Alcances profesionales del Licenciado en Administración:

La Ley Nacional N° 20.488 que reglamenta el ejercicio de las profesiones en Ciencias Económicas en el ámbito nacional, en el artículo N° 14m determina para qué trabajos se requerirá el título de Licenciado en Administración. Sobre esta base y también de acuerdo con la Resolución N° 1560/80 MCE y las actuales concepciones y demandas de la realidad contemporánea nacional y regional que atiende el perfil profesional, se describen a continuación los alcances para los que se forma con este diseño curricular.

El título de Licenciado en Administración implica capacitación para realizar las siguientes actividades:

1.- Dirección de empresas y entes sin fines de lucro: Formulación, conducción y ejecución de estrategias y políticas globales para el manejo de esos organismos hacendales.
2.- Dirección funcional: desarrollo, evaluación, conducción y ejecución de las actividades de las áreas comercial, financiera, recursos humanos, producción, y abastecimientos de empresas de negocios y entes sin fines de lucro.
3.- Estudios, proyecciones y diseños para el análisis de alternativas comerciales, financieras, de recursos humanos, de producción y abastecimiento en empresas de negocios y entes sin fines de lucro.
4.- Diagnóstico y evaluación de las actividades de empresas y entes sin fines de lucro, en cuanto a su organización, dirección y funcionamiento, con destino al mismo organismo hacendal o a otros (empresas comerciales e industriales, entidades financieras, entes públicos y otros sin fines de lucro)
5.- Participación en la elaboración y evaluación de proyectos de inversión, y administración de los mismos, con destino al organismo hacendal promotor del proyecto o a otros organismos con interés en el mismo.
6.- Actuación judicial como administrador en intervenciones judiciales, liquidador de sociedades y asociaciones, perito en cuestiones de organización empresaria y en cuestiones de alcance funcional en comercialización, finanzas, recursos humanos, producción y, abastecimientos y relaciones industriales; y co-administrador en concursos civiles y comerciales.

Del análisis e investigación que realicé sobre el curriculum de la Facultad de Ciencias Económicas, recientemente aprobado, logré construir una visión global de todas las carreras y su correspondiente vinculación con las Disciplinas Administrativas, dentro de las cuales se estudia el Sector de la Administración Publica y con él la asignatura que dicto: Administración Tributaria.

V. Mi quehacer universitario.

El quehacer universitario plantea un interrogante cuya respuesta, es aplicable por extensión, a todo el quehacer humano.

El “¿qué hacer?” en el ámbito universitario, como interrogante, plantea la necesidad de precisar el sentido u objetivo a perseguir con ese quehacer.

En el ámbito de nuestra vida cotidiana, todo “qué hacer” está dirigido, en el campo de las decisiones internas, por la escala de valores humanos que cada uno construyó para utilizar como referente de sus pensamientos, sentimientos y acciones.

En este contexto de ideales, mi quehacer universitario está íntimamente vinculado con el “qué hacer” de mi vida y en mi vida.

Lo que aspiro a hacer de mi vida es reintegrarme a la unidad universal de la cual formamos parte.

Para conseguir ese objetivo, me he propuesto estar atento a todos los medios que el movimiento universal pone en cada instante en mi camino, para darme la oportunidad de lograr esa integración.

Mediar con cada persona, institución, objeto o circunstancia frente a las cuales nos coloca la vida es una vía de comunicación para acceder, por aproximaciones sucesivas, a la práctica de integración efectiva con esa unidad universal.

En este marco de referencia, el sentido de mi quehacer universitario es una práctica de integración conmigo mismo, con los estudiantes, con mis colegas y con las instituciones educativas todas. Es una práctica de total coincidencia con “un ideal centrado en seres humanos, que de eso se trata la labor universitaria.” (Daniel Prieto Castillo)

Todo lo que me brinda la Universidad es utilizable para propiciar el contacto personal con los miembros de la comunidad universitaria.

La universidad es un ámbito, un espacio institucional mas en el cual se puede aplicar el arte de Amar y para ello son pocos los defectos, deficiencias o trabas que pueden obstaculizar seriamente esas prácticas.

Las prácticas pedagógicas pueden verse más o menos favorecidas por la eficacia institucional; pero las prácticas humanas tienen que ver con la vocación de entregar el corazón. Cuando uno no quiere, no puede o no tiene esa predisposición personal, es imposible crear relaciones humanas que promueven y acompañen el aprendizaje. Dice el poeta:


“Si no puedes ser un pino en la cima de la colina,
Sé maleza en el valle...
Pero sé maleza mejor junto al torrente;
Sé arbusto si no puedes ser un árbol...
Si no puedes ser camino real, sé atajo...
No vencerás por el volumen,
Si no por ser el mejor de lo que seas...”

Intentar “ser el mejor de lo que seas...” como docente, es un desafío que siempre tendríamos que asumir, y que predominantemente requiere el mejoramiento y superación como ser humano.

La actividad en el aula me ha permitido integrar el conocimiento teórico de la asignatura que dicto con la experiencia profesional que surge de mi ámbito natural de trabajo, que no es el vinculado directamente con la tarea docente.

He procurado que el conocimiento teórico salga del ámbito de la Facultad para buscar ejemplos prácticos en la realidad de la “calle” y a su vez, intentar traer al aula aquellas experiencias que la vida cotidiana nos regala para mejor comprensión de lo que estudiamos.

Me parece muy útil incorporar a estos conceptos lo que atinadamente se expresa en el libro “La Universidad de la vida”: “En mi experiencia docente en las universidades convencionales, siempre me he asegurado que los estudiantes aprendan de sus exámenes, al menos tanto como aprendieron en mis clases. Generalmente preparar este tipo de pruebas me toma más tiempo, pero pienso que vale el esfuerzo. A muchos no les gusta este enfoque y alegan que las evaluaciones sólo deben ser dirigidas a probar su conocimiento. Por otra parte, hay muchos otros, a quienes les agrada el reto de aprender cosas nuevas.
Mi argumento se basa en que todo el tiempo que hemos pasado juntos en un aula, ha sido oportunidad de aprendizaje para todos nosotros. He decidido llamar a estos intervalos “horas de clases” y “períodos de exámenes” a los otros.”

“Como estudiante de la Universidad de la Vida, sé cuándo estoy aprendiendo una lección y cuándo estoy presentando un examen.”
“Después de leer un libro o artículo, o de escuchar conferencias acerca de temas espirituales, tales como el perdón, el amor, la completa sumisión a la voluntad de Dios, el aceptar a una persona tal cual es o a una situación tal como ocurre ( sin ninguna expectativa), confiar en que Dios proveerá cualquier cosa que necesite, creer que toda persona a la que amo y por quien me inquieto está en buenas manos y que no debería preocuparme, etc., me digo a mí mismo que acabo de aprender una lección. Luego, de la manera más sutil, aparece una pequeña prueba que puede consistir en la forma de conocer a alguien o en el hecho de presenciar un suceso, perder algo, etc. Se me somete a prueba para ver si, efectivamente, he aprendido la lección, o si sólo he empleado algún tiempo con el tema, de modo que la experiencia es exclusivamente intelectual. “

Por lo tanto, mi quehacer universitario está dirigido a integrar, en la medida de lo posible, el conocimiento teórico con la práctica pertinente.

Este tema se enriquece con el aporte del libro “Cómo aprende y cómo enseña el docente, un debate sobre su perfeccionamiento” PITE (Programa Interdisciplinario de Investigaciones en Educación de Chile.)

Al respecto incorporo una síntesis de dicho Tes.

El perfeccionamiento docente considerado como instrumento o herramienta, es utilizado como un medio de una política y los docentes, a su vez, como medios del perfeccionamiento.

Esta concepción pone énfasis en las TECNICAS y en los METODOS sin tener en consideración al sujeto docente y a las condiciones en que éste hace su aprendizaje.

Una concepción más integral es la de construir el perfeccionamiento docente como un campo particular.

El perfeccionamiento no es una parte de otras disciplinas, es una actividad que se realiza en un tiempo y en un espacio determinados orientados por una lógica específica.

Los rasgos que caracterizan el perfeccionamiento son:

El encuadre.

Es el tiempo y el espacio específico en los cuales se desarrolla las actividades de perfeccionamiento.

La cadena de formación.

En esta cadena de formación se hace una reproducción de un nivel a otro, como si hubiesen mantenido homogéneas las variables que allí intervienen, sin considerar los objetos concretos y las situaciones concretas en las que ocurre el proceso.

Centralidad del sujeto.

La relación pedagógica es básicamente una relación social ( entre sujetos ) sustentada en la comunicación y valoración mutua de los interlocutores que afecta su intercambio; es parte de la enseñanza y pone condiciones al aprendizaje.
En el análisis de las situaciones educativas no se puede prescindir del papel mediador fundamental que juegan los sujetos en la relación con el conocimiento.

Rol docente.

No se analizan las formas de aprender del propio docente, ni los procesos de aprendizaje de adultos, por lo que el rol docente está centrado en la creación de situaciones de enseñanza y no en las necesidades, deseos y procesos de aprendizaje de los alumnos.


Saber pedagógico.

La construcción del perfeccionamiento docente es una actividad que requiere plantearse los procesos de aprendizaje de los docentes como un fenómeno específico.
Para incidir en la transformación de las prácticas docentes de debe partir del reconocimiento de los modos de aprender y la transformación de esos modos.

El aprendizaje.

La actividad principal del perfeccionamiento docente es APRENDER.
El concepto de necesidad de aprendizaje es la distancia entre lo que el sujeto sabe y lo que debe saber e incluye también lo que el sujeto desea saber.

Centrar el proceso en el aprendizaje permite la incorporación de otros contenidos que pueden no estar incluidos en el programa de perfeccionamiento docente.

Sería conveniente invertir los elementos del proceso y llamarlo de aprendizaje y enseñanza.

La construcción de significados a partir de la enseñanza es el elemento mediador susceptible de explicar los aprendizajes finalmente obtenidos.

El aprendizaje no puede entenderse únicamente a partir de un análisis externo y objetivo de lo qué se enseña y de cómo se enseña, sino que es necesario tener en cuenta las interpretaciones subjetivas que el propio alumno construye a este respecto. (tesis constructivista ).

El desafío consiste en colocar a la pedagogía, que acompaña los programas de perfeccionamiento docente, en condiciones de crear situaciones educativas que se hagan cargo de los procesos y resultados del aprendizaje.

Algunas propuestas de formación docente en las últimas décadas.

Una propuesta se fundamenta en concebir al docente como un operador de procedimientos y técnicas.

La acción del docente se la pondera como ejecutiva, operativizadora de fundamentos que ya vienen dados y que sólo el docente conoce en su faz operativa a partir de los objetivos de enseñanza-aprendizaje.

Esta propuesta considera al docente como receptor y transmisor pasivo de normas institucionales y no como un productor de VALORES.

Otra propuesta encuentra en el contenido de la enseñanza un factor definitorio en la acción que desarrolla el docente.

Se sostiene que el contenido es el concepto central que define las relaciones posibles entre maestro-alumno-estrategias-propósitos.

Con esta propuesta se detecta que el énfasis puesto sobre el método considerado como factor definitorio de la acción didáctica, se desplaza al contenido como elemento central y eje estructurante.

En esta propuesta se sostiene que es la relación posesión y domino sobre el CONTENIDO el que marca y define los factores didácticos que intervienen en el proceso de enseñanza-aprendizaje.

Paralelamente con esta propuesta se implementó una metodología general, en la que cada grupo pretendía ser una unidad de trabajo autónoma, independiente con características propias y diferenciales de otros grupos.

El coordinador y el observador del trabajo grupal propiciaban la relación interdisciplinaria e intergrupal como medio de comprensión de los contenidos.

La tarea de formación del docente requiere ir a conocerlo en su trabajo. Allí donde el “contenido científico” se reconstruye con la dinámica, el hacer- de la interacción- que se establece por los sujetos que participan en la clase.

Perfeccionamiento docente y calidad de la educación.

El perfeccionamiento del docente tiende a incrementar la calidad educativa.
Un concepto intermedio entre perfeccionamiento y calidad educativa es el de perfil profesional o profesionalización.

Dicha profesionalización se logra estableciendo un continuo entre formación inicial del profesor y la formación permanente.

¿ Cuál tendrá que ser el perfil del profesional capaz de dar respuesta a los distintos interrogantes que plantea la calidad de la enseñanza, el contexto educativo y la formación permanente como un factor más del sistema educativo?

El perfil debería ser el de un docente autónomo, capaz de tomar decisiones dentro de equipos de trabajo, sobre qué, cómo y cuándo enseñar y sobre qué cómo y cuándo evaluar.

Debe ser capaz de enfrentarse a una actividad docente con alto grado de imprevisibilidad. Su tarea consistirá en ser un mediador entre los alumnos y el objeto del conocimiento, capaz de reflexionar sobre la acción misma utilizando las variables antropológicas, sociales, políticas, psicológicas y culturales que intervienen en la Educación.

En este marco educativo la enseñanza de calidad es aquella que hiciera que nos aproximáramos a los fines educativos establecidos y que hiciera viables los principios psico-socio-pedagógicos del modelo educativo.


Alternativas en la formación permanente.

La reflexión pedagógica es una de las claves para el mejoramiento de la calidad de la Educación.

A dicho mejoramiento le debe acompañar una formación permanente.
El docente debe reconocer sus vacíos, pues sólo quien está dispuesto a aprender es quien realmente puede enseñar.

El trabajo de formación permanente se puede trabajar alrededor de dos ejes:
El taller pedagógico en los cuales se logra el intercambio de experiencias y participación individual, respuestas a problemas relacionados especialmente con el manejo curricular y las relaciones de trabajo con los padres y la comunidad.

El otro eje de trabajo es el proyecto educativo que es la secuencia de tareas planeadas con una intencionalidad práctica y productiva, con metas a corto plazo, mediante una acción de cogestión de los participantes.

Las actividades de perfeccionamiento docente, que en este trabajo he sintetizado, se llevan a cabo en micro centros creados al efecto que permiten un ejercicio de reflexión que por lo general no son habituales en la institución escolar.

VI. Educar para algunas alternativas

Cuando escribí, en este texto, sobre la enseñanza en la Universidad y necesariamente tuve que referirme a la Educación como un todo, terminé adhiriéndome a la idea que "educar es hacer que alguien aprenda a vivir con alegría".

A partir de ese concepto todas las alternativas me parecen igualmente válidas. Seguramente que cada uno elige aquella o aquellas que les resulten más afines. Todas pueden aplicarse alternativamente según sean los temas o las circunstancias que hayan que enfrentar.

Por mi parte, he elegido darle prioridad a educar para gozar de la vida, para la significación y para convivir.

Para gozar de algo, es decir, "tener gusto, complacencia y alegría de una cosa" requiere primeramente conocer aquello de lo cual se pretende gozar. De allí y siendo muy simplista en la expresión, gozar de la vida implica ni más ni menos que saber bajo que concepción filosófica, teológica o metafísica se tratará de orientar la propia vida. Sin propósitos, sin horizontes, sin metas en la vida difícilmente se pueda gozar de ella; salvo, claro está, que se disfrute de cada acto de vida en sí mismo sin proponerse un destino determinado. Esto no deja de ser una alternativa.

En este ambiente de disfrute "entra la riqueza de los sentidos, de la imaginación y de la creación colectiva".

La vida en sí misma es un acto positivo y por lo tanto todo lo que tiene vida (todo la tiene) también lo es.

Educar para gozar de la vida no se circunscribe al disfrute por vía de los sentidos físicos; el placer debe trascender hacia lo síquico y espiritual. Sólo cuando se armonizan el progreso físico y el espiritual se puede hablar de civilización, evolución y crecimiento.

Siendo la educación una ciencia que tiene como objetivo el desarrollo del ser humano, disfrutar y gozar de la vida exige que todos los aspectos que hacen a la integridad del individuo sean igualmente atendidos.

En cuanto a la significatividad concuerdo con que todo en el Universo tiene sentido, una razón de ser, un rol, una función que cumplir. De allí que me resulta fundamental utilizar en el aula este concepto de buscar y encontrar un sentido a todo lo que allí se estudia.

Sin dudas que una educación con sentido "educa protagonistas", seres que asumen sus responsabilidades en relación con los objetivos de vida que se han propuesto.

Esto lo vemos entre los alumnos y los profesores. Surgen a "ojos vista" las diferencias entre aquellas personas que le han dado una dirección y un sentido a sus vidas, aunque no los compartamos, y las que "deambulan" de un punto a otro, sin que nunca podamos precisar hacia dónde o en busca de qué van.
En el aula es clara y precisa la asistencia y participación de los alumnos que le dan sentido a su carrera por el sentimiento y el compromiso con que se preparan.

Es el educador el que debería ser un ejemplo viviente de una vida llena de sentido. Una vida digna de ser tenida en cuenta como referente u orientación.

Por último educar para convivir, implica transitar el Conocimiento de uno mismo ya que el primer paso (es el más difícil) es aprender a convivir con uno mismo.

Nadie puede convivir armoniosamente con alguien o con algo si no aprendió a hacerlo consigo mismo.

Es una realidad cotidiana que siempre hay que vivir con alguien o algo, además de con nosotros mismos, así es que en la actividad educativa es esencial entender y practicar que la vida en la institución y en el aula es una magnífica oportunidad que se nos brinda de convivir con la comunidad educativa.

¿Cómo se hace posible estas alternativas en la práctica del aula?

En la práctica del aula todas las alternativas se integran en el accionar de alumnos y profesor. Este último coordina y entre todos ejecutan.

Cuando el docente se integra al "equipo" de alumnos, el cual se esforzará por armar y mantener formado, todas las alternativas se aplican casi por generación espontánea.

La causa como siempre es la comunidad espiritual y académica que se logre en el aula; a partir de allí todo puede mejorarse y todo el esfuerzo se canalizará adecuadamente hacia la construcción del conocimiento.

Nadie puede dar lo que no tiene. Si el profesor y los alumnos no dan lo mejor de si, si no aportan a la "cooperativa" de trabajo su mejor predisposición no se podrá esperar otro resultado que el relacionado con la pobreza de lo que se aporte. En sentido contrario la buena calidad de lo aportado, también redundaría en la obtención de un resultado directamente proporcional a esa entrega.

He considerado muy enriquecedor incorporar en este tema, las reflexiones que la Lic. en Filosofía Josefina Semillan de Dartiguelongue realizó en oportunidad de disertar sobre “Los paradigmas del nuevo siglo”, en el Consejo Profesional de Ciencias Económicas de Mendoza.

“ ... La crisis de los paradigmas sociales tienen que ver con la ruptura de la validez de los modelos hasta ahora vigentes.
“Y esa validez, que se la reconocemos para atrás, también sentimos que hoy NO responden a la situación. No responden a las necesidades, a los nuevos modos, a los nuevos fenómenos sociales.”
“Entonces hemos sacado de nuestras Universidades cantidad de gente fantástica, pero también, cantidad de gente SIMULADA; que tan solo podemos atestiguar que cursó materias con algún handicap XX.
“¿Podríamos certificar que sacamos saboreadores, camadas de saboreadores, de degustantes del elixir, del investigar, del saber decir NO SÉ, estoy preguntando?
“Este banquete de la sabiduría es capacidad de preguntar.
“Muchos universitarios tienen la capacidad pedante de dedicarse a humillar al que no sabe.
“El que usare su conocimiento para humillar deficitariamente al otro, no solamente que no es sabio,...es necio. Lo usa como poder de la fuerza brutal de desequilibrio de la injusticia social...,
¡Yo pude llegar,...vos no!
“Los nuevos paradigmas están muy vinculados a esto: la capacidad de dudar.
“No la duda ociosa, pusilánime; porque yo sé que hoy, época llamada de incertidumbres, la certeza no se adquiere nunca solo. La certeza es un trabajo de pedido de ayuda; si yo tengo consciencia de los límites, si tengo la pasión por crecer y madurar. El que siente la precariedad del límite, sabe que necesita ser complementado, ayudado; otra óptica, otro discurso, otro modo de ver, otra percepción, otra edad, otra mirada. Por lo tanto acá nadie sobre. El geronte es experiencia y vida de tiempo; el nuevo será teoría, impulso, nuevo ánimo.
“Pero es que la sabiduría no tiene un lugar excluyente, todos tienen un lugar, ningún compite. Son todos necesarios en el desarrollo de un mismo proyecto. De ahí que el pide ayuda hoy, es sabio.
“Hasta les diría, que 5 o 10 años atrás, el gerente, el ejecutivo, el académico, el solvente desde el punto de vista intelectual tenía que tener respuesta para todo y era una gafe, era un límite decir que esto se está pensando, se está averiguando, estoy en perplejidad, en incertidumbre, en vacío conceptual.
“Hoy el modelo de investigación: es el grupos de investigación, donde el interjuego del pensamiento y la interdisciplina son las formas de acceder minimamente a realidades cada vez más complejas, más ricas, que necesitan más de un enfoque académico, más de un campo científico, más de una metodología trillada, más de un cerebro privilegiado, desde la comunidad de intereses, desde la humildad.
“Por lo tanto lo que más corroe en este nuevo modelo, lo que es más difícil de remontar, como resabio de los viejos modelos, son estos conceptos de hombre sabelotodo y que tiene respuestas para todos y que vive a la pregunta como una humillación.
“Por lo tanto, una de las dificultades más grandes es superar el vedetismo, el deseo de protagonismo y relieve, el ser estrella de no sé que firmamento opaco.
“Cuando uno pide ayuda está ejerciendo sabiduría.
“Cuando uno arma un staff es porque se da cuenta que en el juego de la toma de decisiones hay una fuerza diferente en lo compartido, consensuado, criticado, con seguimiento de gestión que en la autarquía del porque me place y lo pienso yo: centro del mundo.
“El estado ombliguista de aquellos que conducian solos, ha sido superado por el modelo institucional que conociendo cada uno su magnificencia y sus límites, en la ayuda ponen aquello que falta.
{ ... }

“Hoy hay una forma de sabiduría, de saboreo, que no puede negarse en la Universidades sino que yo creo que es el eje central: Que es enseñar y aprender a SABER ELEGIR”.
“Porque entre la enormidad de información se me puede ir la vida por caminos colaterales sin encontrar la brecha madre.
{ ... }

“El saber elegir, como saber elegir al otro, los núcleos de pertenencia y saber elegir los núcleos centrales es de las estrategias esenciales de la vida.
“Por eso la humildad en este caso es el modo con que el humus sabe que solo, sin la semilla, el aire, el viento, la lluvia, la máquina, la obras, no puede hacer nada y como la tierra fecunda, los que saben dicen que para descansar no está ociosa sino que se le cambia el cultivo, que es seguir trabajando a partir de otra cosa, con otra cosa. ...”

Con relación a este tema, les pediría a los estudiantes que se plantearan cuáles son los aspectos vinculados con su vida individual, familiar, con sus grupos de pertenencia o referencia que les permite gozar de la vida.

Les sugeriría que usaran el método conocido como Philips 66; este método se inicia con el planteamiento del problema: cómo gozar de la vida. Los alumnos se dividen en subgrupos, para plantear posibles soluciones o ideas.

Cada uno de los componentes del grupo expone su opinión durante unos minutos. Luego cada grupo elige un portavoz para presentar las ideas del subgrupo a todos los demás alumnos.

Este portavoz suele hacer también el papel de moderador y de controlador de los tiempos. Luego se discuten las conclusiones presentadas por el portavoz de cada subgrupo.

El profesor asume el rol de facilitador e intenta integrar el trabajo efectuado por los distintos subgrupos.

El paso siguiente es que cada subgrupo elige un representante que se reunirá con los representantes de los demás grupos para intentar alcanzar una propuesta abarcativa de todas las propuestas. Posteriormente, cada representante expondrá a su subgrupo la propuesta alcanzada.

Para este análisis les pediría que elaboraran un temario en el que podrán incluir, entre otros aspectos, los siguientes:

¿Qué personas, circunstancias y actividades cotidianas les permiten disfrutar de su vida?
¿Qué personas, circunstancias y actividades cotidianas sienten que tienen que soportar en su vida?
¿Qué condiciones podrían mejorarse y cómo lo harían para poder gozar de la vida?
¿Qué parámetros han elegido para ordenar o seleccionar aquellos acontecimientos que les permite disfrutar de la vida?

En los aspectos atinentes a la institución de la Universidad, podrían considerarse algunos aspectos, tales como:
¿Cuáles son las condiciones institucionales que podrían colaborar o incidir positivamente para gozar de la vida?

¿Qué conexiones entre el contenido de las asignaturas y su vida de relación social le permiten vivir con mayor plenitud la actividad académica?

¿Qué aspectos de sus relaciones con el cuerpo docente podrían ser desarrollados para poder disfrutar más de la vida?

¿Qué otros aspectos de la vida universitaria podrían incorporarse o mejorarse para poder gozar más de la vía académica?

Como práctica para encontrar significatividad o sentido a la vida, por ej.: el sentido a su actividad académica; les pediría que cada integrante de los grupos formados con la metodología anterior, investigaran sobre cuál es la ponderación del sentido que ha tenido para ellos las actividades que han desarrollado en la Universidad.

Les sugeriría que tuvieran en cuenta algunos de estos aspectos:

¿Qué aspectos de la vida universitaria les han parecido enriquecedor, por el significado que le encontraron, y cuáles les parecieron carentes de ese sentido?

¿Qué propuestas podrían hacer para darle sentido a conocimientos, habilidades y aptitudes que están contenidos en el curriculum de su carrera?

¿De qué modo los sentidos y sinsentidos que encuentran en la Universidad han incidido en su vida?

¿Qué propuesta tienen para mejorar el sentido de la vida universitaria?

Posteriormente, cada grupo por si en primer término, y luego todo el curso en plenario, podrían intercambiar ideas y reflexiones al respecto.

Educar para convivir implica aplicar una máxima que casi es un mandato: “Conócete a ti mismo”, “Ama a tu hermano”.

Como práctica para los estudiantes, les propondría un “juego de roles”, en el que cada uno de los alumnos asumirá el papel, función o tarea que desempeñan los distintos agentes de la comunidad educativa.

En esta práctica los remitiría a la práctica N° 2: Mediar desde otra disciplina o rama del saber con los alumnos.

En aquella práctica, los alumnos eligieron asimilar los objetivos de la Administración Tributaria con los que persigue la Universidad, como institución educativa.

En esta nueva práctica los estudiantes tendrían que conocer cuáles son las obligaciones que tienen los componentes o agentes de la Facultad; cuáles las dificultades que enfrentan en el cumplimiento de sus tareas y como conciliar los distintos roles y dificultades a los efectos de construir una convivencia armónica y pacífica.

Los seres humanos somos seres convivientes con el ecosistema.

“Vivir-con” el mundo, los seres vivientes y específicamente con el ámbito educativo requiere saber quienes somos, de dónde venimos y adónde vamos.

El mundo es una nave espacial en la cual ninguno de sus habitantes es un pasajero, porque todos son tripulantes.

Como he comentado anteriormente, esta práctica está vinculada con la práctica de mediar desde otra disciplina o rama del saber con los estudiantes.

En aquella ocasión los estudiantes eligieron asimilar o vincular el concepto y los objetivos de la Administración Tributaria, con el concepto y objetivos de la institución Universidad.

Utilizando aquella práctica les sugerí a los alumnos que desempeñaran los distintos roles o funcionen que conviven en la Universidad.

En esa propuesta, les sugeriría que enfatizaran sobre cuál es el tipo de convivencia que los estudiantes tienen entre sí.

Les plantearía algunas reflexiones sobre su propia vida universitaria; cuáles son los canales de comunicación que han establecido entre ellos; qué preponderancia tiene la relación personal con sus compañeros, docentes y personal de apoyo de la Facultad; qué dificultades han encontrado en las condiciones que le brinda la Universidad para convivir.

Dialogando con los estudiantes.

La realidad en la que viven los alumnos, constituye un marco de referencia muy limitante.

Dialogar con ellos sobre educarse para “gozar de la vida”, la “significación” y para “convivir”, me mostró el amplio espectro de opiniones que genera un medio ambiente cambiante, inestable, superficial y economicista.

Las prácticas vinculadas con las tres líneas que he elegido, tienen planteos comunes que no pueden analizarse separadamente.

Algunos aspiraban a priorizar en su concepto de “gozar de la vida”, aquellos valores humanos que tenían que ver con el amor de familia, las relaciones con sus amigos, la incorporación de entretenimientos o diversiones a su tarea cotidiana.

En su mayoría, aceptaron que la situación económica del país los obligaban a priorizar, en detrimento de lo que aspiraban como personas, los aspectos económicos y utilitarios que les provea de medios de subsistencia y desarrollo.

Otro grupo de estudiantes consideraba directamente que lo prioritario era obtener el título, tener acceso a niveles de ingresos significativos y proveerse de aquellos medios que la tecnología les ofrece como “necesarios” parta su progreso personal y familiar.

Mientras un grupo sostenía que el desarrollo humano debía ir acompañado de un adecuado y medido crecimiento económico. El otro grupo estaba convencido de que en, este medio social, el poder económico determinaba la posibilidad de evolución personal y familiar.

Dentro de la Universidad el sentido de “gozar de la vida”, a través de la actividad educacional, aparecía como casi imposible porque las exigencias académicas, los extenuantes contenidos y la falta de diálogo con los educadores, circunscribe el proceso enseñanza-aprendizaje a otra actividad laboral más que hay que cumplir y de la cual se deben obtener buenos resultados.

Una reflexión propia: No me fue fácil lograr que los alumnos se predispusieran a comentar sobre este tema, porque parece que son contenidos que están “fuera de agenda”. Para muchos alumnos estos planteos son más procedentes en otros ámbitos ajenos a la Universidad. Dentro de ella es prioritario apurarse a “salir lo antes posibles de sus aulas”, no a gozar o disfrutar de lo que el ámbito académico puede ofrecerles.

Por lo tanto, se requiere de no poco esfuerzo y de una profunda convicción docente, lograr educar para gozar de la vida, en el sentido de “generar entusiasmo, movilizar todas las energías en una aventura lúdica, compartida, sentir y hacer sentir, participar entregando lo mejor de sí y recibiendo lo mejor de otros.” Es decir, crear un “ambiente gozoso” en donde se de prioridad a la enseñanza y el educando, requiere de una firme formación profesional.

La Universidad no aparece como un ámbito apto que posibilite ese concepto integrador de formación constructivista en educación para gozar de la vida.

En lo atinente a educar para la “significación”, en la mayoría de los casos los estudiantes piensan que el sentido de lo que aprenden en la Universidad está influenciado decididamente por el sentido que tiene para ellos obtener un título.

En segundo lugar, aparece el sentido que encuentran en el contenido de curriculum y por último, el sentido que tiene para la sociedad el aporte que ellos pueden hacer con la formación universitaria que están logrando.

El educar para “convivir” lo detectan como la obtención de un subproducto de la formación académica.

El ámbito académico no está preparado o no es suficientemente motivador de una educación sistemática en este sentido.

Es la propia convivencia y la necesidad de interaprender lo que crea las condiciones para cooperar y actuar en forma colectiva, aunque más no sea en forma esporádica.

VII. Auto evaluación sobre la marcha del aprendizaje.

Las prácticas realizadas en forma individual y en grupo constituyen una metodología muy adecuada para lograr el interaprendizaje.

Este recurso es muy útil para objetivar los aprendizajes y detectar cuáles pueden ser los medios didácticos más aptos para lograr la adquisición de los conocimientos, el desarrollo de las habilidades y el despertar de las actitudes.

El desarrollo de las prácticas me ha permitido interactuar con mis colegas y enriquecer mis experiencias con las propias del grupo.

La implementación de esta metodología ha sido muy útil para intercambiar opiniones y experiencias, enfrentar las propias dificultades de aprendizaje con la asistencia de los colegas y del Profesor-Coordinador e interpretar más adecuadamente cuál es el proceso que sigue el estudiante, a su vez, para construir su propio aprendizaje.

Las dificultades que se presentan en la marcha de la producción discursiva están vinculadas, casi exclusivamente, con la propia problemática laboral. Insertar en mi actividad cotidiana los espacios destinados a la lectura del material de este postgrado, la bibliografía y la elaboración del texto paralelo es, sin lugar a dudas, una actividad muy importante que requiere de un verdadero esfuerzo adicional, a pesar de la gran satisfacción que produce adquirir estos nuevos conocimientos.

Ha sido muy importante para mí el espacio de reflexión que he tenido que hacer para plantearme los interrogantes que cada práctica conlleva.

El trabajo que he realizado sobre el texto del Módulo I ha sido muy enriquecedor, por la sencillez con que está desarrollado y por el uso de ejemplos o citas bibliográficas que hace muy amena su lectura y asequible su comprensión.

Hasta el presente grado de avance del estudio, o mejor dicho, hasta el grado de construcción alcanzado, es muy gratificante haber encontrado conceptos tales como: responsabilidad social del docente; la elección de promover y acompañar el aprendizaje de por vida; la importancia de la interlocución con los jóvenes; educar es comunicar y comunicarse; en todo aprendizaje hay contenidos y procedimientos; formar graduados que aprendan a aprender y a emprender; coordinación de método, educador y educando, entre otros.

Con respecto a la bibliografía, el primer inconveniente aparece en la adecuación que debemos hacer quienes no tuvimos una formación docente sistematizada. Un primer paso fue familiarizarme con términos y conceptos específicos de la docencia como ciencia y de la didáctica como técnica.

Luego, al analizar la bibliografía citada como Guía de estudio, encontré alguna dificultad en algunos autores (vgr. Kemmis) que me insume cierto esfuerzo adicional para comprender las diferencias conceptuales entre las distintas citas que en el texto mencionado se incluyen.

Otra adecuación que tuve que hacer, fue la de ampliar la visión de la problemática educativa a los ámbitos a los que se refiere cada una de los autores incluidos en la guía de estudio.

El aspecto más relevante de la evaluación de la marcha de mi producción discursiva, radica precisamente en los resultados: el desarrollo y registro de las prácticas en el texto paralelo.

Tomar conciencia de que promover y acompañar el aprendizaje es una “consigna” a tener presente en todo momento, porque es fundamental darse cuenta que son los estudiantes los que deben construir su propio aprendizaje.

Mi formación “conductista” es un obstáculo muy fuerte para cambiar mi mentalidad o mi actitud ante los alumnos. Por esto es que mi experiencia en este Postgrado es muy enriquecedora.

En la práctica N° 1, descubrí que promover y acompañar el aprendizaje requiere de una actitud muy amplia, a la vez que concisa, por parte del docente cuando comparte el conocimiento con los estudiantes.

Desprenderse de una formación conductista, o mejor dicho, adecuarla a una práctica que delega mayor responsabilidad en el alumno, es un aprendizaje muy importante a conseguir y que me costó bastante internalizar.

En la práctica N°2, pude formalizar la relación interdisciplinaria existente entre la asignatura que dicto y otras muy vinculadas a la misma.

La práctica con los alumnos me proporcionó una visión de la Universidad de la vida, desde la óptica del centro de la tarea docente: el educando.

La práctica N°3, me llevó a enfrentar mi desconocimiento de lo que contiene el curriculum correspondiente a la carrera en que me desempeño.

Reconozco que tenía una conexión con las asignaturas “vecinas”, aquellas que están vinculadas con la asignatura que dicto, en términos de correlatividad. No era así con el resto de las asignaturas del curriculum de la Facultad.

Con la práctica N° 4 pude interiorizarme de aspectos curriculares que expandieron mi visión de la carrera y por ende, de la materia a mi cargo.

En la práctica N° 5 pude volcar inquietudes, ideales y experiencias recogidas durante estos 18 años de aprendizaje docente.

Fue un “volver a vivir” momentos, circunstancias y percepciones que estaban guardadas en el “cofre de los recuerdos”. No todas pueden volcarse en el texto paralelo, pero el solo hecho de recordarlas constituyó una buena experiencia de retroalimentación.

La práctica N° 6 fue una dura experiencia. Reflexionar sobre alternativas educacionales, como las que prioricé en el texto paralelo, en un ámbito tan influenciado por las presiones de un medio cambiante, fue todo un desafío.

Con esta práctica detecté el déficit en el que hemos incurrido, los docentes y la Universidad, con respecto a los estudiantes.

VIII. Reflexiones sobre mi propia experiencia.

Me es bastante difícil recordar con precisión aquellas instancias con las que trabajé durante mi carrera, no sólo por el lógico transcurrir del tiempo, sino también porque los cambios profundos y vertiginosos que se han operado desde entonces me trasmiten la sensación de que aquellas instancias fueron parte de “otra película”.

Además no tenía todos los conceptos que hoy tengo sobre las instancias, por lo que en su momento lo único que predominaba era el adaptarse a lo que la institución, el curriculum, los docentes y las autoridades decidían.

Las asambleas de estudiantes, en aquellas épocas de procesos militares y democráticos de conflictivo desarrollo (1966/1976), rondaban más en temas de coyuntura política-social que en profundos o definidos enfoques pedagógicos.

Ahora que tengo la posibilidad de reflexionar sobre aquel pasado, detecto que sin duda el “enciclopedismo”, “la estandarización de las respuestas y conductas”, la inconsistencia entre lo que estudiábamos (en bibliografía que reflejaban realidades tan distintas a la nuestra) y lo que era dable aplicar en nuestro medio provocaron un ” desencuentro” entre el ”deber ser” académico y el posible ser de nuestras circunstancias políticas, económico y sociales.

Recuerdo que la institución en la que estudié, era un “castillo inexpugnable” para nuevas ideas, nuevos docentes, nuevas metodología. Un sentido conservador, casi reaccionario, propiciaba lo sobreestructurado, la rigidez de una filosofía de vida instalada y corporizada en docentes, no docentes y en menor medida, en los estudiantes.

Lo más que rescaté de aquella experiencia es, sin dudas, el haber detectado con el paso del tiempo aquellas falencias del sistema educativo que intento no repetir en mi experiencia docente.

Más allá de las falencias del sistema educativo de entonces, algunas de las cuales subsisten y las que luego se sumaron, la institución en sí misma mantiene el “halo” de hogar, caja de resonancia de viejas y nuevas inquietudes, lugar de encuentro, instancia revitalizadora.

Los hombres aportamos o restamos brillo a las instituciones, pero éstas mantienen vivo el fuego sagrado de quienes se entregaron con amor al verdadero apostolado de aprender y enseñar.

La instancia predominante con la cual trabajé o mejor dicho, aceptamos trabajar, fue con el educador.

La figura del educador era crucial, casi determinante.

Los docentes que demostraban autoridad académica, profesional y pedagógica convocaban a clases amenas y de numerosa cantidad de alumnos.

Aquellos docentes que no reunían esas cualidades no gozaban de prestigio y no convocaban a los alumnos a sus clases.

Transitan por mi mente las imágenes de profesores que hacían de sus asignaturas un verdadero apostolado. Trabajaban los contenidos de tal modo que todo aparecía como muy accesible a mi comprensión.

El discurso, la afabilidad, el tiempo material y psicológico que disponían para los alumnos que íbamos a consultas, son valores humanos y pedagógicos difíciles de olvidar.

Recuerdo aquellos profesores que tenían la capacidad de vincular la teoría con ejemplos prácticos, de relacionar la vivencia cotidiana con el saber científico y si bien el paso del tiempo va “tapando” aquellas vivencias, hoy que los recuerdo me congratulo por haber tenido aquellos buenos ejemplos.

Concluyo que las instancias más comunes fueron el educador y la institución.

Con respecto a esta última tuve una sola visión, la de una Universidad convulsionada dentro de un proceso nacional de conflictos.

Cambios de autoridades y de metodologías, persecuciones ideológicas, infiltraciones extremistas, asambleas estudiantiles agitadas, no constituían un marco demasiado alentador como para plantearse estos tópicos que hoy estoy tratando.

Pero como caos tiene incluidos los conceptos de confusión y posibilidad de crecimiento, superados aquellos conflictos he capitalizado esas experiencias y he optado por el crecimiento.

El uso de medios y materiales tuvo como protagonista principal el texto.

Como ya mencionara, aquellos textos requerían un gran esfuerzo para su comprensión. La causa principal era que en ellos se reflejaban circunstancias ajenas a nuestra forma de vida, que requerían preguntarse primero, qué significaban para aquellas culturas algunos conceptos que aparecían reiteradamente en el texto. Luego había que tratar de memorizar cómo esos conocimientos se aplicaban a empresas y contextos que no conocíamos en absoluto.

A cuento de esto, una anécdota vinculada a lo alejado que estaba la enseñanza de lo que nuestra realidad nacional requería.

En una materia: Macroeconomía, teníamos una unidad N° X (última del programa) que tiene este título “Problemas económicos argentinos” y cuando el profesor titular de esa materia terminó de desarrollar la Unidad IX, dijo: “La unidad siguiente no la vamos a desarrollar por razones obvias.” Teníamos un gobierno “de facto” y estos temas no se podían o debían discutir.

Los textos que explicaban realidades de otros países eran fuente de estudio y consultas. La bibliografía nacional era bastante escasa y había temas, como la mencionada, que no teníamos que tratar en el aula.

Un auxiliar muy apreciado por nosotros eran los apuntes de clase del profesor (grabados o taquigrafiados) donde podíamos repetir lo que el profesor quería escuchar y además, teníamos la cuasi certeza de que con eso podíamos aprobar.

Mi realidad personal de trabajo, estudio y deporte no me permitieron tener una actividad grupal predominante. Solo al final de mi carrera, la metodología de aprobación de algunas asignaturas, mediante parciales, me llevaron a trabajar con mis compañeros en temas que requerían necesariamente del trabajo en equipo.

Una instancia no utilizada fue la de mediar con el contexto. Ya mencioné que lo convulsionado y cambiante del medio no permitía cotejar teoría con realidad. Porque, como también lo expresé, la teoría era oriunda de otros países en los que se vivían otras realidades.

Tampoco era práctica docente proponer trabajos de comunicación e integración con el contexto. Las prácticas, salvo la introducción informática, se realizaban en el aula con el planteo de situaciones hipotéticas volcadas en un “estencil”.

La instancia de aprender consigo mismo no fue utilizada en mi proceso educativo.

Cuando reflexiono sobre el particular, “caigo en la cuenta” que hubo una utilización mínima de la formación que traía de mi experiencia estudiantil.

Tampoco se relacionaba mi propia experiencia de vida con aspectos vinculados con el aprendizaje.

No utilicé mis propias reflexiones, percepciones y vivencias para vincularlos con los contenidos de las distintas asignaturas que cursé.


Instancias de aprendizaje. Vivencias y percepciones.

Como docente encuentro que la institución se ha ido transformando en su concepción. La influencia de una sociedad cambiante, con permanente modificación de su escala de valores ha generado en la institución una concepción mercantilista, utilitaria, productora de profesionales “simulados” que no son “saboreadores” del acto de aprender.

Los estudiantes aparecen a mi vista como “deglutidores” de conocimientos; “maratonistas” en cumplimiento de horarios y apropiación de contenidos; instrumentos o “esclavos” de tener que saber lo que se les va a exigir, más que constructores de su propio aprendizaje. ¡ No hay tiempo de maduración para esa construcción!

Las presiones que ejerce la sociedad y la formación que hemos recibido los docentes y autoridades de la institución, ocasionan dificultades para el aprendizaje.

Se sacrifica lo útil y necesario por la urgente. Se trabaja para la coyuntura que exige “emparchar” el pasado con los “remiendos” ocasionales que conciben las autoridades de turno. “Cada maestro con su librito”.

Por lo general, lo “urgente” es hacer “como que” la gestión de conducción o la actividad docente es eficiente. La idea es asegurarse la “continuidad” en la actividad y de ser posible, utilizar el cargo que se desempeña como “trampolín” para nuevos ascensos personales o bien como otra fuente de ingresos.

Así como los estudiantes “no tienen tiempo” para construir su aprendizaje, tampoco las autoridades de la institución y los docentes “tenemos tiempo” para pensar el aprendizaje como un proceso educativo integral que apunta a construir al ser humano.

Con este panorama institucional, es el esfuerzo personal y la propia formación profesional la que posibilita en cada unidad académica la transformación superadora que la realidad social exige.

Mi propia experiencia docente me ha llevado a confirmar aquella expresión que afirma:

“No son los cargos los que le dan brillo y prestigio a los hombres; si no que son los hombres los que le dan brillo y prestigio a los cargos.”

No son los contenidos los que le dan jerarquía a los docentes, sino que son los docentes los que le dan jerarquía y vida a los contenidos de las asignaturas que dictan.

Las exigencias formales que establece la burocracia académica, la falta de capacitación y formación sistemática de los docentes, la desvinculación existente entre el contexto y el ámbito académico me indican que aún estamos bastante alejados de un modelo constructivista de educación.

El ámbito físico y cultural de la institución es imprescindible para mantener un punto de referencia, pero lo que ocurre con la institución, como instancia de aprendizaje, es que no satisface las expectativas de la sociedad y de los estudiantes con respecto a su posterior inserción en el medio.

Como docente mi responsabilidad radica en brindarle a la institución, desde mi campo específico, un grado de humanización, solidaridad y contención que las circunstancias de la vida actual han deteriorado.

Sólo el poder institucional puede restablecer el objetivo que la sociedad le asignó a la Universidad.

El funcionamiento armónico de las instituciones universitarias posibilitará que se restablezca los valores humanos que permitan que el saber esté al servicio del ser humano y a la inversa.
Como docente, siento a la Universidad como una parte de mí mismo; porque después de estar vinculado a ella por más de 49 años, en distintos tipos de relación, ya la considero como la institución más ligada a mis sentimientos.

Como educador y de acuerdo a lo que expresara en relación a la institución como instancia, siento que mi formación personal y profesional son los elementos determinantes que me permiten elegir la metodología que considero más adecuada para cumplir mi rol de facilitador.

La formación personal y profesional aludidas, están refrendadas por mi vocación docente que constituye el mayor motivador que poseo y la que me permite tratar de salvar las deficiencias propias y las que se derivan de las otras instancias de aprendizaje.

En este proceso de autoconstrucción como docente he transitado por todos los vericuetos que tienen las relaciones humanas. La conclusión es bastante obvia, la formación personal y profesional es permanente.

Valoro lo que he logrado en el presente en virtud de aquellas ideas que fueron expresión de deseos en el pasado y hoy las he materializado e incorporado a mis clases.

Considerándome una instancia del aprendizaje, concluyo que aun debo trabajar bastante para desarrollar mi capacidad de ser el umbral pedagógico.

Contribuye a dificultar ese desarrollo las pocas horas que semanalmente me ponen en contacto con los alumnos en el aula.

Trato de suplir esta deficiencia con cierta familiaridad y espontaneidad, que haciendo más humanizado el contacto, le permita a los alumnos acceder a otros aspectos testimoniales de la vida que incluyen los atientes al ámbito académico.

Con respecto a los medios y materiales, el primer problema que enfrenté fue la falta de una capacitación que me permitiera conocer esos medios y cómo usarlos en mi tarea docente.

La disponibilidad de estos recursos está limitada por el uso que las diversas cátedras hacen de los mismos; esto dificulta el aprendizaje que el docente necesita hacer para aprender el ritmo audiovisual, el contenido adecuado a incorporar en una filmina y la extensión de los impresos.

Además, el gran desafío reside en compatibilizar la comunicabilidad propia de la relación educativa, con la utilización de los medios y materiales como elementos de mediación pedagógica.

Este proceso de aprendizaje hace que los elementos tradicionales, el texto y el pizarrón, sigan siendo los auxiliares de más fácil acceso que otros medios tecnológicos de escasa difusión y/o disponibilidad.


IX. Las instancias del aprendizaje


Se entiende como instancias de aprendizaje a seres, espacios, objetos y circunstancias en los cuales y con los cuales vamos apropiando experiencias y conocimientos, en los cuales y con los cuales NOS VAMOS CONSTRUYENDO.

Este mundo-escuela en sí mismo es una gran instancia que tenemos para aprender. Él constituye el medio, el instrumento que reactiva nuestra memoria individual y colectiva que nos permitirá recordar nuestro origen divino, nuestra unidad con todo el Universo y nuestra permanente relación con el Creador de ese universo.

Entonces puedo concluir que quien así lo desea, puede "aprender de todos, por todo y con todo". Puede aprender las veinticuatro horas del día, aún cuando duerme, y puede enseñar (ser un instrumento de mediación) todos los días por medio de su obrar permanente.

El proceso de enseñanza-aprendizaje es un continuo espacio temporal en el que nada se interrumpe, todo se integra con todo y quien está atento a este proceso siempre descubrirá las causas por las cuales en su vida los seres, las cosas y las circunstancias se presentan como instancias de aprendizaje.

Tomar conciencia, "darse cuenta", que la instancia de las instancias es la vida misma de todos los días, es el primer paso a dar en el camino hacia la sabiduría.

Con este concepto como marco, la institución, el educador, los materiales, el grupo, el contexto y la capacidad de aprender de sí mismo, constituyen instancias específicas de aprendizaje dentro de la maravillosa instancia de la vida.

Cuando me predispongo a analizar cada una de las instancias que mencioné en el párrafo anterior, llega a mi mente un concepto: las cosas externas a nuestro mundo interior, inciden en nuestra vida de acuerdo a cómo las percibimos.

Hal Zina Bennett llama "lente de la percepción" a "un aspecto de la conciencia humana, aquella parte que lo distingue a usted de mí y que le da su identidad única".

El grado de claridad de nuestra percepción, depende de la pureza del cristal a través del cual miramos la vida.

Este concepto es esencial en el aprendizaje y por lo tanto, en la percepción que tenemos de las instancias. Cada uno de nosotros vive cada una de las instancias de su aprendizaje de acuerdo a cómo incidieron en sus sentidos, en su psiquis y en su espíritu.

¡Pero atención! Ese proceso también lo viven los otros seres humanos; los alumnos, los colegas, las autoridades de la Universidad.
Si comprendemos estas diferencias de apreciación, posiblemente nos resulte más sencillo entender el punto de vista de los demás y aceptar conscientemente que "en la variedad está la armonía" y en la unidad el principio de la sabiduría.

1. La institución como mediadora.

Aprender destacando lo positivo de cada experiencia es hacer que ese aprendizaje crezca, se enriquezca y sea útil para emprender nuevos aprendizajes.

Propiciar que la institución, entendida como comunidad de recursos humanos y materiales, funcione como instancia de aprendizaje presupone haber definido y acordado, de alguna forma, cuáles serán los valores humanos a los que se les da prioridad y cuáles los objetivos académicos a alcanzar que compatibilicen con dichos valores.

Cada uno de nosotros es el archivo-memoria de lo que experimentamos en la institución como mediadora, y de nuestra capacidad de percepción de aquellas vivencias, hoy en nuestra tarea docente, podemos aportar a nuestros "compañeros de ruta" una enseñanza positivamente metamorfoseada.

No existe un proceso de comunicación adecuado en las instituciones, porque ese proceso tampoco existe en la sociedad que las contienen.

La tarea permanente es la de continuar la mejora del proceso de comunicación con nosotros mismos, con nuestros colegas y alumnos para promover y acompañar el aprendizaje de una nueva forma de vida que nos posibilite una más fluida comunicación.

2. El educador


El educador es el agente mediador que deberá aprender, luego aprenderá a enseñar y finalmente aprenderá a evaluar el aprendizaje, para asegurarse que lo que aprendió y enseñó fue de utilidad para el educando que, después de este proceso, es capaz de hacerse responsable de si mismo.

El Dr. Wayne W. Dyer expresa que "El principal objetivo de ser padre o madre consiste en enseñar a los niños a que se conviertan en sus propios padres". "Tú quieres que tus hijos se rijan por sus propias señales interiores; que sean capaces de pensar por si mismos y de evitar costosos conflictos emocionales; y que sepan que tienen la capacidad y las posibilidades de emplear esa capacidad, para llevar una vida plena y feliz sin necesidad de consultarte siempre a ti. Tú serás su guía durante algún tiempo, y luego disfrutarás viéndolos despegar por su propia cuenta".

"La especialización en docencia universitaria", me brindó la posibilidad de profundizar mi proceso de crecimiento interior como docente, al ratificar conceptos de vida que gradualmente había venido transfiriendo a mis "compañeros de ruta", por medio de las prácticas realizadas en el aula.
Desde la óptica de los conceptos que vertí en los primeros párrafos de este punto, con la experiencia personal vivida como estudiante con relación a mis profesores y con el aprendizaje que pude realizar de mis aciertos y desaciertos en la práctica docente puedo decir con satisfacción que estoy en pleno proceso de construcción de mi mismo como educador.

Mis "compañeros de ruta" son el gran espejo en el que puedo validarme a mi mismo, a los materiales y a las técnicas pedagógicas que utilizo.

Lo que percibí como prácticas poco convenientes en aquellos que fueron mis profesores, me predispuso a desecharlas y a desarrollar en su lugar otras prácticas que considero más aptas para facilitar la relación continua entre educando-educador-educando.

Es obvio entonces que coincido con el concepto de que el educador tendrá que intentar ser el ejemplo fiel de una vida con propósitos y de una entrega de amor hacia los estudiantes.

Especialización en docencia universitaria. Módulo 1.
"La enseñanza en la Universidad". Daniel Pietro Castillo.

3. Aprendizaje con los medios y los materiales.

La problemática educativa siempre se manifiesta en sus dos grandes exponentes: los recursos humanos y los recursos materiales. La falta de formación y especialización de los primeros incide decididamente en la obtención y utilización de los últimos.

No es útil ni constructivo "cargar las tintas" sobre aquellos que fueron nuestros profesores y que con sus propias limitaciones nos transmitieron lo que sabían y de lo que disponían. Ellos fueron educados en otra realidad que, al igual que la nuestra, tenía sus matices positivos y negativos.

Prefiero esforzarme en incorporar a mis clases aquellos elementos que aún no utilizaba y mejorar el uso de los que ya venía aplicando.

Estudio e investigo sobre los temas que están vinculados con la materia que dicto, procedo a confeccionar mis guías de exposición, elaboro mis resúmenes de clases y las filminas (acetatos) que utilizo para ordenar y visualizar los conocimientos que hacen a la estructura esencial de cada contenido.

Aporto la bibliografía con la que los alumnos contestan los cuestionarios dirigidos y entre todos precisamos los conceptos fundamentales.

Luego, ¡a estudiar!


X. Otras instancias del aprendizaje.

1. Aprendizaje con el grupo.

La propia experiencia de aprender en grupo indica que sin dudas, lo esencial es el interaprendizaje.

Ese intercambio de opiniones hace del grupo de estudio, un "grupo de pertenencia" donde cada uno lleva lo que sabe y se nutre con lo que los demás saben.

La compañía de los otros no es sólo intelectual, es afectiva y humana. El aprendizaje con el grupo es motivador, de allí que es imprescindible que los grupos tiendan a homogeneizarse pedagógica y humanamente.

La tarea del educador con relación al grupo es fundamentalmente incorporarse al trabajo en común. El educador integrado al grupo en su rol de coordinador, colaborador y motivador del aprendizaje posibilita que el grupo pueda llegar más fácilmente al logro de sus objetivos.

En mis clases les pido que formen grupos de estudio y discusión de temas, con la única pauta que les fijo: la cantidad de integrantes de cada grupo.

Luego son los alumnos los que eligen la metodología de estudio de la bibliografía que se utiliza en los controles de lectura, la forma en que cada grupo expondrá sobre los temas en cuestión y como responderán al cuestionario dirigido que les proporcionó.

De este modo todos aprendemos de todos.


2. Aprendizaje con el contexto.

No hay aprendizaje sin contexto y no hay contexto que no tenga que ver con algún aprendizaje.

La enseñanza académica debe salir a la calle, a la sociedad a nutrirse de lo que ésta le muestra cotidianamente y a su vez, hay que dejar que la sociedad, el contexto, ingrese al aula para integrarse y darle realidad al aprendizaje.

El contexto es la vida en sociedad, la cultura, la historia común. Es el inconsciente colectivo que influye, condiciona y muchas veces determina la conducta de los individuos.

Detectar la influencia del contexto en todo aprendizaje es el primer paso que hay que dar para contactar ese contexto con el aula y ésta con aquél.

La utilización de artículos periodísticos, los comentarios que se hacen sobre notas televisas, los coloquios en los que los alumnos se dedican a preguntar sobre lo que pasa en la sociedad con relación a los temas tratados o no en clases, son fuertes conexiones entre la realidad cotidiana y el conocimiento académico.

3. Aprendizaje consigo mismo.

En esta instancia se reflejan todas las deficiencias que tiene nuestro sistema educativo universitario.

Es triste comprobar como los alumnos, que ya dejaron de ser adolescentes, observan asombrados que se los considera SERES HUMANOS.

Cuando el profesor recuerda en clase su incertidumbre de la época de estudiante, hace mención a sus dudas, errores y dificultades abre la puerta de comunicación que los estudiantes utilizan para hacernos conocer su propia problemática que es parecida a la que nosotros vivimos, solo que aumentada, corregida y actualizada.

En carreras eminentemente técnicas la relación educador alumno es baste distante, porque la cantidad de alumnos, la exigencia de cumplir con el desarrollo del programa y fundamentalmente: nuestra falta de FORMACIÓN como PERSONAS hace que esta instancia del aprendizaje consigo mismo "brille por su ausencia".

Los educadores no nos "hacemos tiempo" para escuchar y respetar la experiencia personal de los alumnos, porque en general aprendimos en la escuela de dar clases y escucharnos a nosotros mismos.

Cuando los alumnos sienten que el educador los tiene en cuenta, les pregunta cómo se sienten, por que no pudieron venir a una clase y puede comunicarse personalmente con aquellos que no hicieron una evaluación en forma satisfactoria, a los efectos de alentarlos a seguir y no perder motivación, el ambiente que se va creando en ese equipo de trabajo es muy enriquecedor.

En este medio ambiente el alumno puede aprender de sí mismo porque se siente protagonista de su aprendizaje y no un mero espectador contestatario.

El educador también puede enseñar desde sí mismo y si forma un equipo de trabajo con los alumnos, todos podrán aprender de sí mismos y utilizarse como recursos propios de aprendizaje.

En términos generales considero que deben tener carácter de excepción aquellos educadores que pueden utilizar esta instancia de aprendizaje.

Instancias de aprendizaje. Vivencias y percepciones.

En mi experiencia docente, cuando utilizo la relación con el grupo, comienzo explicando cuál es el sentido de esta metodología, la ventaja que tiene para cada uno de sus integrantes el aprender en grupo y cuál es el uso que le daremos en el aula al trabajo que resulte de este interaprendizaje.

De todos modos, como mi contacto con los alumnos no se produce todos los días de la semana, se detecta que el grado de participación de cada integrante del grupo es disímil. Algunos trabajan intensamente y otros se dejan conducir por aquellos a los efectos de realizar un menor esfuerzo. Las diferencias se detectan en las evaluaciones.

A pesar de la indiscutible utilidad que tiene esta metodología para promover y acompañar el aprendizaje, la falta de asidua aplicación de la misma la hace aparecer como inorgánica y poco productiva en términos de aprendizaje.

No obstante, la sigo aplicando y los alumnos se sienten cómodos con esa actividad, aunque detecto que cuesta bastante hacer que todos participen activamente.

Como docente me parece que toda actividad grupal es muy conveniente para relacionar más estrechamente a los estudiantes entre sí y a éstos con el docente.

Reitero que en la práctica existen dificultades institucionales y la propia falta de formación en esta metodología que no permiten lograr mejores resultados del trabajo en común.

En mi experiencia he comprobado que el aprendizaje con el contexto le da sentido, significatividad a los contenidos.

Las dificultades aparecen cuando se dispone de pocas horas didácticas de contacto con los alumnos y en ese período, hay que permitir que el alumno trasmita sus vivencias, sus circunstancias y además, desarrollar un determinado contenido de tal modo que ambos aspectos puedan ser cumplimentados.

Con esta metodología he comprobado que efectivamente se produce un interaprendizaje entre todos, en el que la experiencia que trasmiten los alumnos me permite aprender o tener presente aspectos que en mi propia experiencia no había recogido.

En forma análoga con otras instancias que he comentado anteriormente, a esta metodología le cabe las mismas observaciones ya mencionadas. La “carrera” por desarrollar los contenidos propios de la asignatura, la asistencia irregular de los alumnos que toman apuntes pero que no estudian o leen lo enseñado en cada clase, la urgencia que ellos tienen por terminar sus estudios, dificulta la aplicación de esta instancia con la profundidad que sería de menester.

No obstante las dificultades mencionadas, el contenido de la asignatura que dicto tiene muchas posibilidades de ser ejemplificado en el contexto en que se mueven los alumnos.

El tema tributario tiene un tratamiento casi cotidiano por parte de la sociedad. Esa circunstancia me permite utilizar artículos y comentarios periodísticos (radiales, televisivos o escritos) en los coloquios que tengo con aquellos alumnos que se preocupan de consultar sobre cómo incide en la sociedad esta problemática.

La instancia de estudiar consigo mismo requiere “tomarse como punto de partida para el aprendizaje”.

Este enfoque supone que el alumno ha descubierto o puede llegar a descubrir con el acompañamiento de profesores y condiscípulos, qué es lo que sabe o no sabe sobre sí mismo.

En nuestra cultura occidental el recorrido del proceso aprendizaje-enseñanza, tiene más vinculación con elementos externos al individuo que un contacto directo con una reflexión interior. Diría que este concepto es aplicable a todo tipo de aprendizaje, sea éste académico o no.

Por lo tanto, una tarea inicial por parte del docente puede ser la de incidir en los alumnos para que detecten cuáles han sido las propias experiencias, la propia historia, las formas de percibir y analizar sus vivencias, las dudas, incertidumbres y certezas, la proyección hacia el futuro.

Este proceso requiere que los estudiantes y el profesor reflexionen sobre el conocimiento que tienen de sí mismo.

En la Facultad de Ciencias Económicas estas últimas instancias de aprendizaje que he analizado se utilizan, de acuerdo a mi experiencia, de mayor a menor en este orden: con el grupo, con el contexto y consigo mismo.

A través de lo que expuse en cada tema, he indicado las dificultades y posibilidades que cada instancia enfrenta. Lo heterogéneo del sistema de dictado de asignaturas, a saber: materias obligatorias y electivas, cursos más o menos numerosos, dobles dictados anuales de algunas materias, regímenes de clases teóricas y prácticas; hacen difícil generalizar en cuanto a la aplicación o utilización de estas instancias.

Cuando los docentes en los cursos de actualización pedagógica, explican la percepción que tienen de estos temas, se concluye lo distante que estamos de poder aplicar sistemáticamente estas instancias de aprendizaje.

XI. Observación de clases

La observación de las clases tiene distintas y complementarias vertientes. Una de ellas es la óptica del propio docente que autoevalúa su tarea y compara lo planificado para una clase con lo que efectivamente logró desarrollar en la misma. Esta es una evaluación muy importante porque desarrolla la capacidad de autocrítica y lo obliga al docente a estar atento para no hacerse concesiones.

Después de cada clase en el silencio del aula sin alumnos o recorriendo el camino de vuelta a casa, el docente se lleva la "cosecha" de su labor la que se manifiesta como un grato estado de paz y plenitud o bien como una desagradable sensación de vacío, insatisfacción y desaprobación interior.

Esta auto evaluación es válida en tanto el docente siente que puso lo mejor de sí, preparó conscientemente el contenido de su clase, eligió los mejores ejemplos prácticos que su experiencia le indicó y se predispuso a engendrar una relación simbiótica con sus alumnos. Entregarse y entregar. Recibir al alumno para que sienta que la empatía es un sentimiento de amor posible y plausible.

Si el docente no logró esa fusión del trabajo en equipo, si no despierta el interés de sus alumnos, si su disposición no ha sido la mejor que podía brindar, el resultado de su auto evaluación lo obligará a mejorar y descubrir las causas que no le permitieron alcanzar sus objetivos.

Vinculada estrechamente a la auto evaluación están las miradas de los alumnos, sus ojos, las facciones de sus rostros, sus ademanes, el ambiente de atención o no que ellos crean.

"Lo esencial es imposible a los ojos". La evaluación interior que hace el alumno de la clase en la que está participando se manifiesta en todo él, aun contra su voluntad. Captar el alma del otro es "darle pie" para que se abra a comunicar su mundo interior.

Suspender una clase porque los alumnos tienen dificultades que obstaculizan su atención y aprendizaje, es tener la capacidad de observar críticamente la situación y sacrificar de momento los conocimientos, habilidades y aptitudes que deseábamos desarrollar para priorizar el campo de lo efectivo, de lo interpersonal y humano. Luego se encontrará el tiempo para recuperar los temas que quedaran pendientes.

Cuando les preguntamos a los alumnos que aspectos consideran que pueden mejorarme en nuestras clases, habiendo logrado una relación de respeto y confianza, recibimos una "andanada" de sugerencias que, a su vez, nos sirven para reafirmar nuestras convicciones o rectificar nuestros procederes.

La propia observación del docente y la observación de los alumnos es clase a clase, cotidianamente y ambas se unen en el objetivo propuesto de interaprendizaje.

En tercer lugar, como la tercera pata del trípode aparece la observación de otro docente quien por lo general hace un aporte más esporádico para el mejoramiento del dictado de clases.

Para ello, mis colegas asistieron alternativamente a mis clases y así cada uno de nosotros a las clases de otro, de modo de lograr que cada uno conociera cuál es el resultado de la observación de sus desempeños.

El mismo procedimiento lo aplicamos para evaluar contenidos, metodologías y la administración del tiempo desarrollados en temas propios del programa de estudios.

La guía de observación utilizada contenía estos interrogantes:

¿Qué estrategias se utilizaron para atraer la atención de los alumnos?

¿Qué conexión se estableció entre la estrategia de entrada utilizada y el tema a desarrollar en la sesión presencial?

¿Qué estrategia se utilizó para presentar y desarrollar el tema de la sesión, desde otro ángulo o punto de vista?

¿Cómo se utilizó la experiencia de los estudiantes con relación al tema tratado?

¿Los ejemplos utilizados fueron esclarecedores de los conceptos, el significado y el sentido del tema?

¿Las preguntas realizadas fueron adecuadas al tipo o contenido de las respuestas que se perseguían?

¿En qué medida el material de apoyo propició el contraste y formación de opiniones entre los alumnos?

¿De qué modo se instrumentó el cierre de la sesión para asegurar que las prácticas realizadas serán incorporadas en los pasos siguientes del curso?

¿Qué estilos de discurso se utilizaron?

Mis colegas me hicieron las siguientes observaciones:

1) Es conveniente que utilices los conocimientos previos de los alumnos dejando que, de acuerdo a ellos, vayan entendiendo los nuevos contenidos que les vas a trasmitir. No debes apresurarte a exponerles esos nuevos conceptos.

2) Para suplir la deficiencia señalada en el punto anterior tendrías que aportarles un glosario de los nuevos conceptos que vas utilizando para ayudarles en la comprensión de los temas.
3) En algunos temas tendrías que remitirlos con mayor asiduidad a la búsqueda de recortes periodísticos que les permitan relacionar más claramente la teoría y la realidad cotidiana.

4) Debes propiciar que los alumnos se esfuercen más en busca bibliográfica y elaborar sus propios esquemas, en lugar de aportárselos personalmente.

Por mi parte y en general yo hice estas observaciones:

1) Falta del entusiasmo motivador con el que el docente "atrapa" al alumno para predisponerlo a "querer" el tema que se trata.

2) No hubo adecuada estrategia de entrada, en algunos, y de salida en otros; por lo que sugerí mejor preparación en estas estrategias.

3) Posibilitarles más participación a los alumnos para que se sientan actores del proceso educativo y no meros espectadores.

4) Marqué la necesidad de sintetizar, después de cada análisis, para darle redondez o integridad a cada tema.

5) Enfaticé en lo importante que es dar una visión de conjunto, por medio de la cual cada parte se ve como integrante de un todo y en el todo se entiende como funciona cada parte.

En general coincidimos en que dado las características personales de los integrantes de la Cátedra, la relación humana con los alumnos es muy buena. Eso los predispone a preguntar en clase y a utilizar los horarios de consulta.

Además, muchos de los alumnos que cursan la asignatura, luego eligen temas vinculados con la misma para realizar sus trabajos de Seminario.

La activa participación de los alumnos nos motiva a superarnos en nuestra tarea de investigación y desarrollo de contenidos. Es doble destacar que trabajamos con grupo de 20 a 25 alumnos promedio.

XII. Segunda auto evaluación sobre la marcha del aprendizaje.


En esta segunda evaluación incorporo la experiencia que me aportó desarrollar cuatro prácticas más, a partir de la práctica N° 7.

Relacionando esta auto evaluación con la anterior, he constatado que haberme planteado en qué instancias trabajé durante mi carrera; cuáles fueron las comunes y cuáles las excepcionales o excluidas, me enfrentaron a planteos personales que no había efectuado con anterioridad, al menos en forma sistemática.

La práctica en la que rememoré las instancias en que trabajé como estudiante, fue un buen punto de referencia para vincularla con las vivencias y percepciones que como docente, tengo sobre la utilización de la institución, el educador, los medios y materiales, el grupo, el contexto y consigo mismo como instancias de aprendizaje.

Aquellas experiencias más duras, casi traumáticas, que jalonaron mi vida de estudiante fueron las que más me sirvieron para mi carrera y práctica docente.

Rememorar aprendizajes “cruentos”, por lo sofisticados, me enseñaron por oposición a no crearle a los estudiantes dificultades ficticias, inviables e inútiles que solo logran obnubilar el objetivo, el sentido o significado de lo que se está enseñando.

Por lo tanto, me ha resultado muy útil reencontrarme con instancias no vividas como tales en su momento, utilizadas en mi época estudiantil, y luego proyectarlas a mi experiencia docente como una forma de “cerrar” o integrar esas dos importantes etapas de mi vida: “estudiante de ayer- docente de hoy- estudiante de hoy.”

Para sintetizar las vivencias que he vivido en estas 11 prácticas de aprendizaje, recurro a aquel proverbio chino en el que Confucio dice:

“Si lo digo, lo olvido
“Si lo veo, lo recuerdo
“Si lo hago, lo aprendo.”

Muchos de los conceptos que dije y escuché en las reuniones presenciales de este posgrado, en las prácticas con los alumnos y en el diálogo con colegas, de algún modo las he olvidado.

En cambio, sí han quedado en mi recuerdo aquellas imágenes y expresiones de nuestro coordinador de posgrado, colegas y estudiantes que reflejaron estados de ánimo, convicciones, motivaciones y desesperanzas.

Por último, lo que he incorporado intelectual y empíricamente a mis conocimientos ha sido lo que hice, lo que logré construir y entender por medio de las prácticas.


Las actitudes, habilidades y destrezas se detectan, desarrollan y afianzan por medio del hacer. Lo que se hace se incorpora al saber.

Se puede deducir de lo que expuse, que este recurso de elaborar un texto paralelo donde se vaya incorporando, sistemáticamente, el resultado del estudio, el aprendizaje y las prácticas resulta enriquecedor y muy útil como metodología de posgrado.

Reitero que las dificultades que enfrento tienen que ver con la dedicación y continuidad que exige el cumplir con este proceso. Esta dificultad, a su vez, hace más fructífero el contenido de lo que estudio porque necesariamente tengo que ordenarme mejor para hacer “rendir” el tiempo que le dedico a esta tarea.

De todos modos, esta es una dificultad personal que, obviamente, no invalida ni resta valor a este recurso utilizado.

El dominio de la producción escrita para armar este texto, tiene una relación directa con el tiempo y calidad de la dedicación que le asigno al mismo.

Cuando he podido hacer una intensiva dedicación a un tema, he podido compenetrarme más adecuadamente a su contenido y a la conexión del mismo con mis propias percepciones.

El proceso de construcción de obra me ha ido proporcionando satisfacciones y pequeñas frustraciones (no traumáticas). Las primeras, aparecieron cada vez que lograba extender un “certificado de obra”, es decir módulo leído, bibliografía estudiada y prácticas terminadas.

Las segundas, aparecían cuando los mencionados “certificados” resultaban interminables.

Concluyendo esta auto evaluación, “me tomo 5 minutos y me tomo un té ‘La Virginia’ y además digo que sí he tenido la oportunidad de detenerme a leer todo lo producido.

Conclusión: Siempre se podría aportar más “producción” a lo realizado, pero como en la T.V. en la vida el tiempo también es “muy tirano”.

XIII. Seleccionar las grandes temáticas para dedicar a cada una de ellas una práctica significativa.

Prácticas de significación

1.- La Administración Tributaria es el organismo que ha creado la Administración Pública para cumplir con los objetivos fijados por la Política Tributaria.
Los alumnos tienen que saber qué es y qué objetivos tiene la administración tributaria.

La práctica de aprendizaje consiste en utilizar conocimientos previos o conceptos de uso común para que los alumnos expliquen lo que entienden por Administración Tributaria.

Para realizar la práctica se aplica como metodología el trabajo grupal.

Los alumnos utilizarán los mencionados conocimientos previos, se deberán proveer de bibliografía e información periodística para pasar de los términos a los conceptos mencionados.

Después que los alumnos se han apropiado de los conceptos mencionados, se les pide una segunda práctica:

Los conceptos genéricos deberán apropiarse a distintos ámbitos jurisdiccionales, a saber: administración tributaria nacional, provincial y municipal.

Los alumnos deberán expresar qué informaciones, reflexiones y comparaciones pueden hacer sobre los distintos ámbitos en los cuales puede desenvolverse las administraciones tributarias.

El sentido de esta práctica es que los alumnos se obliguen a intercambiar opiniones, conceptos, experiencias y valores sobre el tema planteado. El trabajo grupal propuesto los conduce al interaprendizaje, a la valoración de lo aprendido y a la búsqueda de nuevos conceptos que deberán integrar con los conocimientos previos.

Lo que se busca con esta práctica es que los alumnos entiendan los alcances de los conceptos estudiados, descubran los objetivos que se le asigna a la Administración Tributaria y vayan adquiriendo una visión de conjunto de la organización como un todo.

2.-La Administración Tributaria tiene como objetivo inmediato: Recaudar, por lo que se hace imprescindible que los estudiantes entiendan cuál es el concepto de Tributo.

Con esta práctica se persigue que los estudiantes relacionen el término Tributo con el concepto que tienen de los mismos las personas que pertenecen al propio contexto familiar.

En esta práctica, los alumnos se obligarán a precisar el concepto del término Tributo, porque constatarán que ese término incluye otros elementos, que por lo general, no están precisados en el uso vulgar.

Descubrirán que en ese concepto existen otros elementos constitutivos como son los términos: impuestos, tasas y contribuciones especiales.

El sentido de esta práctica es que los estudiantes interactúen con las personas encuestadas, con las que a su vez, construirán el concepto de tributo, descubrirán los elementos que lo constituyen y dilucidarán las dudas y confusiones que este concepto presenta en general para el contexto social involucrado en la encuesta.

3.- Uno de los factores que dificultan los objetivos que se le fijan a la Administración Tributaria, es el fenómeno de la Evasión.

En las dos prácticas anteriores, los estudiantes han aprendido cuáles son los objetivos de la Administración Tributaria y cuáles son los términos que incluye el concepto Tributo.

En esta práctica lo que se persigue es que los estudiantes analicen qué es la evasión, cuáles pueden ser sus causas y cómo puede disminuirse la incidencia de éstas en la recaudación de los tributos.

El sentido de esta práctica es que los alumnos reflexionen sobre cómo el contexto social califica el fenómeno de la evasión y cómo aplicar el concepto de evasión a situaciones y prácticas del entorno de los estudiantes.

Además se podrá analizar las consecuencias que la práctica social de la evasión tiene para la calidad de vida de quienes son afectados por ella.

La actividad de los alumnos consistirá en buscar información bibliográfica, periodística o de funcionarios de la Administración Tributaria para que construyan el concepto de evasión, descubran cómo se manifiesta ese fenómeno en la sociedad y cuáles pueden ser los criterios que los funcionarios aplican para hacer frente a las consecuencias que genera esa mala práctica social.

Esta actividad se fundamenta en la importancia que tiene para el alumno tomar contacto con el contexto, como una forma de aproximación a la realidad

4.- En la Administración Tributaria se cumplen distintas funciones que, armonizada en forma sinérgica, posibilitan o acercan al cumplimiento de los objetivos que tiene la administración

Los estudiantes deben conocer en qué consisten esas funciones, cuáles son las relaciones que se establecen entre ellas y cómo puede ejercerse un control de gestión que determine las correcciones o ajustes que requiere todo el sistema.

La actividad que se les propone a los alumnos es el juego de roles.

Con esta actividad los alumnos se distribuirán en grupos, asumiendo cada uno de ellos una función de la administración tributaria.

El fundamento de esta actividad es que los alumnos, al encarnar el rol que corresponde a la función asignada a su grupo, entiendan el objetivo de la función, analicen distintas formas de implementación y detecten las dificultades que pueden suscitarse con su puesta en marcha.

El sentido de la práctica es que los estudiantes “pongan en funcionamiento” a una Administración Tributaria tipo y se acerquen a la problemática esencial de esta materia que es: el Gerenciamiento en la administración.

5.- En el proceso de aproximación al tema Gerenciamiento en la administración, uno de los tópicos a desarrollar es el vinculado a la toma de decisiones tendientes a lograr el funcionamiento eficaz de la administración tributaria.

La práctica consiste en plantearles a los estudiantes un problema:

Como enfrentarían una situación de disminución de la recaudación en el sector de grandes contribuyentes.

Los alumnos se dividirán en grupos para analizar y proponer soluciones. La práctica grupal esta muy vinculada al funcionamiento de la administración tributaria, ya que este organismo sustenta su existencia y labor en el trabajo organizacional.

La actividad que desarrollaran los alumnos estará vinculada a la búsqueda de información sobre la caracterización de lo que son los grandes contribuyentes, deberán infractora entre ellos para intercambiar y/o complementar información y finalmente, deberán elaborar una propuesta grupal que posteriormente se analizara en plenario.

Lo que persigue la practica es que los alumnos profundicen conceptos adquiridos, analicen los factores que pueden incidir en este sector de contribuyentes, busquen elementos para diagnosticar la situación planteada, determinen cual es la incidencia relativa del monto que esos contribuyentes tributan con relación al todo, y de que modo se puede corregir esa disminución en los montos recaudados.

6.- En la práctica anterior se le planteo a los alumnos que aplicando el juego de roles, aprendieran a tomar decisiones que intentaran lograr el funcionamiento eficaz de la administración tributaria.

En esta práctica se tendrá que estudiar uno de los fenómenos que inciden en el detrimento de esa eficacia y que radica en el incumplimiento de las obligaciones tributarias por parte de la comunidad.

Los alumnos se dividirán en grupos con la consigna de profundizar los conceptos atinentes a cuales son los recursos y gastos que tiene a su cargo el Estado.

Si se parte del diagnostico de la situación tributaria argentina en la que se observa un bajo nivel de cumplimiento, a los alumnos se les pide que analicen en prospectiva, qué consecuencias genera la situación diagnóstica con relación a los recursos con que cuenta el Estado para hacer frente a las necesidades colectivas.

Lo que se persigue con esta práctica es que los alumnos incorporen los conceptos de recursos y gastos del Estado, y analicen como la situación planteada se exteriorizara en la sociedad en determinado plazo.

7.- Utilizando lo aprendido en la práctica N° 6, en la que se planteo la necesidad de anticipar por prospección las consecuencias que generaría determinado comportamiento social, se les pide a los alumnos que en la presente práctica vuelquen la reflexión que hicieron al contexto social en el que viven.

La actividad que se les pide a los alumnos es la de seguir trabajando en grupos para analizar las consecuencias que la citada practica social, acarreara en la calidad de vida de quienes son afectados por ella.

Esta actividad propicia la interacción y con ella el interaprendizaje. Cada integrante del grupo aportara su percepción sobre las consecuencias que considera se producirán sobre educación, seguridad, salud, desarrollo de la economía y otros aspectos de la vida comunitaria.

El sentido de esta práctica es de integrar el diagnostico que se ha realizado sobre la conducta fiscal en nuestro país, con las consecuencias que de esa situación ya existente, pueden derivarse.

Si los alumnos logran esa integración entre diagnóstico y pronóstico, se les puede realizar otra práctica en la que aporten posibles soluciones para corregir la problemática planteada.

8.- Uno de los factores que inciden en el cumplimiento tributario es la existencia o no de una conciencia tributaria. Ante la situación planteada en prácticas anteriores, en la que se diagnostico un bajo cumplimiento de las obligaciones tributarias, el factor denominado conciencia tributaria requiere ser analizado para buscar formas de fortalecer su precario arraigo en la conducta social.

La actividad que se propone es la de participación de grupos de estudiantes que aporten programas específicos de Educación Tributaria y Formación Ciudadana.

Es decir que dado el problema social, la ciencia Administración Tributaria aporta al contexto esta práctica que puede utilizarse como propuesta para que los funcionarios instrumenten una campana en este sentido en toda la población.

El sentido de la práctica es que los alumnos asuman la responsabilidad de plasmar una propuesta concreta que pueda incidir en la formación de una conciencia tributaria en la sociedad.

Los alumnos reunidos en plenario y con la coordinación del profesor tomaran conciencia que desde la universidad en general y desde esta asignatura en particular se puede aplicar el conocimiento elaborado o construido en las aulas.

Lo que se busca es que los alumnos aprendan a ”saber hacer” con esta práctica y también a saber ser un ciudadano que aporte a la comunidad proyectos concretos que puedan resultar superadores, dado una determinada circunstancia o estado social.

XIV. Lo que no se hizo para evaluarme

Las modalidades de evaluación que conocimos en nuestra época de estudiantes estaban muy relacionadas con la comprobación de "cuanta cantidad de información acertada devolvíamos al profesor".

Los métodos receptivos, no activos, estaban predeterminados por una concepción que priorizaba la transferencia de información seguida por la comprobación de lo previsto por el sistema educativo.

Las evaluaciones respondían a un sistema mecánico de preguntas y respuestas, donde el quid de la cuestión residía en proporcionar la respuesta esperada, la que se consideraba correcta.

La naturaleza propia de cada asignatura incidía en las metodologías utilizadas para evaluar, pero en general, se aplicaba un método tradicional de comprobación de cuanta información habíamos asimilado en nuestro estudio.

Con carácter de excepción fueron aplicadas metodologías de evaluación que fomentasen el desarrollo y cambio de actitudes o la capacidad para relacionarse.

En general no fueron aplicadas aquellas metodologías de evaluación que posibilitaron apropiarse de los contenidos, desarrollo de creatividad, capacidad para relacionarse, logro de productos o del error al aprendizaje.

Cómo evalúo a mis alumnos y cómo debería evaluarlos


No obstante este proceso de transformación de metodología docente, he podido incorporar actividades en el aula y fuera de ella que han incidido en el desarrollo de ciertas capacidades en los alumnos.

La posibilidad con que cuentan los alumnos de utilizar el aula como un ámbito de estudio, análisis y discusión nos ha permitido fortalecer una más decidida actitud ante el estudio.

La apropiación de los contenidos se fue logrando al evaluar capacidad de relacionar temas y conceptos y proponer completar procesos con alternativas abiertas.

El cambio de actitudes se logró con la capacidad de hacer frente críticamente al texto y con las relaciones que se establecieron entre la teoría y la práctica. Esta última línea de evaluación tuvo la limitación propia de tener que traer al aula la experiencia individual sobre cada tema por medio de artículos periodísticos, bibliográficos o personales, más que por la práctica directa en el campo operativo específico.

La capacidad de relacionarse se manifestó al evaluar la relación grupal y en la construcción de conocimientos en equipo. El trabajo en equipo, y la exposición de temas interrelacionados y la discusión de alternativas posibles han enriquecido la interacción de los estudiantes.

Ya dije que en mi época de estudiante la evaluación era un proceso mecánico. No teníamos la percepción de que nuestro aprendizaje estaba acompañado, orientado y corregido por medio de la evaluación.

Ahora me resulta más claro detectar que aquella metodología de evaluación estaba inserta en un sistema educativo, concebido como una forma de control y verificación de la información recibida.

Muchas de las circunstancias que posibilitaron la existencia de ese modelo educativo aun subsisten. Es más, en algunos aspectos, aquellas circunstancias han agravado la situación general de la educación.

Es difícil crear condiciones para poder rescatar el valor del error para el aprendizaje. Esta posibilidad queda circunscripta al esfuerzo personal o del equipo de la cátedra, más que a una concepción pedagógica propia del ámbito universitario.

Aun hoy el valor del error es utilizado como medio de control y descalificación, más que como factor de enriquecimiento del aprendizaje por medio de la corrección de lo erróneo.

XV. Cómo evaluaré las prácticas que elaboré en prácticas anteriores.

El cómo deberían ser evaluados los alumnos, en resumen, está relacionado íntimamente con el concepto que se tenga del proyecto educativo y de la evaluación considerada "parte de ese juego pedagógico como instrumento para seguir, reorientar, corregir y estimular el autoaprendizaje".

La evaluación como un recurso que acompañe permanentemente al aprendizaje, debería permitir valorar la apropiación de contenidos, el desarrollo y cambio de actitudes, el desarrollo de la creatividad, la capacidad de relacionarse y el logro de productos. Todos estos aspectos, obviamente, deberían estar correctamente definidos en el proyecto educativo.

En las prácticas programadas para su utilización en el dictado de clases, he tenido en consideración el sentido que tienen las mismas para el aprendizaje de los alumnos.

En aquellas prácticas en que el sentido está dado por demostrar lo que el alumno SABE, la evaluación está referida a constatar si se ha logrado la apropiación de los contenidos.

La evaluación procura detectar cuál ha sido el proceso de información, reflexión, análisis y relacionar los términos con los conceptos.

Estas evaluaciones están vinculadas con las prácticas en las que a los alumnos se les requirió que reflexionaran y analizaran sus conocimientos previos, para intentar un acercamiento a lo que significan los conceptos: “administración” y “tributos”.

Cuando estoy evaluando el SABER SER EN LAS RELACIONES, como en las prácticas en las que les planteo a los estudiantes la necesidad de evaluar y analizar las relaciones que se dan en el contexto, lo que tengo en consideración es determinar de qué manera los alumnos lograron vincularse con ese contexto.

Por ello procuro que los alumnos expongan su propia experiencia e indiquen a qué conclusiones arribaron con aquellas prácticas.

Como en las prácticas propicié el trabajo en equipo, para evaluar la capacidad de construcción de conocimientos en equipo, les planteo a los alumnos distintas consignas que requieren la interconsulta e interaprendizaje.

Cuando decido evaluar aquellas prácticas en las que los alumnos tuvieron que poner de relieve su creatividad para SABER HACER y aportar soluciones al estudio de casos planteados, les pido que pongan de manifiesto su capacidad para proponer alternativas a situaciones dadas y que determinen, en prospección, las consecuencias de esas u otras circunstancias

En las prácticas para Saber hacer en el logro de productos, los alumnos debieron obtener ese producto e indicar de qué modo el mismo tiene valor para la comunidad como aporte a los procesos sociales.

La vinculación entre lo que el alumno tenía que saber, saber hacer y saber ser con la forma de evaluar esas prácticas, permite que se produzca una integración del proceso enseñanza-aprendizaje.

Este proceso de integración me obliga a tener presente, al elaborar cada práctica, todos los factores que intervienen en su construcción, como en su posterior evaluación.

XVI. Validación de materiales

A través de 24 años de docencia universitaria (en el fondo no aseguran nada) he podido incorporar gradualmente la validación de materiales y metodologías educativas.

Esto se produjo como consecuencia de una causa fundamental: me gusta la docencia, me gusta lo que hago.

No tengo formación científica pedagógica y para mí lo que pude aprender al respecto fue producto del autoaprendizaje, asistencias a cursos vinculados con el tema y esencialmente porque necesito que se entienda lo que trasmito. Esto último es una aptitud que he ido desarrollando y que está íntimamente vinculada con mi vocación.

Es por ello que, sin haber tenido los conocimientos que en este momento estoy adquiriendo sobre el tema, he tratado de conocer que opinaban los alumnos sobre la bibliografía sugerida y utilizada en los llamados controles de lectura, la bibliografía general que se sugiere en el programa de estudio, las filminas que utilizaba para presentar, desarrollar y sintetizar cada tema, los resúmenes que he elaborado para resaltar el "esqueleto" (los puntos más relevantes) sobre el que se sostiene y construye o crece todo el contenido de la materia.

A los efectos de la validación de materiales los alumnos fueron consultados, después de utilizado la materia, sobre los siguientes tópicos:

1) ¿Qué opinión le merece el material bibliográfico con relación al contenido del programa de la asignatura?

2) ¿Qué puede opinar sobre el grado de comprensión del material bibliográfico sugerido?

3) ¿En qué medida la bibliografía y los materiales aportados por la cátedra le permitieron ubicarse en cada tema en función de la introducción, desarrollo y síntesis de los mismos?

4) ¿Cuál es el concepto que le merece el uso de recursos verbales y visuales (coloquios y letrografía)?

Todas estas preguntas apuntan a que el alumno exprese cómo se ha sentido con respecto a los materiales y en qué medida vivió esta experiencia como un trabajo grupal, participativo y crítico.

Los alumnos hicieron una distinción entre el material bibliográfico que se sugiere para cada tema y el que aporta la cátedra.

En general sostuvieron que la bibliografía era adecuada, pero que en algunos casos los autores hacían disquisiciones muy técnicas y pormenorizadas que los "alejaba" de la idea central del tema.

Reconociendo que el material bibliográfico tiene una integridad temática, ya que la mayoría de los autores citados comienzan ubicando el tema específico que van a tratar dentro de un contexto más general. Esa metodología les permite detectar la relación existente entre lo general y lo particular. Es decir, que les brinda una visión de conjunto.

Sin dudas que el material aportado por la cátedra les fue de mayor utilidad porque constituían la versión escrita de lo dictado en clase.

Además, como cada bibliografía sugerida y utilizada en los controles de lectura iba acompañada de un cuestionario dirigido sobre el mismo texto, la complementación de estos dos elementos (respuestas del cuestionario y resúmenes de clases) le brindaban información suficiente para enfrentar la etapa posterior, la evaluación.

En la evaluación también se validan los materiales porque en ella lo que se les pide a los alumnos es que sobre la base de los conocimientos adquiridos y a su criterio personal resuelvan situaciones específicas que se les plantea como estudio de casos. Se les pide que resuelvan situaciones y tomen decisiones gerenciales al colocarlos en el lugar del más alto nivel de conducción de un organismo de administración tributaria.

Es doble destacar que los alumnos por falta del hábito de leer, la cantidad de asignaturas que cursan con el sistema de cursado obligatorio y la yuxtaposición de las fechas de evaluación hacen ingentes esfuerzos para cumplir con las exigencias de contenido que establece cada asignatura.

El atiborramiento de material bibliográfico y de otros materiales (resúmenes, sinópticos, artículos periodísticos) constituye para el sistema educativo una carrera contra reloj a los efectos de "llegar" a la aprobación de la evaluación.

La idea del alumno, alimentada por el sistema educativo, es que el asunto es obtener el título de grado muchas veces sin interesar cómo.

Se ha ido sacrificando la calidad y profundidad, por la cantidad y superficialidad.

Con relación a los recursos verbales y visuales, los alumnos consideraron que los mismos cumplían el objetivo de aclarar, graficar y explicar lo esencial de los contenidos.

Lamentablemente en las unidades académicas no se cuentan con demasiados ni diversificados recursos materiales que en su utilización conjunta proporcionen al alumno una visión más integrada de los contenidos que se trasmiten.

En términos generales, la validación de materiales se va realizando “sobre la marcha”, con utilidad para los nuevos grupos de alumnos que participan de la Cátedra año tras año.

Personalmente no me ha sido posible validar o probar los materiales, antes de la difusión a la totalidad de los alumnos.

Esta es una práctica que considero de difícil aplicación, en función de los tiempos de que disponen los alumnos y los profesores, y sólo con carácter de excepción ha llegado a mi conocimiento su viabilidad.

XVII. Reflexiones finales.


A medida que fui construyendo este texto con cada práctica, con cada bibliografía que estudié, con el interaprendizaje que realicé con mis colegas, con el módulo de especialización, con mi experiencia personal y mis reflexiones, fui creciendo en una nueva dimensión de mi vocación docente.

Descubrir aspectos de mi vida de estudiante y docente sobre los cuales no medite suficientemente, constituyó una experiencia inédita.

Detectar debilidades y fortalezas que estaban archivada en el “cofre de los recuerdos”, y que al abrirlos me permitió descubrir una nueva dimensión docente de mí mismo.

En el auto evaluaciones anteriores he volcado todas las vivencias que esta experiencia de aprendizaje me ha aportado.

Las reflexiones que enriquecen esta nueva evaluación tienen que ver con la “puesta en escena” de lo aprendido, con las prácticas significativas vinculadas y con el dictado de la asignatura a mi cargo.

He logrado incorporar el concepto de un continuo educativo: teoría-práctica-evaluación y luego, retroalimentación para enriquecer nuevas teorías, prácticas y evaluaciones.
Ha sido importante incorporar la actitud de mirar cada clase con un concepto integrador permanente.

Concebir en forma unívoca el dictado de clases, las prácticas pertinentes y la evaluación de conocimientos, habilidades y destrezas que lograron construir los estudiantes, es para mí el logro más significativo.

La propia experiencia es una reflexión sobre los hechos del pasado y en esa integración, se puede detectar la cantidad y calidad de lo construido en el campo docente.

En este texto pude narrar como ha sido mi “tránsito” por la triangulación docente-contenido-alumno.

Revisar y enriquecer mi construcción como docente; descubrir vivencias y con ellas, aciertos y desaciertos de mi labor, me permitieron modificar mi óptica sobre los contenidos y los alumnos.

Redefinir conceptos, corregir desvíos, modificar actitudes, incorporar habilidades y destrezas e incorporar conocimientos me ha permitido fijar una relación más estrecha y significativa entre los componentes del citado “trípode” del cual forma parte.

He partido desde mi conocimiento sobre lo que sabía del curriculum correspondiente a las carreras a las cuales involucra la asignatura que dicto. En ese conocimiento y posterior investigación descubrí todo lo que me faltaba para completarlo.
Lo más importante fue construir una nueva y amplia visión de las carreras de Administración y Economía en las que se dicta Administración Tributaria.

Los autores que escribieron sobre este tema me hicieron sentir la necesidad de participar activamente en la confección y puesta en marcha del curriculum. Lamentablemente en la práctica, la realidad que nos muestra el contexto, la problemática institucional y las propias condiciones personales no hacen demasiado viables aquellas aspiraciones.

En este tema fue relevante comprender que el curriculum debe posibilitar el crecimiento del estudiante a través de aprendizajes específicos que favorecen su desarrollo. Es fundamental que el desarrollo del educando cuente con la ayuda de los grupos sociales de pertenencia y referencia.

Por último terminé adhiriéndome a la idea de que el curriculum tienen una función social, ya que el ámbito escolar tiene profundas relaciones con el contexto social y su acondicionamiento ideológico en un momento histórico determinado

“La mediación pedagógica consiste en la tarea de acompañar y promover el aprendizaje.”

Este concepto me llevó a comprender que “entre un área del conocimiento y de la práctica humana y quienes están en situación de aprender, hay siempre mediaciones, y ellas pueden ser pedagógicas...”

El esfuerzo por desaprender modelos de educación conductista, en los cuales fui educado, y la construcción de esta idea de mediar, de ser puente, facilitador y acompañante del aprendizaje me obligó también a detectar cómo podía utilizar la cultura, el curriculum y la institución, entre otras, como instancias de mediación pedagógica.
Fue esencial comprender primero, cómo se puede mediar – como instrumento o medio de desarrollo del estudiante- para posteriormente plantearse cuál será el sentido de la educación a impartir.

Este siglo de crisis plantea una dicotomía que exige definiciones trascendentes; por un lado, crea un estado de confusión en el que se distorsionan valores, ideales y convicciones y, por el otro, proporciona la oportunidad de crecer como seres humanos.

En el contexto descrito es esencial para iniciar y continuar cualquier proceso educativo, desarrollar la capacidad de buscar permanentemente el sentido de situaciones sociales, políticas, económicas y espirituales que aparecen como conflictivas.

El objetivo es “construir sentido”, que es desarrollar la facultad para crear alternativas de cursos de acción que permitan hacer frente a un mundo de incertidumbres.

El sentido de la educación está dirigido a enfrentar la incertidumbre, a gozar de la vida, a darle sentido a lo que vivimos, a exteriorizarse a través de la expresión, a entre ayudarnos para convivir y en apropiarse de la historia y de la cultura.

Esos sentidos que se le puede brindar a la educación se concretizan por medio de las instancias de aprendizaje.

Las prácticas atinentes a esas instancias me permitieron plantearme situaciones y circunstancias que no había previsto en mi trabajo de aula.

En realidad lo que aprendí fue a tomar conciencia de cómo pueden utilizarse la institución, el educador, los medios y materiales, el grupo, el contexto y uno mismo, como instrumentos, medios o instancias de aprendizaje.

Otro desafío fue el afinar el “lápiz intelectual” para integrar los contenidos de la asignatura que dicto con las instancias y las metodologías más adecuadas para lograr una eficaz mediación pedagógica.

El tratamiento de los contenidos por medio de las estrategias de entrada, desarrollo y cierre, facilitan la percepción y el accionar de los estudiantes.

El uso de estas estrategias requiere el conocimiento de lo que se persigue con cada una de ellas.
La combinación adecuada de estos recursos didácticos permite anticipar el proceso a seguir, crear expectativas y generar motivaciones que deberán corroborarse con el desarrollo y el cierre o recapitulación final.

¿Qué mejor manera de detectar fortalezas y debilidades que interaprender con la colaboración de los colegas ’?

Auto examinarse en la percepción de cómo uno cree que los alumnos reciben el mensaje educativo, el discurso y la propia entrega; someterse a la observación en clases de la propia tarea docente por parte de los colegas conforman, junto con la opinión de los alumnos, un trípode sobre el cual puede sustentarse una actividad responsable y fructífera.

En la práctica de las prácticas apliqué el conocimiento construido hasta el momento y tuve presente, al elaborar mis prácticas de aula, la necesidad de explicar el sentido de cada una, indicar las pautas de trabajo y propiciar la interlocución

Este intento de construir un itinerario de haceres para los alumnos, me llevó a precisar los contenidos, vincular cada práctica con la siguiente y la anterior y mantener la idea de que cada práctica tenía que propiciar el saber, el saber hacer y el saber ser, o alguno de ellos.

Incorporé la idea de que en cada práctica la teoría, la aplicación y los valores le dan sentido, desarrollo e integración a cada uno de los temas tratados.

Todos los temas que he desarrollado siguieron un proceso lógico, por ello el atinente a la evaluación aparece como lógico retroalimentador del aprendizaje.

Rememorar como fui evaluado me ha permitido confirmar los cambios o ajustes que hice oportunamente, como docente, con relación a la forma en que realicé mis evaluaciones como estudiante.

Fui confirmando que la evaluación rescata para el alumno el valor del acierto y del error. Lo obliga a evaluar su propia construcción y lo lleva a ser consciente de cuál ha sido el resultado de su esfuerzo.

Después de cada evaluación los alumnos me plantearon sus dudas conceptuales, las dificultades que les ocasionaron algunos temas que no habían sido comprendidos suficientemente e incluso la reelaboración de consignas que incluí en la evaluación y que se prestaron a confusión.

Con respecto a la validación de materiales tengo que reiterar que me es muy difícil realizarla antes de cada entrega por la limitación de tiempo del dictado y del contacto personal que tengo con los alumnos.

No obstante siempre se consigue “sobre tablas” una opinión orientadora que permite hacer correcciones que mejoran los materiales utilizados.